26 mayo 2020
Vivimos momentos de incertidumbre global. Además de información confiable, requerimos análisis de contexto e interpretación de la realidad para adaptarnos a lo que viene.
Te compartimos la cuarta edición de Reporte-19, el producto de análisis de Altius Consultores para brindar perspectiva y herramientas a las personas tomadoras de decisiones durante la contingencia.
Lo que debes saber:
Una investigación del NYT expone las carencias que por años ha tenido el sistema de salud pública mexicano, dejándolo corto de médicos, enfermeros y equipos para combatir la pandemia.
Más de 11.000 trabajadores de la salud han enfermado. Alrededor de uno de cada cinco casos confirmados en México corresponde a trabajadores de la salud, una proporción mayor a la de EEUU, Italia y China.
Médicos y enfermeros señalan que ocurren muertes prevenibles en hospitales por factores como medicamentos incorrectos y falta de personal.
De acuerdo con un análisis realizado por El Universal, 73% de los fallecidos por COVID-19 presentaron por lo menos una comorbilidad (interacción entre dos o más enfermedades que puede empeorar la evolución de ambas).
Padecimientos como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y males renales crónicos se posicionaron como los más letales cuando se combinan con este virus.
De los 11 mil 28 mexicanos que resultaron positivos a coronavirus y que tenían dos comorbilidades, 20% murió (la tasa de letalidad general es del 11%).
Especialistas hacen hincapié en que personas con estas enfermedades tendrían que ser prioridad para hacerles la prueba.
“No se está sugiriendo hacer pruebas a 127 millones de ciudadanos, pero si hay sectores que necesitan priorizarse como los adultos mayores y los que tienen alguna enfermedad” (Laurie Ann Ximénez, Jefa del Laboratorio Molecular de la UNAM).
Análisis Altius:
La estrategia del gobierno federal se ha concentrado en evitar el colapso del sistema hospitalario en términos de disponibilidad de camas y respiradores, lo cual hasta ahora se ha conseguido.
Sin embargo, este indicador no contempla que prácticamente todos los hospitales del país están bajo mayor presión presupuestaria y operativa.
Esta problemática se visibiliza justo cuando el gobierno federal ha señalado que en la mayoría de las ciudades se han rebasado las proyecciones de casos que se tenían.
Lo anterior indica que la mayor presión para el sistema de salud se está viviendo o está por llegar.
Dada la multiplicidad y alcance de las enfermedades crónicas en México que vuelven más peligroso el virus, extraña que no exista una estrategia por parte de las autoridades federales y estatales para detectar y realizar pruebas a personas con estas condiciones.
La pandemia deberá abrir un análisis a profundidad del gasto sanitario en México, pues es uno de los más bajos de la OCDE proporcionalmente: 5.5% del PIB para nuestro país contra un promedio de 8.8% en los países miembros.
Lo que debes saber:
Mantener el orden público implica exposición constante de los elementos de seguridad al virus debido a su presencia en el espacio público y contacto con la ciudadanía.
Solo en la CDMX, hasta mediados de abril había 1,437 casos confirmados, 1,528 sospechosos y 64 decesos, de acuerdo a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de esa entidad.
Existen alrededor de 385 mil policías en México, de los que un importante porcentaje cae dentro de la población en riesgo por padecer enfermedades crónicas: 79.4% con sobrepeso (30% con obesidad); 9% con hipertensión arterial y 6.6% con diabetes
Militares y marinos también son susceptibles al contagio. Hasta finales de abril, la SEDENA y SEMAR reconocieron 481 casos sospechosos, más de 100 contagios y cinco decesos.
El 9 de abril se autorizó a gobernadores y alcaldes a utilizar las partidas de capacitación y prevención para adquirir equipo sanitario para proteger a policías y personal operativo.
El 86.1% de los policías en funciones operativas obtuvieron por cuenta propia accesorios o material de apoyo para sus funciones de seguridad (INEGI, 2017),
Es previsible que el equipamiento sanitario adquirido sea insuficiente y los policías se vean en la necesidad de adquirir por cuenta propia equipo adicional.
Análisis Altius:
Después del personal de salud, los elementos de seguridad pública son quienes más se han encontrado expuestos al virus. Sin embargo, se ha abordado poco tanto del riesgo como las carencias que enfrentan.
Esta realidad coincide con el reciente decreto federal que oficializó la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de Seguridad Pública, aunque fue una mera formalización de lo que ya era una realidad operativa.
El uso de la fuerza pública para garantizar la aplicación de las medidas de emergencia decretadas por la pandemia ha variado entre Estados y Municipios, generando preocupación acerca de posibles abusos de autoridad y/o vulneración a Derechos Humanos.
Sin embargo, prácticamente no han existido reportes de que esta tarea de “regañar” y al mismo tiempo promover la obediencia a las medidas de contingencia a la población haya generado abusos.
La efectividad del rol de los elementos de seguridad como promotores de las medidas es dudosa, ya que, salvo el ejército y la marina, el resto de las corporaciones tienen muy poca confianza por parte de la población.
Tal como se ha insistido -merecidamente- que el personal de salud debe contar con los recursos necesarios para desempeñar su labor, la misma atención debe darse a las fuerzas del orden, a un tiempo que se vigila y exige el respeto a los Derechos Humanos.
Lo que debes saber:
Este lunes 1 de junio arrancó la reactivación económica de Nuevo León en casi todas las actividades y entre advertencias de las autoridades de Salud para no relajar las medidas sanitarias.
El sábado, el Gobernador Jaime Rodríguez anunció el plan de reapertura para Nuevo León basado en un semáforo estatal, más flexible que el federal.
En el Estado no sólo podrán reabrir los sectores de la construcción, automotriz y de minería, establecidos en el semáforo federal, sino también la industria cervecera, los hoteles y los negocios en general, incluyendo los centros comerciales, aunque con limitaciones.
No contempla actividades de esparcimiento y se revisará cada semana.
El plan de reapertura establece 12 indicadores sanitarios, que incluyen un promedio de contagios diarios menor a 120 y decesos inferiores a 10 por día.
Todos los negocios deben implementar el uso de cubrebocas, la sana distancia, el gel antibacterial y tapetes sanitizantes, entre otros.
Análisis Altius:
Parece darse una asimetría cada vez mayor entre la lógica federal y la que existe en los Estados.
Mientras López-Gatell ha presentado un mapa nacional prácticamente en rojo de alerta máxima y dice que la pandemia en Monterrey podría mantenerse hasta octubre, en la Zona Metropolitana ya no se cuestiona si debe darse la reactivación, sino los cómos
Al final del día, la Federación ha dicho que los Estados tendrían que supervisar la aplicación del semáforo, con lo que en los hechos les dio la responsabilidad de decidir las condiciones de reactivación
La construcción de infraestructura peatonal y ciclista podría ser una de las claves para prevenir un rebrote de contagios, mientras que impulsa la transición hacia formas más humanas y sostenibles tanto de diseño urbano como de movilidad.
La coordinación de la vigilancia entre municipios y gobierno estatal es vital para asegurar un éxito en la reactivación.
Un ejemplo fue el parque ecológico Chipinque, que duró dos horas abierto antes de que el Gobernador diera la orden de cerrarlo debido a la alta afluencia de visitantes.
Lo que debes saber:
El nivel de aprobación del presidente López Obrador bajó ocho puntos en mayo, para situarse en 60 por ciento, según revela la más reciente encuesta nacional de El Financiero.
Este nivel de aprobación es el más bajo en lo que va de su presidencia y coincide con el porcentaje de marzo, al inicio de la contingencia
La disminución en la popularidad presidencial se registra en el mes con más contagios y fallecimientos por COVID-19, pero también en el que las medidas de confinamiento han detenido buena parte de la actividad económica y productiva del país.
El Economista y Mitofsky también compartieron su encuesta de mayo en la que se aprecia una aprobación del 50%.
Un aspecto relevante en el estudio es la aprobación por tipo de ocupación:
Los profesores y trabajadores informales son quienes más alta tienen su valoración (66% y 67%) mientras que los empresarios y personas desempleadas son quienes más lo reprueban (58% y 62%, respectivamente).
La desagregación de aprobación por Estados muestra que donde mayor incremento hubo fue en Tamaulipas, Chiapas, Zacatecas y Durango, mientras que el decremento se hizo más latente en Campeche, Nuevo León, Baja California Sur y Durango.
Análisis Altius:
El efecto rally behind que mencionamos hace un mes como uno de los factores en el incremento de la popularidad del presidente parece haber llegado a un punto de agotamiento.
La aprobación de AMLO ha vuelto a los niveles que tenía en marzo, cuando comenzó el confinamiento.
La probabilidad de que la aprobación del presidente continúe a la baja es alta por factores obvios: el aumento en el costo humano y económico de la pandemia
Un zoom de los factores de rechazo para el presidente se encuentra en la opinión al manejo de problemáticas específicas
De acuerdo a la encuesta de El Financiero, el 62% de la población piensa que AMLO ha manejado “mal/muy mal” el empleo y el 57% piensa lo mismo sobre la economía.
Llama la atención que también el 57% considere que la seguridad pública está siendo “mal/muy mal” manejada por el Presidente.
Esto configura un escenario adverso para el mandatario y su partido, pues aunque falta un año, enfilarse hacia 2021 con una percepción mayoritaria de mal manejo en la economía y seguridad podría acarrear considerables costos electorales.
La anterior es probable que sea más agudo en los estados del norte, donde históricamente la votación por AMLO siempre fue menor que en el centro y sur.
Es relevante recordar que en la elección de 2018 Nuevo León fue el segundo estado con menos votos para AMLO, solo por detrás de Guanajuato (La única entidad en la que no ganó).
Lo que debes saber:
América Latina se ha convertido en la región de alerta máxima por la propagación Covid-19, debido a las altas incidencias diarias de casos nuevos y de fallecimientos por esta enfermedad, según la OMS.
De los 10 países que han reportado los números más altos de casos en las últimas 24 horas (con corte al lunes 1 de junio), cinco son de nuestra región: Brasil, Estados Unidos, Perú, Chile y México.
De acuerdo a CNN, hay aproximadamente 920.000 casos confirmados de coronavirus y unas 50.000 muertes en los 33 países de la región, pero esos números aumentan rápidamente.
México ocupa el séptimo lugar mundial, y tercero del continente, con 9,930 casos confirmados.
Brasil es cuarto lugar mundial en decesos, con 29,314 personas fallecidas y más de 514 mil personas que se han contagiado.
Expertos señalan que la respuesta deficiente de los gobiernos junto con la situación económica y de salud pública única de América Latina condujo a la gravedad del brote actual.
Dos factores pueden ayudar a entender esta realidad:
Alrededor del 55% (140 millones) de todos los trabajadores de la región laboran en la economía informal, según el Foro Económico Mundial.
Los países latinoamericanos han descuidado durante años la inversión en salud pública.
Análisis Altius:
Apenas hace unas semanas compartimos la entrevista que Vox le hizo a Bill Gates, donde advertía que las regiones con países emergentes iban a tener el mayor impacto de la pandemia por la precariedad de sus sistemas de salud aunado a menores recursos.
Aunque tiene lógica que haya sucedido, es relevante señalar que tanto países que han optado por un modelo de pruebas selectivas (como México) y aquellas que han ido en la línea de pruebas masivas (como Perú, Chile y Ecuador) continúan en una curva de crecimiento.
La probabilidad de que las cifras de contagios y decesos sigan subiendo es alta y, como suele ser en la región, las personas más afectadas serán las de sectores vulnerables, pues no pueden darse el lujo de quedarse en cuarentena, se mueven en transporte público y cuentan con muy pocos recursos para su atención médica.
La precariedad existente en los sistemas de salud podría traducirse también a la falta de recursos para establecer los sistemas masivos de pruebas y rastreo requeridos para garantizar una cierta normalidad que permita una reactivación económica sostenida.
Lo que debes saber:
La OIT puso a disposición del mundo del trabajo en América Latina y el Caribe una nueva herramienta sobre seguridad y salud que contiene 10 pasos para el diseño de estrategias de retorno a oficinas, fábricas y todo tipo de actividades laborales.
“La seguridad y salud laboral debe tener la máxima prioridad. Debemos acostumbrarnos a la idea que el lugar de trabajo ya no será el mismo y que será en este escenario donde se libre una batalla decisiva contra la pandemia”, destacó el Director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Vinicius Pinheiro.
Los 10 pasos son:
1. Establecer un equipo bipartito para organizar el retorno al trabajo
2. Decidir quién regresa al trabajo y cómo
3. Adoptar medidas de ingeniería y organizacionales
4. Adoptar medidas de limpieza y desinfección de forma regular
5. Promover medidas de higiene personal
6. Proveer equipos de protección personal y velar por su uso efectivo
7. Vigilar la salud de las personas trabajadoras
8. Considerar los factores de riesgo psicosocial y otros riesgos
9. Revisar y actualizar los planes de emergencia y evacuación
10. Monitorear y actualizar las medidas de prevención y control
Las medidas preventivas tienen un orden jerárquico, con el Teletrabajo como la medida más efectiva y las medidas individuales, como usar guantes o mascarillas, como las menos efectivas.
Análisis Altius:
En un entorno de alta incertidumbre respecto a la situación de riesgo de contagio de COVID-19 en México, las empresas deberán tomar la iniciativa y maximizar las medidas de precaución para su personal.
Medidas que hasta el año pasado parecían “radicales” o se pronosticaba implementar dentro de diez años en México, se vuelven una realidad inmediata: trabajo a distancia, horarios escalonados y flexibilidad de acuerdo al contexto particular de cada centro de trabajo.
Considerando que no se sabe cuándo podría estar disponible la vacuna, es indispensable que las organizaciones de todos los tamaños y sectores se preparen para trabajar en condiciones distintas que garanticen la integridad del personal y eviten nuevos brotes.
Esto implica que el teletrabajo o home-office llegó para quedarse. También que tendrá que darse la modificación de los espacios de trabajo garantizando sana distancia entre escritorios. Las medidas también se verán trasladadas a la transportación de personal, a las áreas de comedor y convivencia.
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