7 julio 2020
Lo que debes saber:
El continente americano agrupa el 60% de los casos globales de Coronavirus, con Estados Unidos, Brasil y México como los países con más contagios.
Por número total de decesos a nivel global, México se ubica en quinto sitio, después de Estados Unidos, Brasil, Reino Unido e Italia.
En México, hasta el 6 de julio se han confirmado 261,750 casos y 31,119 defunciones por COVID-19
México supera a países más poblados como Rusia, India o China. Por cada millón de habitantes, en México se registran 237 decesos, muy arriba de Rusia, con 70 muertes; India, con 14 y China, con tres.
El propio Gobierno federal ha reconocido que la cifra de fallecimientos debe ser más alta de la reconocida oficialmente. Por ejemplo, por aquellas personas que probablemente fallecieron por COVID-19 pero no se les realizó la prueba.
Análisis Altius:
De acuerdo a la BBC, otros elementos a considerar en la hipótesis de que la cifra real de fallecimientos es mucho más alta, son las pruebas tardías a personas fallecidas, los fallecimientos en casa o ambulancias y la tardanza de los resultados de laboratorio, que hace que las cifras presentadas cada noche realmente daten de semanas, o incluso meses, atrás.
Factores que pudieran estar contribuyendo al crecimiento de las cifras son la limitada aplicación de pruebas y la detección tardía de casos.
Es evidente que factores agravantes como la alta tasa de diabetes y enfermedades cardiovasculares, así como un sistema de salud debilitado, ya estaban ahí cuando asumió el actual gobierno federal.
Sin embargo, eso no exime a la administración de AMLO de no haber conseguido frenar la tasa de contagios y muertes, sobre todo considerando que se ha insistido en no realizar pruebas masivas ni sistemas de rastreo y aislamiento selectivo.
Lo que debes saber:
Viridiana Ríos, analista política y doctora en Gobierno por Harvard, analizó la percepción y la realidad del nivel de ingresos de los mexicanos en su columna del New York Times.
En México, el 61% de la población se identifica como clase media pero solo el 12% lo es.
El 84% no tiene seguridad laboral o un sueldo que les permita satisfacer las necesidades de su familia, pero lo niega.
Negar la realidad impide tener demandas políticas concretas y claras.
Los estudios de Alice Krozer muestran que aún entre el 1% más rico del país, dos tercios creen ser clase media:
Mexicanos que ganan 120.000 pesos mensuales creen que tienen un sueldo “promedio” cuando en realidad ganan más que el 90 por ciento del país.
Lo mismo sucede entre los más pobres: al menos 43 millones de mexicanos que viven en condición de pobreza moderada creen que son clase media.
Para ser clase media, se necesita tener ingresos suficientes para satisfacer necesidades de educación, salud, servicios sanitarios, drenaje, teléfono, seguridad social, electricidad, combustible, bienes durables básicos y no trabajar más de 48 horas a la semana.
En promedio, esto se logra ganando 16.000 pesos por persona.
Si bien considera acertado que la agenda de López Obrador sea atemperar la pobreza, este es solo el primer paso. La creación de una clase media sólida y amplia debiera ser la meta última de su gobierno.
Entre los 15 millones de mexicanos que sí son clase media recae una responsabilidad: entender que están en peligro de extinción mientras continúen pensando que deben compartir su agenda política con los más ricos.
Análisis Altius:
Una de las principales estrategias de comunicación política del Presidente ha sido dividir a la población en ricos y pobres, lo que ha exacerbado la polarización y dificulta el debate.
El análisis de Ríos en este sentido, nos presenta otro escenario: existe la clase media, pero no es como la pensamos: es mucho menos numerosa y no tiene una agenda política clara, al menos no para sus intereses.
La gran mayoría de los países con mejor nivel de vida ensanchan su clase media hasta volverse el grueso de la población. Esta debería ser la aspiración de México a nivel gubernamental pero también a nivel privado, pues significaría un fortalecimiento inédito del mercado interno.
En este sentido, deben crearse las condiciones para una movilidad social real que disminuya desigualdades y abra cada vez mayores oportunidades.
La educación superior es un factor clave, pero ya no determinante para tener mejores ingresos.
En promedio, los accionistas de corporaciones en México se quedan con un 70% de la utilidad, frente a un 20% en EEUU y Europa.
A nivel global se posiciona cada vez más la necesidad de reformas fiscales progresivas, donde quienes más tienen, más pagan y se combate la evasión.
México es uno de los países que menos porcentaje del PIB recauda en impuestos, pero la administración de López Obrador hasta ahora apuesta por una mal entendida austeridad y no por una reforma fiscal.
La postura fiscal de la administración del presidente y su partido podrían ser clave para las aspiraciones políticas de ese instituto a futuro.
Lo que debes saber:
La pandemia ha provocado la pérdida de 94 mil empleos formales entre marzo y principios de junio, según estimaciones del Gobierno estatal.
La Secretaría de Economía y Trabajo (Sedet) informó que la tasa de desempleo en la entidad llegó al 5.4 por ciento, cuando a finales del 2019 era del 3.7 por ciento.
El impacto del virus para Nuevo león sería de:
7% de desempleo.
Caída del PIB estatal de entre un 3.7% y 10% en 2020.
Caída del -4.9% en valor de exportaciones.
En un escenario favorable para el Estado, la recuperación económica de la pandemia (esto es que el Estado obtenga los valores previos a la pandemia), duraría 3 trimestres, hasta el 1T del 2021.
El escenario pesimista lo amplía 8 trimestres hasta el 2T de 2022.
El escenario base indica que la recuperación se dará después de 6 trimestres, en el 4T de 2021.
La mayor afectación es al sector servicios, que concentraría 46 mil 999 de las fuentes laborales perdidas durante la pandemia, representando el 50% del total de bajas en empleos formales.
Análisis Altius:
A las estimaciones lanzadas la semana pasada por la Facultad de Economía de la UANL, se suman las del Gobierno estatal, coincidiendo en el complejo panorama económico para los próximos 12 a 24 meses.
Considerando que el escenario positivo es observar la recuperación principios de 2021 y el negativo hasta mediados de 2022, la entidad perderá entre 1 y 2 años de desarrollo.
Dada la incertidumbre que significa el COVID-19, donde la economía puede comenzar a abrirse una semana y tener que cerrar o reducir actividades la siguiente, estos pronósticos podrían modificarse.
A pesar del escenario negativo, se abre la oportunidad para innovación y transformaciones radicales que retomen la punta de lanza de Nuevo León en acciones como apostar por la economía verde y las tecnologías de información como vía no solo para recuperación, sino una reinvención.
Lo que debes saber:
Un día después de que se anunció la habilitación de más camas para pacientes Covid-19, lo que bajó al Estado de "riesgo máximo" a "riesgo alto", Nuevo León alcanzó 70 por ciento de ocupación hospitalaria.
El domingo se rompió la marca de contagios en un día en NL, con 735 casos confirmados. Manuel de la O, titular de Salud estatal, precisó que el número de hospitalizados tuvo un nuevo récord diario al reportar mil 119 pacientes.
En la actualización diaria, la Secretaría de Salud estatal también informó que el 40 por ciento de los pacientes con el virus proviene de otros Estados, atendiéndose principalmente en hospitales privados.
Análisis Altius:
El pronóstico del subsecretario López-Gatell de marzo pasado, respecto a que los cierres anticipados de actividades provocarían fatiga en la población para el momento álgido de contagios, pareciera aplicar a Monterrey.
El cierre anticipado probablemente permitió a Nuevo León fortalecer la capacidad de respuesta y la coordinación del sector salud público con el privado, lo que se ha traducido en una de las tasas más bajas de fallecimientos a nivel nacional.
La fatiga que experimenta la población se traduce en una suerte de profecía auto cumplida en la creencia de que las cosas “están mejor”, a pesar de que todas las cifras indican lo contrario.
La presión a la reapertura de la actividad económica, si bien comprensible, es probable haya jugado en detrimento del control que se tenía de la pandemia hasta hace algunas semanas.
El comportamiento social de estos días será clave y se verá reflejado en un control de la curva dentro de tres semanas.
Debe considerarse que hay personas que no están en posibilidades materiales de quedarse en casa, de ahí la importancia de medidas como un Ingreso Vital de Emergencia.
Medidas punitivas como agregar el contagio “doloso” de enfermedades al código penal o toques de queda disfrazados no solo serían violatorias de derechos humanos, sino que probablemente poco efectivas.
Lo que debes saber:
El gobierno mexicano ha invertido cerca de 92 mil millones de pesos en apoyos fiscales para reducir el impacto económico por el Covid, lo que representa el 0.4% de su Producto Interno Bruto.
Los recursos se han destinado principalmente en transferencias directas (se adelantó 2 meses el pago de pensión para alrededor de 8 millones de adultos mayores) y en un millón de créditos de 25 mil pesos para micro, pequeñas y medianas empresas.
Para hacer una comparación, la plataforma “México ¿cómo vamos?” analizó lo que otros países han invertido.
Alemania (36%), Reino Unido (18.8%) y Estados Unidos (14.8%) son las naciones con mayor inyección de gasto público.
Si se compara con países emergentes, nuestro país también se va al fondo de la lista.
Colombia por ejemplo está destinando 7.9% del PIB, Chile el 10.3% y Perú el 12%.
Incluso países más pequeños como Guatemala (3.4%) destinan una proporción mucho mayor que nuestro país.
Los paquetes de apoyo fiscales incluyen principalmente transferencias directas a personas físicas, recursos para empresas, apoyo a trabajadores y condiciones preferenciales para pago de impuestos.
Análisis Altius:
El comparativo que expone la plataforma “México ¿cómo vamos?” enfatiza la falta de acciones que el gobierno federal ha tomado para disminuir el impacto económico de la pandemia.
Una propuesta que hemos reiterado diversas ocasiones en Reporte-19 es la del Ingreso Único Vital, que le daría a familias impactadas por la pandemia hasta 3700 pesos por 3 meses.
Esta propuesta ha sido ignorada tanto por el presidente López Obrador, como el partido en el poder, Morena, probablemente por un cálculo político, dado que la idea provino de la oposición.
Si el gobierno mexicano busca apoyar la recuperación deberá dejar de lado el discurso de austeridad para enfocarse en uno de gasto público responsable, lo cual también debiera incluir la contratación de deuda de forma calculada
Ante el escenario de emergencia, la mayoría de los países están solicitando préstamos, lo que pudiera generar que los créditos disponibles se encarezcan en el mediano plazo
La Iniciativa Privada también tendrá un rol fundamental en identificar y promover oportunidades de inversión que contribuyan a reactivar la economía.
Lo que debes saber:
Gobiernos alrededor del mundo en países desarrollados han respondido a la crisis de COVID-19 haciendo los estados de bienestar mucho más generosos.
Los paralelos históricos sugieren que esta tendencia puede perdurar, incluso mientras la pandemia va retrocediendo.
La comparación histórica más pertinente es la segunda guerra mundial. Después del conflicto, los gobiernos incrementaron dramáticamente el número de personas cubiertas por el estado de bienestar, así como el valor de las transferencias económicas que recibían.
Durante los años 70 se observó una caída en la inversión pública en estos rubros, principalmente por presiones estructurales como cambios demográficos y la globalización, pero además, por la falta de incentivos electorales que pudieran inspirar mayor generosidad.
Durante la recesión del 2008 aumentó la cantidad de beneficiarios por desempleo, pero no hubo un aumento en la cantidad pagada.
La única forma de que la pandemia por COVID pueda llevarnos a un estado de bienestar más amplio y permanente es que el electorado se encuentre convencido de que ésta representa un verdadero riesgo para su subsistencia y la de sus seres queridos.
Si una mayoría considera que sus ingresos se encuentran en riesgo, votarán por gobiernos capaces de mantener y aumentar la cobertura de servicios sociales.
Mientras el impacto a la salud por la COVID-19 es universal, quienes más sufren las consecuencias económicas en todo el mundo son los trabajadores más pobres. Para lograr el estado de bienestar, las demandas deben venir de todos los estratos económicos de la sociedad.
Análisis Altius:
El análisis del Foro Económico Mundial, aunque abarca a Australia, Canadá, Francia, Alemania, Holanda, Nueva Zelanda, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, sirve como una referencia de cómo avanzar hacia una mayor cobertura de servicios como la salud, transferencias sociales y seguros de desempleo.
A diferencia de los países desarrollados, el problema con México es su tasa de referencia, que vuelve los créditos insostenibles para las finanzas públicas. Por ejemplo Alemania, el país que está realizando más transferencias sociales, tiene una tasa de referencia negativa, lo cual indica que la deuda que obtenga le será redituable.
En el caso de México, la tasa es de 5%, lo que, sumado a la inflación, deja al país con poco campo de maniobra para aumentar el alcance de la seguridad social.
Sin embargo, eso no debe ser motivo para frenar el avance del estado de bienestar. Una reforma fiscal acompañada de un ingreso básico universal progresivo pueden ser los primeros pasos hacia un sistema de calidad.
En este sentido, una suerte de nuevo pacto social post-pandemia podría incluir una agenda de reconstrucción del estado de bienestar para impulsar la movilidad social, donde las clases más privilegiadas no solo acepten sino que apoyen la conveniencia de que quien más tenga recursos pague más impuestos y estos sean destinados a los básicos del desarrollo: alimentación, salud, educación, vivienda y espacios públicos.
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