Diferencias entre C. cerdo y C. welensii

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El género Cerambyx Linnaeus 1758 comprende un número de especies que ronda la treintena. Se divide en dos subgéneros: el subgénero nominal comprende la mayoría de las especies, mientras que al subgénero Microcerambyx Miksic & Georgijevic 1973, sólo se asignan tres especies. No obstante, ni el número de especies ni la división subgenérica son cuestiones pacíficas entre los taxónomos. Los miembros de este género se extienden alrededor del Mediterráneo, Próximo Oriente, Cáucaso y Asia Central-Occidental. Hay siete especies descritas de América y dos de Australia, en ambos casos su inclusión en el género Cerambyx aún es incierta.

En Europa se encuentran presentes siete especies:

  • Cerambyx carinatus (Küster, 1846)

  • Cerambyx cerdo Linnaeus 1758

  • Cerambyx dux (Faldermann, 1837)

  • Cerambyx miles Bonelli 1812

  • Cerambyx nodulosus Germar 1817

  • Cerambyx scopolii Füsslins 1775

  • Cerambyx welensii (Küster, 1846)

Según la literatura científica, cuatro especies se encuentran en la península ibérica: C. cerdo, C. miles, C. scopolii y C. welensii. La primera y la última están ampliamente distribuidas por toda la Península; C. Scopolii está bien instalada en su mitad septentrional siendo escasa y localizada en la mitad sur (en Andalucía, sólo hay publicada una cita). Por último, Cerambyx miles es una especie descrita de Italia y propia del Mediterráneo Central y Oriental, que ha sido escasa y dispersamente citada de la península ibérica.

La provisionalidad taxonómica de algunas de las especies del género Cerambyx a que antes he aludido viene determinada tanto por la cercanía morfológica entre especies como por una cierta variabilidad intraespecífica que ha determinado que en ocasionas se describan subespecies. Además, se trata de especies normalmente no abundantes, por ser grandes, dependientes de bosques de Quercus maduros (cada vez más escasos), nocturnas, de las que los entomólogos no suelen recolectar grandes series de ejemplares. Todo esto ha contribuido sin duda a confusiones y determinaciones erróneas.

De esta forma tradicionalmente se ha sobrevalorado la presencia de la especie más conocida, Cerambyx cerdo, en detrimento de las citas de presencia de Cerambyx welensii. En los últimos años el incremento de los estudios al respecto y la facilidad de circulación de la información en la red permiten revertir dicha situación, pudiendo afirmar que la especie predominante en las envejecidas y decrépitas dehesas del cuadrante suroeste peninsular es Cerambyx welensii.

En mis salidas campestres por la provincia de Málaga he encontrado y fotografiado con frecuencia a ambas especies. Aunque poniéndolas juntas es bastante fácil diferenciarlas, esta situación no se nos va a presentar en el campo. Por ello acompaño una pequeña guía fotográfica que espero pueda seros de utilidad en el caso de fotografiar un solo ejemplar. Los principales criterios diferenciadores a simple vista son:

  1. Color de los élitros

  2. Forma de los élitros

  3. Ápice elitral

  4. Pilosidad

  5. Estrias antenales.

  6. Tarsos posteriores

Longitud antenal de machos de Cerambyx welensii y Cerambyx cerdo, similar en ambas especies:

Ejemplares hembra de Cerambyx welensii y Cerambyx cerdo. Se aprecia la menor longitud antenal con respecto a los machos y una silueta algo menos afinada, con élitros un poco más anchos:

Ejemplares macho de Cerambyx welensii y Cerambyx cerdo: forma subparalela y color de élitros uniforme en Cerambyx welensii (izquierda); forma más ahusada y color de élitros variable en Cerambyx cerdo (derecha):

1.- Color de los élitros.- Como se puede apreciar en todas las fotografías de esta web, Cerambyx welensii presenta un tono castaño-vino a todo lo largo de los élitros, sin apenas graduación. Mientras que Cerambyx cerdo es claramente negro y sólo presenta variación al rojo oscuro en el extremo de los élitros. Parece muy fácil, ¿no? ¿Porqué sería necesario acudir a criterios como el ápice elitral o el envés de los metatarsos para diferenciarlos, cuando el color elitral es, aparentemente, un criterio tan evidente?

Pues la realidad es que dicho criterio no es para nada tan determinante. Lo cierto es que la diferencia de color es evidente sólo a la luz del flash, pero en absoluto con luz de día. Y todas las fotos de esta web están hechas con flash.

Aunque apenas dispongo de fotografías buenas con luz de día, adjunto un ejemplo de luz diurna, en el que que se aprecia que el color elitral no es tan determinante. Se observa que Cerambyx welensii, con luz diurna, presenta un tono uniforme, pero no es rojizo, sino marrón oscuro, con algo de viraje al burdeos; igualmente en Cerambyx cerdo queda difuminada la transición del negro al rojo. Por tanto la diferencia de color, con luz de día, deja de ser el criterio que parecía tan evidente a la luz del flash. Pasemos al segundo criterio.

2.- Forma de los élitros. En Cerambyx welensii, los dos primeros tercios de los élitros presentan un contorno externo casi paralelo, convergiendo sólo en el tercio final, según se acercan al ápice; en cambio en Cerambyx cerdo el borde elitral comienza a converger (a estrecharse) desde el tercio intermedio, lo que le confiere un aspecto general algo más ahusado. Se trata de un criterio bastante fiable: Cerambyx welensii presenta una forma general más cercana a un paralelepípedo, Cerambyx cerdo arroja una vista dorsal más ahusada o apuntada. En la foto superior, con guías paralelas, y en el resto de las fotografías, se aprecia esta diferencia de forma clara.

Además, Cerambyx welensii presenta una marcada depresión en la zona discal (central) del primer tercio de los élitros, depresión inexistente o apenas esbozada en Cerambyx cerdo.

3.- Ápice elitral. Este es el criterio más utilizado por los entomólogos para diferenciar ambas especies, si bien hay que afinar mucho la vista o la fotografía para apreciarlo. Es un criterio muy claro y fiable. Los élitros de Cerambyx welensii son apuntados, coincidiendo la punta o extremo más retrasado del élitro con su eje medio longitudinal. Además, presentan una clara espina, al final de los élitros, continuación de la sutura (borde interior o de contacto de ambos élitros), siempre patente y situada en retroceso con respecto a la punta elitral. Los élitros de Cerambyx cerdo acaban en una punta roma, con algo de reborde perpendicular al eje longitudinal del individuo, o bien en ligero retroceso hacia la sutura elitral, y con una espina variable, habitualmente poco marcada, siempre menos patente que en Cerambyx welensii:

Élitros de Cerambyx cerdo: bordes convergentes, color que varía gradualmente, extremo elitral romo sin una punta marcada, espina final casi inapreciable:

Élitros de Cerambyx welensii: bordes externos subparalelos, color uniforme, élitros acuminados, espina final bien marcada que retrocede algo con respecto al extremo elitral:

4.- Pilosidad. Cerambyx welensii tiene una pilosidad más densa que Cerambyx cerdo en todos los tegumentos. Pero donde esta densidad es más notoria es en el extremo final exterior de ambos élitros, en los que se aprecia a simple vista una borra blanquecina que llega a cubrir el color de los élitros. En cambio los élitros de Cerambyx cerdo, a simple vista, aparecen glabros y brillantes, sin asomo de pilosidad.

Sin embargo normalmente en ejemplares de colecciones o en restos de ejemplares esta pilosidad se habrá perdido.

5.- Estrías antenales. Se han descrito más elementos diferenciadores de ambas especies. Por ejemplo, el primer artejo de las antenas de Cerambyx welensii suele presentar estrías transversas. Por el contrario, sólo algunos ejemplares de Cerambyx cerdo también pueden presentar esbozos de dichas estrías, siempre mucho menos marcados que en Cerambyx welensii.

Estrías antenales en Cerambyx welensii (macho):

Estrías antenales en ambas especies:

6- Tarsos posteriores. Se trata de un criterio mucho más difícil de constatar. Necesitaremos capturar e inmovilizar al animal, ya que con el ejemplar "en marcha" no es posible apreciarlo. Tenemos que fijarnos en el envés de los dos primeros artejos (los más internos) de los metatarsos (patas posteriores), que están cubiertos de una densa borra o pilosidad. En Cerambyx welensii esta borra está interrumpida por una estrecha banda glabra sólo en el primer artejo; en cambio en Cerambyx cerdo dicha línea glabra surca los dos primeros artejos.

Personalmente me parece un criterio poco explícito. Aunque yo dispongo de pocos ejemplares (siempre restos), tengo algunos tarsos de ambas especies, y la diferencia no siempre es muy clara. A veces la línea glabra del segundo artejo de Cerambyx cerdo apenas si está marcada. En mi opinión, el aspecto y color general del animal, y el ápice y espina elitrales, son criterios diferenciadores claros y más que suficientes con un mínimo de experiencia.

Metatarsos (patas posteriores) de Cerambyx cerdo: línea glabra brillante en el primer artejo, y un esbozo de dicha línea también en el segundo artejo, menos patente que en el primero:

Metatarsos (patas posteriores) en Cerambyx welensii: línea grabla y brillante sólo en el primer artejo, nunca en el segundo ni tercero, que tienen la borra ininterrumpida:

Élitros de ambas especies por el dorso y por el envés:

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Página creada el 29 de julio de 2010. Última actualización 09 de enero de 2022