22 septiembre 2020
FRECUENCIA QUINCENAL
Lo que debes saber:
Desinfectan áreas críticas, recogen material infeccioso, lavan miles de sábanas y batas. Los trabajadores de la limpieza se juegan la vida en los hospitales mexicanos destinados a la pandemia. Un reportaje de Animal Político da cuenta de 3 testimonios de personal de limpieza en hospitales a menudo con menores garantías laborales por estar subcontratados.
Érika Ramírez, soldado de 23 años, es una de las encargadas de limpiar el área de terapia intensiva de un hospital militar del sur de Ciudad de México que atiende a pacientes de Covid-19.
“Somos importantes, somos un equipo, y si nosotros hacemos la limpieza bien y desinfectamos y sanitizamos las áreas, puede continuar todo esto a la perfección”, dice Ramírez.
Rodolfo Díaz, de 53 años, se dedica a desinfectar y lavar junto con dos compañeros las sábanas y batas que utilizan los enfermos de coronavirus en los hospitales capitalinos. Llegan a ser hasta 10,000 prendas diarias.
“Ha subido mucho la demanda desde que tenemos la pandemia, (antes) era poca la ropa que nos llegaba con la marca de infección”, comenta Díaz.
Idalia Díaz, auxiliar de limpieza de 40 años, relata cómo durante la pandemia ha visto crecer la cantidad de basura que se genera. Aunque aún no es empleada de base del instituto, sabe que su labor es vital para que sus compañeros puedan trabajar y enviar ropa limpia a los centros de salud que batallan con la enfermedad.
“Necesitamos un área limpia para trabajar, que no les estorbe a ellos, que puedan mover su carrito (de lavandería) y para dar buena vista al instituto”, dice
La organización de derechos humanos Amnistía Internacional aseguró en un informe reciente que los trabajadores de la limpieza en los hospitales mexicanos “son especialmente vulnerables” a infectarse.
Si bien no hay cifras del impacto en ese grupo laboral, el saldo trágico en el personal de salud no deja dudas: 1,320 muertos y casi 100,000 casos confirmados hasta fines de agosto, según el gobierno.
Análisis Altius:
Como es lógico, las personas que ya eran vulnerables antes de la pandemia ven agudizada esa vulnerabilidad ahora. El caso de los trabajadores y trabajadoras de limpieza en hospitales ilustra cómo un trabajo de alto riesgo y alto valor, no está siendo tratado como tal.
No es sorpresiva su invisibilización porque es precisamente un ejemplo de los muchos tipos de trabajo que en México se encuentran precarizados: sin contrato fijo y muchas veces en condiciones laborales menores a las de cualquier otro trabajo dentro del sistema de salud.
La actitud que demuestran los 3 testimonios recogidos por Animal Político nos habla del espíritu de servicio que tienen muchas y muchos mexicanos, en los que sin importar el riesgo o porque la necesidad así los requiere, trabajan para mantener a flote el sistema de salud.
Es preciso reconocer que existe una gran disparidad entre cómo están viviendo -y sufriendo- la pandemia las personas de distintas realidades socioeconómicas: mientras hay personas que pueden mantenerse en aislamiento y trabajar desde casa el tiempo que deseen, hay otras que diariamente tienen que salir a ganarse la vida y arriesgarse porque no tienen otra opción.
Lo que debes saber:
El diario inglés The Guardian enumera algunas de las cosas que se han ido aprendiendo de esta nueva cepa del coronavirus.
Es más que una enfermedad pulmonar.
En los primeros meses de la pandemia los médicos notaron que la infección no se comportaba como otras enfermedades respiratorias. Además de atacar los pulmones, el virus desencadena la coagulación en los vasos sanguíneos, provocando trombosis y accidentes cerebrovasculares.
Pero el daño no se detiene ahí: trastornos cerebrales, hormigueo, dificultad para respirar, fatiga prolongada y una reacción inflamatoria rara pero potencialmente letal en los niños.
Los esteroides funcionan
Un descubrimiento, principalmente a través del ensayo de recuperación dirigido por la Universidad de Oxford, es que los esteroides pueden ayudar a algunos de los pacientes más enfermos. La dexametasona, el esteroide que parece ser más eficaz, funciona mejor no inmediatamente, sino cuando el cuerpo ha entrado en la fase inflamatoria.
El virus está en la saliva
El descubrimiento de que el coronavirus llega a la saliva de la boca es una buena y mala noticia.
En el lado positivo, allana el camino para las pruebas masivas en las que la saliva se recolecta de muchas personas a la vez y se analiza para detectar el virus.
Pero lo negativo es que el virus en la saliva significa que el Covid-19 se puede transmitir por saliva cuando la gente habla, grita y canta.
Las pruebas de virus pueden ser engañosas
La prueba principal para las infecciones por coronavirus se basa en un procedimiento llamado reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Una nueva investigación muestra que las pruebas de PCR tienen lo que los científicos llaman una "cola larga".
Esto significa que incluso cuando las personas se han recuperado del Covid-19 y ya no son infecciosas, fragmentos del código genético viral pueden quedarse atrás y producir un resultado positivo en la prueba.
El virus es estable
El profesor Ian Jones, virólogo de la Universidad de Reading, dijo que la estabilidad de Sars-Cov-2 sugiere que el control de la vacuna funcionará: “Eso solo se puede concluir gracias a los esfuerzos masivos de secuenciación y deposición en todo el mundo. Si supiéramos menos, aún estaríamos en la oscuridad sobre el control futuro (del virus)”.
Análisis Altius:
De acuerdo a la BBC, más de 300 estudios de todo el mundo han encontrado una prevalencia de anomalías neurológicas en pacientes con covid-19, que incluyen desde síntomas leves como dolores de cabeza, pérdida del olfato (anosmia) y sensaciones de hormigueo (arcoparastesia), hasta resultados más graves como afasia (incapacidad para hablar), ataques cerebrales y convulsiones.
Estos síntomas se presentan en pacientes que aún tienen el virus en el organismo pero también se reportan en pacientes curados. Es decir, que son afectaciones que quedan a un porcentaje de la población que tuvo COVID.
Por otro lado, el que los esteroides funcionen como tratamiento para pacientes graves y que se ha comprobado que el virus está en la saliva y por lo tanto es más fácil de detectar (pero también más fácil de transmitirse) son armas para los gobiernos alrededor del mundo, que les pueden ayudar a contener la propagación de la pandemia.
La estabilidad del virus es una buena señal porque indica que cuando la vacuna esté lista, la transmisión del virus bajará considerablemente, aunque mucho se ha reportado que no habrá una vacuna en circulación cuando menos hasta el primer trimestre del 2021.
Lo que debes saber:
El secretario de Salud, Manuel de la O, informó que en conjunto con el TecSalud, el estado participará en un protocolo de investigación Fase 2b-3 multicéntrico para probar la vacuna SARS-CoV-2-mRNA en mayores de 18 años.
En este estudio participarán 2,500 personas del estado, de un total de 27,000 a nivel mundial, a quienes se les aplicarán dos dosis de la vacuna mRNA del Laboratorio BioTech.
“Los criterios de inclusión, es decir, los pacientes que van a participar deben ser mayores de 18 años de edad y tener una condición clínica saludable y se realizará en un periodo de trece meses”, detalló.
Actualmente se está trabajando en el diseño del estudio, el cual se espera iniciar a finales de octubre o principios de noviembre y se implementará principalmente en los Hospitales Zambrano Helion y el Metropolitano, aunque se analizan otros espacios. El estudio se desarrollará también en países como Colombia, Chile y Argentina y no tendrá costo para el estado.
A la fecha se tienen 169 vacunas en investigación, de las cuales 38 ya se están estudiando en humanos.
Análisis Altius:
Aunque es una de la gran cantidad de vacunas que se encuentran en desarrollo, el ser parte de un grupo de prueba pudiera aportar inteligencia y sensibilidad al estado respecto de cómo avanza el de una vacuna proceso y qué esperar de él.
A pesar de que esta vacuna desarrollada por el laboratorio BioTech no se espera que esté lista hasta dentro de más de un año, es una señal de que el estado tiene opciones a las marcadas por la federación, que actualmente se encuentra en el proceso de pruebas de la vacuna de AstraZeneca.
Recién el gobierno estatal declaró que el estado llegó a una meseta de contagios, lo que demuestra que el virus sigue avanzando pero de manera más “controlada”.
A pesar de ello la temporada invernal se avecina, anticipándose un incremento en los contagios y muertes por COVID.
Lo que debes saber:
El pasado 18 de septiembre, durante la conferencia de salud de Nuevo León, Amalia Becerra Aquino, subdirectora del Hospital Metropolitano y vocera de la Secretaría de Salud, aseguró que los casos de COVID-19 llevan suficiente tiempo a la baja para considerarlo una tendencia.
“La pandemia por Covid-19 en Nuevo León mantiene una tendencia lenta y sostenida a la baja, lo que indica que la sociedad está tomando conciencia y siendo responsable con los protocolos de salud” afirmó.
Declaró que aunque el descenso es lento, se ha sostenido en el rango de los 500 contagios diarios, con esperanza de regresar pronto a los 400 casos al día. Este comportamiento es lo que se conoce como “meseta”.
Becerra Aquino señaló que si el comportamiento de la pandemia en Nuevo León se mantiene o incluso va a la baja, las autoridades podrían continuar con la siguiente fase de reactivación económica e incluso ampliar el aforo a aquellos que ya están operando.
Análisis Altius:
Después de meses de falsas alarmas y reaperturas anticipadas, parece que Nuevo León llegó a la anhelada meseta, permitiendo transitar de una grave crisis de ocupación hospitalaria a un semáforo naranja que contempla la operación de restaurantes, estéticas, plazas públicas, centros deportivos al 50% de su capacidad y los cines a un 25%.
Esta es una buena noticia, pero no deben echarse campanas al vuelo. Debe recordarse que desde el principio de la pandemia se proyectó que las ciudades o países podrían entrar o salir de cuarentena varias veces. Ya hay países donde se están dando rebrotes.
Un dato importante a analizar durante estos meses ha sido el comportamiento de las y los neoleoneses: los momentos donde siguieron las instrucciones de seguridad, los momentos de hartazgo, los “toques de queda” y finalmente, al parecer, la conciencia colectiva.
La Dra. Becerra señala “parece ser que la ciudadanía ha estado tomando conciencia y lo está haciendo bien (…) hemos experimentado como sociedad mucho dolor porque ya está cerca de todos algún vecino, amigo, alguien de la familia nuclear o extendida contagiado o incluso falleció. Todos esos factores han influido a que la sociedad sea responsable”.
Este efecto recuerda a los años de la “guerra contra el narco” que golpeó la ciudad entre 2009 y 2012, entre los cuales la sociedad regiomontana adoptó costumbres para protegerse ante las políticas de seguridad fallidas al conocer casos cercanos.
Lo que debes saber:
The New York Times reporta que de acuerdo a científicos, empresas y funcionarios federales de Estados Unidos, la mayoría de las personas no recibirán la vacuna hasta muy entrado el 2021.
Probar y producir una vacuna es un proceso complejo con muchas incertidumbres. La mejor suposición por ahora, según expertos, es que si todos los aspectos del desarrollo y la distribución de las vacunas van exactamente según lo planeado (lo cual rara vez sucede), ciertas personas en grupos de alto riesgo podrían vacunarse este año.
De las tres compañías con vacunas en ensayos clínicos en etapa tardía en los Estados Unidos, solo una, Pfizer, ha dicho que podría tener resultados iniciales para fines de octubre. Las otras dos empresas, Moderna y AstraZeneca, han sido más vagas, diciendo que esperan resultados antes de fin de año.
Si una vacuna contra el coronavirus mostrara resultados este año, rompería el récord anterior de cuatro años para el desarrollo de una nueva vacuna.
La eficacia de la vacuna se determina comparando cuántas personas de cada grupo (el grupo de la vacuna y el grupo del placebo) desarrollan la enfermedad. Si muchas más personas del grupo placebo se infectan, eso significa que la vacuna funciona.
Las pausas del ensayo por razones de seguridad, como la anunciada recientemente por AstraZeneca, también podrían ralentizar el cronograma, incluso si finalmente se descubre que los problemas de seguridad no están relacionados con la vacuna.
La viróloga y veterinaria italiana Ilaria Capua, actual directora del One Health Center of Excellence, insiste en que en ninguno de los proyectos de vacuna sabe lo que dura en el cuerpo la inmunidad frente al COVID-19, debido a que es una enfermedad muy reciente.
Análisis Altius:
A pesar de las presiones que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado (con obvio interés político-electoral) que la vacuna en su país estaría lista antes de las elecciones presidenciales, los especialistas siguen estimando que no habrá ni en Estados Unidos ni en el mundo una vacuna lista y distribuida en lo que resta de 2020.
Hemos señalado en anteriores reportes cómo el desarrollo de una vacuna contra la COVID-19 es el más rápido en la historia, debido a las afectaciones de salud y económicas que está teniendo en todo el mundo y a la necesidad de detener la propagación de la pandemia.
Pero a diferencia de lo que puede suceder en las esferas políticas, el ecosistema científico tiene muy claro que salir con una mala vacuna tendría los mismos efectos negativos que prolongar más tiempo su desarrollo.
Esta semana se dio a conocer una segunda voluntaria con una enfermedad neurológica “inexplicable” similar a la primera, pero la farmacéutica asegura que no hay evidencia suficiente de que esté relacionada con la sustancia de la vacuna.
Por el momento habrá que seguir esperando a tener una vacuna lista y en circulación, teniendo conciencia de que falta un tiempo considerable (meses, quizá un año) para que podamos tenerla masivamente.
Lo que debes saber:
La pandemia de COVID-19 está incrementando el desempleo, especialmente en las mujeres, quienes son más vulnerables no solo por sus trabajos, sino también por desigualdades de género en el trabajo del hogar, la educación y los servicios de salud.
A diferencia de otras crisis económicas, se prevé que esta crisis cause un retroceso en los avances por la igualdad de género, por lo que el Foro Económico Mundial exhorta a los tomadores de decisiones públicas a apostar por políticas públicas con perspectiva de género.
En los últimos treinta años se dieron grandes avances en el cierre de la brecha salarial, la inclusión educativa de las mujeres y la reducción de la mortalidad materna. Las razones por las cuales la crisis afecta diferente a las mujeres son las siguientes:
1. Es más común que las mujeres trabajen en sectores sociales, que requieren interacción cara a cara (como el turismo, ventas, restaurantes). En los países en desarrollo las mujeres trabajan más en el sector informal y con menor paga que los hombres.
2. El trabajo del hogar se ha vuelto más pesado, con el cierre de las escuelas y la necesidad de cuidado de personas en grupos de riesgo. Debido a esto, muchas mujeres abandonaron el trabajo formal por tiempo indefinido, causando retrocesos en su carrera.
3. La pandemia ha reducido las oportunidades de planeación familiar para las mujeres, incrementando al mismo tiempo la mortalidad materna.
4. Finalmente, la crisis ha provocado que más mujeres abandonen sus estudios para integrarse a la fuerza laboral o a los cuidados en casa, provocando un daño permanente y reduciendo sus oportunidades de movilidad social.
El WEF (por sus siglas en inglés) propone invertir en políticas fiscales con perspectiva de género que al mismo tiempo reducen la pobreza y generan crecimiento económico, con lo cual “se pagan solas” a través del tiempo. Pone dos ejemplos:
Cuidado infantil subsidiado: La falta de éste y el alto costo representa una barrera de entrada y reintegración de las mujeres al mundo laboral. En Estados Unidos, las mujeres pobres llegan a pagar hasta un 17.4% de su salario por servicios de cuidado, mientras las mujeres ricas gastan un 7.8%. Subsidiar este servicio permite estimular la participación de las mujeres en la fuerza laboral y la creación de empleos en el sector. Incluso sugieren que con esta política se podría reducir la pobreza en 0.2% y aumentar la actividad económica en un 0.5%.
Invertir en educación: Como se menciona anteriormente, las niñas y jóvenes son las primeras en abandonar sus estudios cuando se les necesita en casa. Entre más años de educación reciban, serán más resilientes y flexibles para superar obstáculos. También, existe relación entre la formación educativa de las mujeres y el crecimiento económico.
Análisis Altius:
El COVID-19 ha puesto a los países en jaque, tomando decisiones entre “el peor de los males” confrontando la situación de salud con la crisis económica. También, ha sido terreno fértil de políticas públicas experimentales, algunas exitosas, otras no tanto.
En ediciones anteriores hemos abordado como el impacto económico se ha agravado en países con antecedentes de desigualdad, especialmente en América Latina. Con las poblaciones vulnerabilizadas, en este caso las mujeres, surge un efecto parecido.
Si bien, es correcto que todos los países estén concentrando sus energías en soluciones inmediatas para contener la pandemia, este artículo invita a pensar en soluciones a largo plazo y sobre todo a reconsiderar apuestas que tengan efecto próximo y perduren positivamente durante el tiempo.
En este sentido, invertir en el bienestar de las mujeres está demostrado que beneficia a la economía y a la sociedad en su conjunto.
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