5 mayo 2020
Vivimos momentos de incertidumbre global. Además de información confiable, requerimos análisis de contexto e interpretación de la realidad para adaptarnos a lo que viene.
Este reporte semanal es el aporte de Altius Consultores para apoyar a tomadores de decisión a tener perspectiva y mejores herramientas para interpretar la realidad.
Lo que debes saber:
La UNAM presentó el estudio “Vulnerabilidad ante COVID-19 en México” que desarrolló un índice de vulnerabilidad a escala municipal, para identificar con las zonas con mayor riesgo ante la pandemia.
Está basado en factores demográficos, de salud y socioeconómicos y clasificado en cuatro grados: Medio, Alto, Muy Alto y Crítico.
Señala que la pandemia tendría un mayor impacto en los municipios marginados del país.
Estas zonas se caracterizan por tener una importante población indígena, mayores de 60 años y con poco acceso a los servicios de salud.
Su marginación está muy por arriba de la media nacional, muestran el mayor nivel de hacinamiento, el menor acceso a medios de comunicación y una economía muy precaria.
En total son 8.9 millones de personas ubicadas en los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, Veracruz, Puebla, Durango, Chihuahua y Yucatán.
Análisis Altius:
El estudio hace una advertencia que el gobierno federal parece omitir: a pesar de que el mayor número de contagios se presenta en zonas de medio riesgo (donde se encuentran las áreas metropolitanas), de no contener el virus, las consecuencias económicas y de salud en las zonas marginadas serían muy altas.
Aunque podría pensarse que en municipios sin casos pudiera darse la apertura, el estudio justamente recomienda aumentar las medidas de prevención en municipios con vulnerabilidad muy alta, ya que de llegar contagios, los efectos serán más graves.
En este sentido, se requiere que la reapertura de las zonas metropolitanas contemple el efecto que se tendría en zonas vulnerables, donde los ingresos son muy bajos y prácticamente no existe infraestructura hospitalaria.
Lo que debes saber:
El nivel de apoyo a López Obrador creció, al pasar de 60 a 68 por ciento, entre marzo y abril (Encuesta de El Financiero).
53% de percepción positiva respecto a cómo el gobierno ha tratado la crisis sanitaria.
En marzo la opinión favorable era de 29% frente a un 54% de desaprobación.
El tema económico se posiciona como segundo problema principal para los mexicanos, al crecer de 12 a 26 por ciento.
1 de cada 2 mexicanos ha visto afectada su economía familiar.
Se triplica el porcentaje de personas han perdido su empleo o fuente de ingresos (32%).
La inseguridad pasó de ser la principal preocupación en febrero (72%) a un lejano tercer lugar en abril (10%).
Análisis Altius:
La aprobación presidencial al alza parece obedecer a la percepción positiva del manejo de la pandemia.
Dos aspectos pudieran explicar este fenómeno:
Primero, durante las crisis suele presentarse un efecto natural de rally behind o cerrar filas temporalmente con quien está a cargo.
Segundo, la comunicación y vocería de la pandemia se ha concentrado la figura del Subsecretario Hugo López Gatell, quien combina conocimiento técnico, carisma, delivery articulado y respeto a las audiencias.
Considerando que la comunicación del gobierno federal empieza y termina con AMLO, Gatell representa una anomalía, tanto por la exposición que ha tenido como por su perfil técnico, siendo que el presidente suele preferir un ángulo político.
El subsecretario tiene un alto reconocimiento a la manera en cómo ha manejado el coronavirus (62% de acuerdo a Reforma).
Aún pudiera ser que el alza en aprobación sea una burbuja (hay que recordar que estaremos en el pico de contagios durante estas semanas) que pudiera reventar ante los efectos negativos en la economía que se avecinan.
Decrecimiento del PIB, pérdida de empleos, desaparición de empresas representarán un reto mayúsculo para el gobierno federal.
El desempeño de Gatell ha sido notable, sin embargo, no está exento del desgaste propio de la atención de una crisis prolongada y el escrutinio público. Su mayor error sería caer en una actitud de confrontación y señalamiento, pues perdería su diferenciador en el ecosistema de la 4T.
Lo que debes saber:
El Producto Interno Bruto (PIB) de Nuevo León podría caer hasta un 14 por ciento y se perderían 145 mil empleos este año, debido al impacto de la pandemia del coronavirus, estimó la consultora McKinsey.
Estimaciones del gobierno de Nuevo León ubican la caída entre el 3.8 y 6.7% y la pérdida de 94 mil empleos formales.
La consultora identificó cinco sectores críticos (manufactura, construcción, turismo, entretenimiento y comercio al menudeo) que concentrarían el 75% de la pérdida de empleos y el 50% de la caída del PIB.
Según la CAINTRA, el 75% de las micro, pequeñas y medianas empresas (pymes) del Estado podrían empezar a cerrar de forma masiva durante mayo.
De acuerdo a un estudio de la Secretaría de Economía de Nuevo León, más del 98% de las empresas formales e informales en el Estado son consideradas pymes.
Las micro empresas tienen en sus trabajadores una alta tasa de informalidad (87%).
Solo los trabajadores de empresas medianas y grandes están asegurados casi en su totalidad.
Empresas grandes y micros generan casi la misma proporción de empleos (alrededor de 800 mil empleos, respectivamente).
Análisis Altius:
El escenario complejo para el Estado requerirá de una respuesta rápida y coordinada entre autoridades y sectores productivos, probablemente sin mayor apoyo o consideración del gobierno federal.
El Modelo de Trabajo para el Desarrollo Económico creado por la Secretaría de Economía y Trabajo en conjunto a Consejo Nuevo León, ya contempla a la mayoría de los sectores y actores relevantes, por lo que sería el espacio natural para el diseño de medidas coordinadas en el corto plazo.
Actualmente más del 80% del crédito otorgado en Nuevo León se concentra en grandes empresas, por lo que negociar con instituciones bancarias la apertura de líneas de crédito para MIPYMES en condiciones favorables resultaría una medida de alto impacto.
Aunque el escenario base de recuperación económica se proyecta hasta entrado el 2021, la urgencia por la reapertura económica de EEUU, la apertura de líneas extraordinarias de crédito y el aumento en el gasto público pudieran ser factores que favorezcan la reactivación en el Estado.
Lo que debes saber:
Desde la semana pasada senadores de Estados Unidos, el Departamento de Defensa y la Asociación Nacional de Manufactura de EEUU urgieron al presidente Trump a presionar al gobierno mexicano para incorporar a la industria automotriz, alimenticia, de transporte, infraestructura, aeroespacial y de defensa como sectores esenciales, siendo estas parte importante en la cadena de suministro del país vecino. A partir del 4 de mayo, manufactureras automotrices comenzarán a abrir en distintos estados.
En Coahuila, la CTM en conjunto con empresarios del sector automotriz han avanzado en medidas de salubridad, desde adquirir material y servicios de sanitización hasta una reordenación del transporte de trabajadores, con la expectativa de adelantar el regreso a labores.
Por su parte, la CANACO en Nuevo León trabajará de la mano con la Secretaría de Economía y Trabajo estatal y otras organizaciones empresariales en un plan de reactivación económica escalonada.
El alcalde de San Pedro Garza García anunció durante una transmisión en vivo que durante mayo comenzarán a reactivar sectores por etapas, comenzando con la obra pública.
Análisis Altius:
Además de los retos a nivel local, la presión para reactivar corresponde a la relación comercial con Estados Unidos, que este fin de semana comenzó la reapertura de actividades no esenciales al 25% de su capacidad en Estados como Texas, aún cuando los casos siguen aumentando.
Esta medida ha provocado aglomeraciones en centros comerciales y turísticos, poniendo en riesgo el repunte de contagios.
A pesar de que la curva de contagios se ha logrado mantener controlada en Nuevo León, esta quincena se proyecta el pico de casos, por lo que resulta prematuro definir si habrá las condiciones críticas para una reapertura económica el 1 de junio.
En la Federación hay señales encontradas: mientras Hacienda ve la reapertura coordinada como un escenario positivo, el canciller Ebrard afirmó que la prioridad en la agenda bilateral es contener los contagios de y éste tema no está sobre la mesa.
Un regreso demasiado anticipado y sin las medidas adecuadas podría traducirse en riesgos para la salud de los trabajadores y un posible rebrote.
Los trabajadores de ambos lados de la frontera se enfrentan a una disyuntiva de riesgo: regresar a trabajar para tener sustento o proteger su salud y la de su familia.
Lo que debes saber:
En una entrevista para Vox, el historiador económico Walter Scheidel explora cómo el coronavirus podría transformar la sociedad estadounidense y convertirse en un evento de “nivelación” como lo fue la segunda guerra mundial.
Para Scheidel, la respuesta está en qué tan rápido Estados Unidos pueda volver a una versión de la normalidad (para lo que requeriría una cura y/o la vacuna).
La crisis por el Coronavirus viene antecedida por la recesión económica de 2008, que provocó que la desigualdad se pusiera en el centro de la discusión pública.
Aunque históricamente tras eventos traumáticos como guerras y pandemias se redujeron las desigualdades, no parece ser el caso del Covid-19.
Scheidel argumenta que esto se debe que no es la crisis en sí misma la que reduce la desigualdad económica, sino la respuesta de la sociedad a la crisis.
La Gran Depresión y la II Guerra Mundial no crearon por sí mismas la clase media norteamericana, fueron las políticas derivadas de ellas: seguridad social; derecho a la asociación sindical; derechos laborales y la creación de la Securities Exchange Comission (SEC) encargada de regular las operaciones financieras, por dar ejemplos.
El historiador considera complicado que el Covid-19 traiga una nivelación socioeconómica como otras pandemias porque las élites se están más preparadas para lidiar con los problemas y evitar que el status quo se altere.
Análisis Altius:
En la discusión internacional hay consenso respecto a que la “normalidad” conocida no regresará. Por tanto, la pregunta que se reitera es: ¿Cuál será la nueva normalidad? (new normal).
Si esta pandemia rompe con la dinámica de ser una fuerza de cambio capaz de reordenar la sociedad y generar un nuevo balance de poder y riqueza, a la larga podría generar aún mayor descontento y desgaste con el sistema económico imperante.
Por tanto, si la fuerza histórica de la pandemia no es suficiente, estará en la cancha de los liderazgos políticos y económicos proponer políticas que hagan que la nueva normalidad signifique una transformación.
¿Se apostará en serio por la transición energética o se buscará lo antes posible estabilizar los hidrocarburos? ¿Se propondrá reconstruir los sistemas de salud para que todas las personas tengan acceso a una cobertura básica? ¿Avanzará la idea de una renta básica universal tras la experiencia del Covid-19?.
Lo que debes saber:
Desde 2015, el multimillonario Bill Gates advertía que una pandemia como la ocasionada por la gripe española a principios del siglo XX podía arrasar con el mundo híper globalizado de hoy.
En entrevista con el periodista Ezra Klein, Gates señala que la falta de preparación contra pandemias en países como Estados Unidos, ha provocado que la respuesta sea ineficaz y no se tenga el mismo éxito de naciones asiáticas como Corea del Sur.
Muestra una preocupación latente por las naciones emergentes (entre las que se encuentra México) ya que en estos lugares el virus puede tener un impacto mayor.
El dueño de Microsoft habla de 3 innovaciones médicas que se requieren para salir avantes del Coronavirus: La primera es incrementar las pruebas de detección del virus. La segunda es el desarrollo de terapias o tratamientos médicos. La última es encontrar la vacuna.
Gates muestra una preocupación latente por la reapertura de actividades económicas en Estados Unidos sin tener controlado el virus. Insiste en que no hay una estrategia que priorice la aplicación de pruebas para identificar casos de riesgo.
Su esperanza es que a la vuelta de unos años el Coronavirus genere una voluntad de cooperación global, como la que ocurrió tras la segunda guerra mundial.
Análisis Altius:
Para el dueño de Microsoft antes de pensar en una reapertura económica los países deben asegurarse de estar preparados para evitar un segundo brote que afecte la salud de sus poblaciones. Pareciera que la administración Trump va en dirección contraria.
Fuera de algunos países asiáticos o europeos (destaca el caso alemán), no se percibe un plan de salud para proteger a la población de una eventual segunda oleada de contagios.
Su preocupación a los países emergentes es lógica: tienen menos infraestructura y recursos para resistir.
Al final del día Gates deja la pregunta: ¿por qué gastamos billones y billones protegiéndonos de otros seres humanos -refiriéndose al gasto militar- y proporcionalmente tan poco de las amenazas que provienen de la naturaleza?
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