ITALIA-SUIZA
MONTEROSA 19-26 enero 2013
Para los que no han podido y los hubiera gustado venir a los Alpes en enero de 2013 en el “segundo turno” (el primer turno es el que organiza Rafa Currás): El grupo va en aumento, este año hemos sido 27 intrépid@s esquiadores.
Después de dar vueltas y vueltas en el Google Earth encontré tres valles en los Alpes Italianos, Alagna Valsesia, Gressoney-La-Trinité y Champaluc, pertenecientes al Valle de Aosta que son los que hacen el gran Dominio esquiable de Monterosa. ¡Vaya gran descubrimiento!, la extensión esquiable es enorme y no es proporcional a su número de pistas que suman en total 190 km, pero mejor así, sus laderas no tienen más de dos o tres pistas, imaginaros su longitud que también es debido a los grandes desniveles, partiendo desde 3.275 metros de altitud podías llegar esquiando a 1.212m en el pueblo de Alagna. Todo el dominio protegido por las grandes alturas de más de 4.000m del Macizo del Monte Rosa, en el que la Punta Dufour con sus 4.633m es la segunda altura de los Alpes después del Monte Bianco (¡estamos en Italia!). Daba la sensación de que podíamos tocar la cumbre y sus grandes glaciares.
La aventura comenzó a las 06,15h del sábado 19-01-2013 en la Plaza de Toros de Segovia. Un BUS de Autocares Bermejo nos trasladó a Barajas y con una puntualidad castrense el avión de EASYJET nos dejaba en el aeropuerto de Milán a las 12h.
En el mostrador de la Oficina de coches de alquiler AVIS, recogimos las llaves de cinco turismos y dos furgonetas y después de comernos unos exquisitos bocatas, ¡a conducir!. La duración del viaje hasta nuestros alojamientos en Orsia no llegó a dos horas. Durante el recorrido pudimos contemplar parte de la grandiosidad del Valle de Aosta. A cinco kilómetros de nuestro destino se puso a nevar y una de las furgonetas, en la que yo viajaba, por motivo de la falta de dibujo de las cubiertas de las ruedas la tuvimos que aparcar y pedir “rescate” al resto de nuestra flota, con lo que problema resuelto (de momento).
El alojamiento de este año ha sido estupendo, apartamentos amplios con magníficas vistas y de dos plazas, todos en el mismo edificio, junto a un remonte que aunque no funciona, la pista a la que servía hacía que pudiéramos llegar esquiando hasta escasos metros de la misma puerta de recepción. Luisa junto a sus hijos eran los encargados de que estuviéramos bien atendidos, ¡y cómo estuvimos de atendidos!, siempre atentos a nuestras necesidades, nos ayudaban en todo lo que necesitábamos, forfait, pan, recomendación de restaurante para la cena, hacían de traductores ante la oficina de AVIS con la que tuvimos muchos problemas. Una gran familia.
EL ESQUÍ: Una semana de las buenas, ¡de las buenas!, SEIS DE SEIS. Todos los días vimos el sol, sobre todo los cuatro últimos, la nieve abundante y de buena calidad, el frío el necesario para que el “blanco elemento” estuviera en su punto y no se transformara. Las pistas amplias, larguísimas, muy divertidas, predominando las de dificultad rojas, super-preparadas como sólo lo saben hacer los italianos.
Como decía al principio, el Dominio esquiable se extendía por tres preciosos valles, es enorme el número de hectáreas por donde discurren las pistas. Hemos esquiado todas.
Los “fuerapistas” merecen comentario aparte, hay muchísimos. A algunos del grupo, Carlos, Pifo, Julián, Marco, Octavio, Dani, Víctor el forfait les tenía que haber resultado más barato, apenas han “gastado” las pistas. En esta especialidad hay que destacar el debut exitoso que ha tenido el primer “free rider” de Villacastín. Toño: al año que viene seguro que abandonas mi grupo, ¡necesitas sensaciones más fuertes!. Bromas aparte, hay recorridos e itinerarios bellísimos, algunos hay que trabajárselos, pero merece la pena, ¡cómo los hemos disfrutado!.
El paisaje: ¡¡GRANDIOSO!!. A la vez que nos deslizábamos contemplábamos las enormes montañas que nos rodeaban, el Cervino, y todos los “cuatromiles” del Monte Rosa, ¡que espectáculo!.
A la vista de las previsiones meteorológicas, el miércoles 23 nos fuimos a Cervinia-Zermatt, nos tocó madrugar. Tardamos en llegar una hora y media desde nuestro valle. Ese día, algunos no comimos hasta que no cerraron los remontes. Los que conocéis este dominio, estaréis conmigo, de que no hemos visto una estación de esquí más bonita que Zermatt, la culpa la tiene la montaña más bella de los Alpes, EL CERVINO y también la “North Face” del Monte Rosa. Hicimos “mil” fotos (a lo mejor demasiadas, a qué si Tomás), no nos cansábamos de admirar esas enormes “esculturas” de piedra nieve y hielo. Los larguísimos descenso desde Gornergrat a las primeras casas de Zermatt en Suiza, y desde el Plató Rosa a Valtournenche en Italia, con una nieve extraordinaria, nos volvió hacer pensar: “aquí hay volver”.
Tuve un recuerdo para todos aquellos amig@s que en el 2.008 compartimos este inigualable lugar que es Zermatt.
Y así fue transcurriendo la semana, esquiando hasta que nos echaban los socorristas, descansando en las terrazas de los restaurantes de altura comiendo nuestro exquisito jamón español y poniéndonos “las pilas” con algún que otro “bombardino”, combatiendo el frío con las petacas de Geñete, de Manolo, de Andrés, de Kike, de……, whisky, anís, ron…¡hasta agua!. Bebiendo cervezas en los agradables bares de nuestro bonito pueblo Gressoney-La-Trinité, donde comentábamos las anécdotas de día acompañadas de unas buenas risas. Tertulias y chistes en algún apartamento, como en los primeros años de los Alpes.
No hemos tenido lesiones, si buenos porrazos pero se nos han olvidado.
¡En fin!, UNA GRAN SEMANA.
Un abrazo a todos los que nos leáis de parte de los del ”segundo turno”:
Marta, Susana, Julio Gª, Manolo, Fernando Albertos, Andrés, Octavio, Julio Arias, Geñete, Julián, Carlos Costa, Tomás, Toño, Javier, Mariano, Manu, Dani, Victor, Pifo, Kike, Rafa, Chema, Carlos Gutiérrez, Adolfo, Marco, Juan Carlos, Pedro.
Y al año que viene…………¿a Eslovenia?.....¡a lo mejor!