1 DICIEMBRE 2020
FRECUENCIA QUINCENAL
El pasado fin de semana la Secretaría de Salud Federal reportó que la cifra oficial de contagios acumulados de Covid-19 en México ascendió a 1,107,071, mientras que el número de decesos se incrementó a 105,655.
Desde el inicio de la epidemia en el país, el 28 de febrero, alrededor de 818,397 personas se han recuperado.
Esta misma semana se reportó también que, en comparación con 2019, entre el 1 de enero y el 24 de octubre de este año se registraron 217 mil 989 muertes más de las esperadas.
De manera preliminar, el 72% de esta cifra podrían ser atribuibles a COVID.
El lunes 30 de noviembre el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó de "preocupante" la situación de la epidemia de coronavirus en México, en medio de un repunte de contagios y hospitalizaciones.
"Esperamos que todos los líderes den ejemplo. Esperamos que los líderes sean modelos", dijo, y aclaró que aludía a líderes políticos, religiosos, entre otros.
Diversos medios de comunicación añadieron al reporte de esta noticia una clara alusión al comportamiento del presidente López Obrador, quien ha sido señalado a lo largo de la pandemia respecto al uso del cubrebocas:
El pasado 3 de noviembre dijo: “Si algún día llego a ponerme el cubrebocas será por respeto a la gente, porque veo su responsabilidad, aun sin saber a ciencia cierta si ayuda o no ayuda usarlo”.
Mencionó que tanto el secretario Alcocer y el subsecretario López-Gatell comparten esta perspectiva: “Me han dicho que no necesito el cubreboca si mantengo la sana distancia y en los lugares donde sí es necesario o es una norma, pues ahí me lo pongo, me lo pongo el avión, en la oficina donde recibo constantemente a ciudadanos, a dirigentes de todas las organizaciones sociales”
Las cifras contradicen el optimismo (e incluso las declaraciones falaces, como la falta de certeza respecto a la efectividad de usar cubrebocas) del presidente y el gobierno federal.
Ante el lamentable panorama, hay dos buenas noticias en puerta: la recuperación económica comienza a dar señales positivas y los permisos para que la vacuna sea la realidad en el país ya se encuentran en trámite.
Sin embargo, una segunda ola que vuelva necesarios cierres generalizados de la actividad económica y social, daría otro duro golpe a la economía.
La estrategia mexicana frente al COVID ha sido duramente criticada por desestimar la aplicación masiva de pruebas, el reporteo intermitente de datos y la comunicación desde la figura del Presidente de la república.
Al día de hoy, noviembre se encuentra a la par de agosto como los meses con más contagios reportados.
La temporada invernal ya se preveía como un momento crítico para la epidemia del COVID en México, aunque otro factor puede estar interviniendo: algunos gobiernos estatales, en especial el de la Ciudad de México, comenzaron este mismo mes con la aplicación de pruebas masivas.
El diario “El País” reporta que esta medida ha ayudado a detectar hasta un 8% de los nuevos casos, lo cual podría explicar este aumento.
En el análisis “Las muertes en México por la covid-19 y su comparación con otros países” se puede leer: Las muertes acumuladas que ha dejado la enfermedad es un dato duro de comparar emocionalmente. Pero también puede ser informativo si se hace con cautela.
El primer punto del análisis se detiene en recordar que los datos de la pandemia cambian constantemente; cada país tiene distintas capacidades para recopilar información y no es conveniente comparar las cifras totales o sacar conclusiones tajantes sobre el comportamiento de cada nación.
En el análisis de fallecimientos por cada 100 mil habitantes, México se encuentra con un ratio por debajo de países como Bélgica, Perú, España, Italia, Argentina y Reino Unido.
Aunque las bases de datos del gobierno mexicano ofrecen una gran cantidad de información hay dos indicadores nítidos de que el subreporte, habitual en la mayoría de países, es mayor en México:
En primer lugar, la cantidad de pruebas realizadas por resultado positivo se encuentra en relación casi de 2 a 1, cuando lo recomendado por la OMS es de 20 a 1, o de 10 a 1.
El segundo es el ratio observado entre muertes confirmadas y casos detectados. De acuerdo con el Imperial College of London, se esperaba que menos de 1 de cada 100 contagiados falleciera, cuando el número actual es 9.7%.
En comparación con España (ejemplo que utiliza el medio), México continúa en el sostenido descenso de una larga curva que no termina por bajar lo suficiente, mientras que el país europeo se encuentra de nuevo en ascenso de casos.
Aunque los datos nos pueden dar un panorama para tratar de entender, todavía quedan meses de pandemia para poder tener lecturas definitivas.
México podría encontrarse entre los primeros 5 países en obtener acceso a las distintas vacunas en desarrollo
AMLO afirmó que México ya ha adelantado dinero a los laboratorios para que el país sea de los primeros en obtener la vacuna.
Las declaraciones de López Obrador ocurren días después de revelarse que Pfizer ya solicitó el registro de su antídoto ante la Cofepris.
México ha precomprado hasta ahora 77,4 millones de dosis de la británica AstraZeneca, 34,4 millones de la estadounidense Pfizer, 35 millones la china CanSino y 34,4 millones de la plataforma Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
De acuerdo a cifras reportadas por Reforma basadas en datos del INEGI, México ha ligado saldos comerciales a favor sin precedentes con el resto del mundo por efectos del coronavirus.
La razón estaría ligada a la reactivación de las exportaciones al abrir las actividades productivas que estaban en pausa en EEUU, generando una fuerte demanda del mercado que recibe el 80% de las exportaciones mexicanas.
Es importante recordar que EEUU sí aplicó paquetes de ayuda billonarios, desde el seguro de desempleo masivo para su población, como apoyo a diversas industrias. Los efectos de este apoyo público también estarían beneficiando a México.
INEGI señala que desde julio pasado se presentó un superávit récord en el acumulado anual del 2020 hasta noviembre de 8 mil 416 millones de dólares.
Adicionalmente, analistas señalaron que los superávits comerciales, el alza del petróleo de las últimas semanas y el optimismo por las vacunas contra el Covid son factores que han fortalecido al Peso frente al dólar.
Más allá de los discursos o ángulos con los que pudieran analizarse las cifras, lo que es un hecho es que México sigue siendo uno de los cinco países con más muertes por COVID-19 en el mundo.
Solo cuatro países han rebasado las 100 mil muertes. En este orden, son: Estados Unidos; Brasil; India y México.
Aunado a esto, el reciente Ranking de Resiliencia de la pandemia desarrollado por Bloomberg ha colocado a México en el último lugar de los 53 países evaluados.
El índice considera métricas como el crecimiento de casos, la tasa de mortalidad, las capacidades de prueba, los acuerdos de suministro de vacunas, la capacidad del sistema sanitario y el impacto de las restricciones impuestas.
Como ya era anticipado, los países latinoamericanos han sido de los más golpeados en el mundo debido a su alta tasa de urbanización aunada a las tasas de pobreza, sistemas de salud débiles y menores recursos para financiar medidas emergentes de apoyo.
De acuerdo a Bloomberg, el FMI considera que sería hasta 2023 cuando los países latinoamericanos puedan volver a niveles de crecimientos previos a la pandemia, mientras que el ingreso per cápita se recuperaría hasta 2025, más tarde que en el resto del mundo.
Estos difíciles escenarios económicos y sus obvios efectos sociopolíticos están por verse. En particular, la elección intermedia de 2021 podría convertir la gestión de la pandemia en uno de los principales factores de evaluación de los votantes hacia el gobierno de AMLO, sobre todo en la votación para la Cámara de Diputados federal.
Aunque la cifra de muertes en México ha alcanzado una escala brutal, es probable que pueda estarse dando un fenómeno de pérdida de sensibilidad o al menos, de normalización, de los decesos, pues la pandemia se ha vuelto una realidad cotidiana a la que todas las personas han tenido que adaptarse.
También, la sobreexposición mediática del tema y de las cifras de contagios y muertes probablemente contribuye a su normalización.
Si bien tendría que estudiarse a profundidad, una hipótesis es que pudiera generarse un fenómeno de percepción similar al de la crisis de violencia, cuyos decesos han dejado de “escandalizar” a la opinión pública ante la normalización año con año de esta oscura situación.
Mientras tanto, desde el gobierno federal no parece haber señales ni de cambio de estrategia, ni de cambio de discurso, quizá enviando el mensaje de que el curso que se ha seguido hasta ahora ha sido el correcto, aunque esto contraste con las cifras y realidad económica del país.
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