21 julio 2020
Lo que debes saber:
Al preguntar si utilizan o no cubrebocas en lugares públicos, el 56% dijo que sí lo utiliza todo el tiempo, el 27% asegura que la mayor parte del tiempo, y el 10% respondió que lo usa poco o nunca lo usa. El 8% restante afirmó que trata de no salir a lugares públicos.
El 87% de los entrevistados señaló estar de acuerdo en que el uso de cubrebocas en lugares públicos sea obligatorio.
La estadística de El Financiero coincide con estudios realizados por YouGov (grupo internacional de investigación y análisis con sede en Londres) sobre las actividades de los países para mitigar los efectos del Covid-19
En el estudio se menciona que el 67% de las y los mexicanos utilizan cubrebocas al salir a espacios públicos (el dato corresponde al 27 de abril).
Sorprende que después de Filipinas, México sea el país con mayor porcentaje de personas que utilizan cubrebocas.
Por el contrario, países europeos como Dinamarca, Finlandia y Suecia son quienes menor uso hacen.
Datos adicionales de la encuesta de El Financiero señalan que el 9% de los mexicanos no cree que existe el coronavirus y otro 5% no sabe qué opinar.
El 86 por ciento de los consultados sí cree que existe el coronavirus.
Quienes más dudan de la existencia del coronavirus son personas entre 18 y 29 años.
Análisis Altius:
Recién el Whashington Post publicó un reportaje donde señala que los cubrebocas están emergiendo como una de las armas más poderosas para combatir el nuevo coronavirus, con evidencia creciente de que ayudan a prevenir la transmisión, incluso si un usuario infectado está en contacto cercano con otros.
Robert Redfield, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos, dijo que cree que la pandemia podría controlarse durante las próximas cuatro u ocho semanas si "pudiéramos lograr que todos usen una máscara en este momento".
Redfield enfatizó que existe "amplia evidencia" de propagación asintomática y destacando nuevos estudios que muestran cómo las máscaras ayudan a reducir la transmisión.
En México, sin embargo, ha habido una renuencia por parte del gobierno federal a recomendar y/o hacer obligatorio el uso de cubrebocas en espacios públicos y cerrados
Hasta hace algunas semanas, el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, declaraba que no existía evidencia que afirmara que el uso de estas mascarillas ayudara a prevenir y evitar el aumento en contagios.
Fue hace apenas unos días que López Gatell reculó e hizo un llamado a la población mexicana a usarlos.
Dada la efectividad, bajo costo y capacidad de producción masiva rápida -incluso casera- de los cubrebocas, hacer su uso obligatorio y facilitar su disponibilidad puede ser una de las mejores medidas para controlar la pandemia.
Lo que debes saber:
El plan publicado en abril por el presidente López Obrador para enfrentar la crisis económica por el Covid-19 consiste en aumentar el presupuesto de diversos programas y proyectos prioritarios, hasta por 622,556 millones de pesos adicionales a través de recortes al gasto operativo del gobierno.
Sin embargo, durante este año los ingresos totales del gobierno caerían hasta 648,000 millones de pesos.
Para que el Estado mexicano pueda implementar un plan de reactivación económica robusto, que tenga por objetivo evitar la mayor pérdida masiva de empleos y detener la caída de los ingresos de las familias, será necesario encontrar fuentes extraordinarias de ingresos.
De acuerdo a un análisis publicado en la revista Nexos, si el gobierno no reacciona en tiempo y forma, la incidencia de las tasas de pobreza podrían llegar a niveles no observados desde hace más de 20 años
Especialistas económicos señalan que si bien los programas sociales implementados por el gobierno son necesarios, no serán suficientes para afrontar la caída en ingresos y el aumento de la pobreza por venir.
Dependiendo del conjunto de medidas seleccionadas, los requerimientos presupuestales para afrontar a la crisis podrían variar entre 1 y 3% del PIB.
De acuerdo a los especialistas es imposible afirmar que la austeridad republicana sea suficiente para blindar el presupuesto de los 38 programas y proyectos prioritarios, ya que apenas podría contrarrestar la caída por ingresos tributarios.
Para preservar el nivel de empleo y evitar el incremento de la pobreza, existen dos opciones complementarias: contraer mayor deuda pública y cobrar más impuestos a quienes tienen mayores ingresos.
Un endeudamiento se dirija en favor de las personas más afectadas por esta crisis: las que se encuentran en pobreza y en peligro de caer en ella por desempleo.
Reducir los privilegios fiscales y se implementen políticas tributarias que graven, directa o indirectamente, la riqueza de las personas de mayores recursos.
Análisis Altius:
Es lógico que se busque eficiencia en el gasto público y se eviten dispendios innecesarios. Sin embargo, mermar la capacidad operativa del aparato estatal puede resultar contraproducente tanto para la gestión pública como para la capacidad del Estado de responder a la emergencia, en particular hacia las personas más vulnerables.
El Presidente López Obrador parece estar limitado por la línea que ha mantenido desde hace años respecto a que no es necesario crear nuevos impuestos en México.
La evidencia apunta a lo contrario: México es uno de los países de la OCDE que menos porcentaje de su PIB recauda, además de tener a gran parte de la población en la economía informal. Las afectaciones a las finanzas públicas provocadas por la pandemia solo lo han hecho más evidente.
Una reforma fiscal progresiva que amplíe la base gravable y cobre una cantidad justa de impuestos a las personas y corporaciones que más ingresos generan, así como a las herencias, sería un camino lógico, pero con evidentes costos políticos de impulsar.
Aún en este contexto de emergencia, el gobierno federal hasta ahora no ha apoyado la propuesta de un Ingreso Vital de Emergencia. Esta política se ha aplicado en diversos países como parte de las estrategias para mitigar las afectaciones socioeconómicas de la pandemia.
No se trata de eliminar los programas de apoyo existentes del gobierno de López Obrador, sino de complementarlos con políticas diseñadas específicamente para esta emergencia.
Lo que debes saber:
De diciembre a junio pasados, en Nuevo León el costo de productos de una canasta básica de 30 alimentos escalaron hasta 88 por ciento en el caso más álgido (chile serrano), revela el Índice Nacional de Precios al Consumidor del INEGI.
En casi todos los 30 alimentos que componen el índice, los aumentos contrastan con el primer semestre del 2019, cuando tuvieron bajas significativas y en algunos casos incrementos moderados respecto a este 2020.
En la primera mitad de este año, según el INEGI, sólo tres alimentos arrojaron alzas menores al 5%, siendo los casos de las tortillas de maíz, la zanahoria y la lechuga.
En promedio, las frutas y verduras han aumentado un 13% durante el último año a nivel nacional, porcentaje que debe ser más alto para la Zona Metropolitana de Monterrey, al ser una de las urbes con mayor costo de vida en México.
De acuerdo a Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+), “presiones asociadas a interrupciones en la oferta, los todavía elevados precios de bienes agropecuarios y fuerte demanda por bienes básicos, en el contexto del confinamiento, han incidido al alza en los precios de mercancías alimenticias en recientes lecturas”.
Juan Carlos Anaya, de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), señaló que algunos precios se vieron afectados por menores cosechas, como el frijol y el tomate, y otro motivo fue una mayor exportación, como en el caso del plátano.
También atribuyó el encarecimiento a la mayor demanda de los hogares por el confinamiento por el Covid-19 y a los grandes márgenes de comercialización de quienes venden al consumidor final.
Análisis Altius:
Frente a la crisis económica provocada por el COVID-19, el sector alimentos, en especial los supermercados, han visto un aumento en sus ventas, debido al cambio en los hábitos de consumo de la población.
Nuevo León ha sido una de las entidades que más empleo formal ha perdido (se calcula que se perderán alrededor de 100 mil empleos), por lo que la presión económica para esas familias se ve agravada por el aumento en la canasta básica.
Considerando que de acuerdo al Centro de Estudios Económicos de la UANL la recuperación económica para el Estado podría tardar hasta dos años, resulta fundamental establecer políticas de apoyos para familias vulnerables.
Durante esta pandemia municipios como San Pedro y Monterrey han otorgado víveres a población vulnerable.
También la iniciativa Unir y Dar, financiada en parte por el Grupo Monterrey e implementada por Comunidar, ha estado entregado tarjetas para transferencias directivas de efectivo para al menos 17 familias con necesidades básicas.
Además del apoyo humanitario que pudieran a llegar a requerir las familias en condiciones más precarias, debe reiterarse que aquellas personas que han perdido su empleo o viven al día lógicamente seguirán saliendo a trabajar y por tanto, exponiéndose al contagio.
No es casualidad que la ocupación con mayor proporción de contagios de acuerdo a la Secretaría de Salud estatal sean precisamente obreros. Es probable que dentro de esa cifra se encuentren muchas personas que trabajan en la economía informal.
Lo que debes saber:
Una de las medidas más impulsadas a nivel global para el retorno a actividades en las grandes ciudades es el impulso a la movilidad no motorizada.
La implementación de ciclovías emergentes y calles peatonales han presentado una solución para el regreso a la “nueva normalidad”, ya que la circulación al aire libre previene contagios, permite una mayor distancia que en el transporte colectivo y privado y además ayuda a mejorar la calidad del aire.
La SEDATU lanzó el plan emergente “Movilidad 4S para México: Saludable, Segura, Sustentable y Solidaria”, con la finalidad de incrementar la seguridad sanitaria en la movilidad y “tomar el regreso a la 'nueva normalidad' como punto de partida para transformar la manera en que nos movemos a través de estrategias desarrolladas en colaboración con todos los sectores y disminuir la inequidad en la vía pública” según resaltó el Secretario Román Meyer.
EL NORTE publicó que mientras que cuatro ciclistas fallecieron la semana pasada, en el área metropolitana la mayor parte del presupuesto para movilidad se invierte en infraestructura para el automóvil y casi nada para ciclistas y peatones.
En el 2018, según la más reciente información del INEGI, la entidad se ubicó en el tercer lugar nacional en ciclistas arrollados, con 359.
Guadalajara, Ciudad de México e incluso Hermosillo tienen cientos de kilómetros de infraestructura ciclista permanente y han agregado emergentes. En cambio, en el área metropolitana de Monterrey, sólo San Pedro, con 6.5 kilómetros y Escobedo, con 2.4 kilómetros, han implementado ciclovías emergentes en la contingencia por el Covid-19.
El Municipio de Monterrey y el Estado anunciaron que implementarán una bici ruta en la Avenida Cuauhtémoc, en el Centro de la Ciudad. Además, la Administración municipal informó que dentro de dos meses también conectará la ciclovía del Multimodal Zaragoza-Zuazua con el Distrito Tec.
El urbanista Moisés López destacó que el Artículo 134 de la Ley de Movilidad y Accesibilidad del Estado de Nuevo León establece la creación de una red vial estratégica que garantice la movilidad en casos de emergencia, como la contingencia sanitaria por el virus.
Análisis Altius:
A pesar de promoverse como una de las ciudades más desarrolladas de México, Monterrey sigue rezagada en la cultura de la movilidad, permaneciendo en el modelo anticuado de ciudad estadounidense que privilegia el automóvil privado y las avenidas de alta velocidad.
Existe un problema profundo respeco a la concepción de lo que se entiende por “soluciones” -y por ende, como deseable- en materia de movilidad: por años la población ha concebido las obras viales como la respuesta, a pesar de que está comprobado internacionalmente que entre más se construye infraestructura para el auto, más aumenta el tráfico.
Esto genera un círculo vicioso: una opinión pública de que pide inversiones en calles, avenidas, puentes y pasos a desnivel; y candidatos/autoridades que siguen destinando promesas y recursos a este tipo de obras.
Aunque sólo un 36% de la población neoleonesa se mueve en auto propio, es a ésta a quien se prioriza a la hora de tomar decisiones de infraestructura pública. El sistema de transporte público, una piedra angular para prevenir el avance del COVID-19 en la mayoría de los países, durante la contingencia ha permanecido prácticamente sin cambios.
Si se pretende combatir el rezago en movilidad sustentable y garantizar la seguridad vial en todos los medios de transporte, las ciclovías emergentes serían un buen primer paso para dar un ejemplo de que otra movilidad es posible.
Lo que debes saber:
En unas semanas comenzará el curso escolar en California, el estado más poblado de EEUU, que tiene más de 6 millones de alumnos solamente en las escuelas públicas.
Se prevé que alrededor del 80% del estado regresará a clases en línea.
La premisa del gobierno estatal demócrata es que la educación tiene que seguir. Al mismo tiempo, serán los indicadores de contagios en cada distrito lo que determine si una escuela regresa a las aulas o si una que ya había regresado debe volver a modalidad a distancia.
Para poder abrir, las escuelas deben llevar al menos 14 días fuera de la lista de vigilancia que lleva el estado.
El criterio se define por indicadores como la cantidad de nuevas infecciones por cada 100,000 habitantes, la tasa de positivos y la tasa de hospitalizaciones.
De acuerdo a lo reportado por El País, si se detecta un caso positivo en una escuela que haya abierto, todos los estudiantes y personal que hayan estado en contacto con él deben guardar una cuarentena de 14 días.
La escuela entera deberá trasladarse de nuevo online si hay casos en varias clases o si un 5% de los estudiantes y el personal dan positivo en un periodo de 14 días. Cuando esa situación afecte al 25% de los colegios en un distrito escolar, deberá cerrar todo el distrito. La vuelta a las clases presenciales la autorizará el departamento de salud local.
Los estudiantes hasta segundo de primaria tendrán recomendado usar mascarilla, mientras que a partir de tercer grado, todos el alumnado, personal docente y administrativo deberá usar mascarilla de forma obligatoria.
Análisis Altius:
Como se advirtió desde las primeras semanas de la pandemia, la incertidumbre sigue siendo una realidad, por tanto, desarrollar una capacidad de adaptación ante esta realidad cambiante resulta clave.
Lo anterior implica tener conciencia de que podemos estar “entrando y saliendo” del confinamiento constantemente hasta que exista una vacuna, por lo que la apertura y cierre de las aulas de acuerdo a las circunstancias es una realidad.
El caso californiano deja en claro la importancia de contar con protocolos claros y capacitarse en ellos, así como la eficiencia para vigilar, identificar y aislar casos.
Ante este escenario, instituciones públicas y privadas deberán prepararse para rediseñar sus cursos para ser impartidos a distancia, aprender de experiencias de otros países/ciudades y procurar que la infraestructura para esta modalidad esté disponible y funcional (en días pasados se reportaron fallas en la plataforma para el examen de admisión a la UANL, por ejemplo).
El uso de las mascarillas, como se ha dicho, es una de las medidas más eficaces y accesibles, por lo que sería lógico que su uso se haga obligatorio para un eventual regreso a las aulas.
Lo que debes saber:
Según reporta The Economist, en muchas partes del mundo, el número oficial de víctimas mortales subestima el número total de muertes por varias razones:
Primero: las estadísticas oficiales en muchos países excluyen a las víctimas que no dieron positivo por coronavirus antes de morir, lo que puede ser una mayoría sustancial en lugares con poca capacidad de prueba (como México)
Segundo: los hospitales y los registros civiles pueden no procesar los certificados de defunción durante varios días, o incluso semanas, lo que crea retrasos en los datos.
Tercero: la pandemia ha dificultado que los médicos traten otras afecciones y desanimó a las personas a ir al hospital, lo que puede haber causado indirectamente un aumento de las muertes por enfermedades distintas de Covid-19.
Una forma de dar cuenta de estos problemas metodológicos es usar una medida más simple, conocida como "exceso de muertes": tomar el número de personas que mueren por cualquier causa en una región y período determinados, y luego compararlo con el promedio histórico reciente.
En la mayoría de los lugares, el número de muertes en exceso es mayor que el número de muertes de Covid-19 registradas oficialmente por los gobiernos en el mismo período:
La ciudad de México tiene registradas 6,341 muertes por Covid-19, sin embargo el exceso de muertes alcanza los 22,682.
Ecuador registró 4,527 muertes por el virus y el exceso de fallecimientos está en 22,833
España registró 28,180 fallecimientos y tuvo un exceso de muertes de 43,900
Los Estados Unidos reportaron 114,038 muertes por Covid pero tienen un exceso de 130,546 muertes.
Análisis Altius:
Si la cifra oficial de fallecimientos por coronavirus es abrumadoramente más grande que la reportada, el dato real de muertes significaría una tragedia sin precedentes en la historia moderna del país.
Tan solo en la Ciudad de México el reporte de The Economist habla de hasta 4 veces más fallecimientos posibles a causa de la pandemia.
Para dimensionar esta cifra, esas muertes corresponden a casi el 60% de las presentadas a causa de la violencia en México a lo largo de 2019 (35 mil 588 víctimas en total).
Como lo hemos reportado en anteriores entregas, el gobierno federal ha basado su estrategia en evitar la saturación del sistema de salud, algo que hasta el momento se ha conseguido en el papel, pero que resulta cuestionable si muchas de las víctimas mortales ni siquiera están llegando a cuidados intensivos.
Al ser un país con múltiples problemas de salud y con una amplia población en situación vulnerable, estaba previsto que fuéramos de los principales afectados, la pregunta es si la estrategia actual de gestión de la pandemia sigue siendo la adecuada dado que las cifras de contagios y decesos no dejan de crecer.
Está por verse qué efectos político-electorales tendrá la pandemia, que ya ha comenzado a minar la popularidad del Presidente López Obrador y podría influir en las intenciones de voto rumbo a 2021 si llegase a consolidarse una percepción de mal manejo de la pandemia y una tragedia que pudo haber sido, al menos, de proporciones menores.
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