En cuanto pudo andar, fue a visitar al famoso artista Diego Rivera, al que admiraba. Al instante se enamoraron y empezaron a salir. De esa relación surgió el nombre ``La paloma y el elefante´´, cuando se referían a ellos.
Durante varios años, los dos artistas siguieron pintando. Los cuadros de Frida eran coloridos y combinaban diferentes elementos surrealistas, sus autorretratos expresaban sus sentimientos, sus vivencias y la evolución de su dolor; autorretrataba sus rasgos físicos, pero también los psicológicos. Durante su vida pintó muchos autorretratos.
Durante el tiempo que estuvo casada con Diego Rivera, decidieron irse a New York por una temporada, ya que a Diego le ofrecieron un trabajo en la ciudad.
Esa etapa fue muy dura para ella, pero siguió pintando muchos cuadros, ya que le inspiraba mucho.
Muchas personas han opinado que sus cuadros eran surrealistas pero la pintora siempre opinaba que no era así, puesto que en ellos reflejaba su realidad, su dolorosa situación y sus vivencias.
El estilo pictórico de Frida era una mezcla de vida y muerte.
Hoy en día tanto las obras de Frida como ella misma, siguen siendo muy conocidas por todo el mundo. Es recordada como mujer libre que dio voz a otras que no podían salir o que no podían tener voz.
La artista es un símbolo del feminismo.