Webinarios, charlas con especialistas, reuniones con colegas, congresos virtuales... si hay algo que la cuarentena ha hecho fue ofrecernos un gran abanico de espacios donde participar para seguir formándonos en este tiempo en casa, acortando las distancias y acercándonos voces aparentemente lejanas. No es que no tuviéramos la posibilidad de organizar o participar de encuentros virtuales antes, pero la presencialidad llevaba la delantera por sobre la virtualidad como modo validado para la formación. Por eso, los encuentros virtuales en vivo con otros actores de la educación nos permitieron hacer un recorrido por lo que están pensando los especialistas de la educación, qué análisis realizan del tiempo que nos toca atravesar y cuáles son los escenarios de futuro que imaginan.
El sábado 4 de julio sucedió una propuesta singular. Bah, en realidad comenzó antes... La cátedra de Fundamentos en Tecnología Educativa de la UBA (@tecnoedu en todas las redes) preocupada por generar movimiento y ser consecuentes con su lema #hacerloquedecimos le dio vida al #movienteeducativo, recuperando el concepto de Henri Bergson sobre lo moviente como esa energía hacia el cambio, como ese estar siendo en eso que emerge y que nos transforma. Decíamos que comenzó antes, porque a lo largo de la semana previa al 4 de julio se desplegaron cinco propuestas en las que cualquiera podía participar:
• Crónicas de las prácticas de la enseñanza en crisis: donde se compartieron relatos de prácticas desarrolladas durante la pandemia (de las cuales sintieran orgullo).
• Lo que la pandemia nos dejó: aquí se fueron registrando audios breves sobre algún aprendizaje de este momento inédito.
• Literal: a través de una plantilla en historias de Instagram se publicaron citas de libros.
• Ideas clasificadas: ideas y/o problemas para encontrarnos con otrxs y tejer redes.
• Predicciones 2021: un filtro en Instagram para imaginar acciones en el 2021.
En cada una de esas propuestas se puede ingresar y seguir participando.
El sábado se realizó un encuentro en vivo por Youtube que no fue un webinar o una charla con especialistas. Una vez más la cátedra @tecnoedu alteró las formas y nos desafió a más: en el #MovienteEducativo hubo duplas #freestyle que improvisaron sobre determinados tópicos en particular con la educación como horizonte en común, en lapsos de diez minutos: una propuesta que imprimió de dinamismo un evento educativo que sostuvo constantemente la "tensión" de la trama con un público participante que crecía y esperaba el desenlace final con expectativa. El número de participantes se sostuvo a lo largo de la hora y media que duró el vivo del #MovienteEducativo (un poco más de 500 personas un sábado a la tarde) y se expandió por las diversas redes: en Twitter el hashtag escaló como Trending Toping a nivel nacional, en Instagram se multiplicaron las historias con selfies y en Facebook hubo repercusiones con reflexiones escritas.
Para quien quiera participar en diferido, puede ingresar al enlace al video que compartimos debajo, pero hay en este #MovienteEducativo algo que modeliza lo que pueden ser nuestras clases: ¿Qué ofrecemos a nuestros estudiantes para que el "en vivo" valga la pena? ¿Qué se pierden si no participan de nuestra clase (presencial en el mejor de los casos)? ¿Qué sucede en nuestras aulas que no es reemplazable con la grabación de la misma?
Las fibras emotivas y aquellas otras que te hacen sentir inspirado/a fueron las que se sensibilizaron al vivir el #MovienteEducativo.
En épocas donde todo parece más o menos (o más de) lo mismo, detectar aquellos nichos donde pasa algo diferente, donde se toma algo de otros mundos para alterarlo y ponerlo a jugar en otros escenarios, genera indefectiblemente nuevas sensaciones y ganas de más.
Para cerrar, les compartimos esta composición polifónica fruto del #MovienteEducativo.