La educación en la Antigua Roma se caracterizaba por el estudio de la literatura latina y griega así como la intención de formar a los estudiantes en el arte de la oratoria. Su sistema imitaba al griego y la crianza del niño pertenecía a su familia hasta los 7 años de edad. Los romanos se preocupaba por transmitir a los pequeños una serie de cualidades importantes en la época como el ahorro, la lealtad o la disciplina.
Hasta el siglo III a.c, el sistema educativo romano no existía como tal y por tanto, era un asunto familiar. A partir de esta fecha, la crianza de los niños hasta los 7 años de edad pertenecía a la madre y una vez que transcurrían estos años, el niño pasaba a estar bajo la tutela del padre y la niña continuaba con su madre.
7 años: comenzaban la enseñanza primaria del sistema educativo romano. En esta fase, los alumnos profundizaban en la lectura, la escritura y el cálculo. Aprendían los números romanos y recitaban las lecciones que previamente tenían que memorizar.
12 ó 13 años: Los estudiantes pasaban a la fase secundaria donde estudiaban latín, griego, gramática y literatura.
A partir de los 16 años: Los estudiantes que deseaban alcanzar los niveles más altos de educación iban a Grecia para estudiar filosofía. Pero sólo la élite romana recibía una educación formal completa. Por ejemplo, un comerciante o un agricultor solo necesitaban saber sobre asuntos profesionales referentes a su trabajo. Además, la educación superior en Roma era más un símbolo de estatus que una preocupación práctica.
Mientras que la epigrafía pública se tallaba en piedra o fijaba a los monumentos con letras de bronce, o se trazaba mediante incisiones en placas de plomo; la escritura de todo tipo de documentos se realizaba generalmente con tinta sobre papiro (posteriormente sobre pergamino) en la redacción definitiva que se deseaba conservar (en algunos casos, con incisiones sobre marfil). Las anotaciones y comunicaciones cotidianas y el aprendizaje se realizaba con incisiones sobre fragmentos de cerámica (lo que los griegos llamaban ostrakon) o tablillas de cera utilizando un stilus (punzón).
La escritura cursiva romana podría entenderse como las mayúsculas y minúsculas de nuestro lenguaje diario, aunque cambian un poco del antiguo lenguaje hasta su(s) actual(es) estado(s).
Los rollos eran la forma habitual de recopilar los textos y conservarlos en las bibliotecas; el formato "libro", con páginas, no se impuso hasta el comienzo de la Edad Media.
La schola ("escuela") estaba regida por el calendario religioso, las clases se daban por las mañanas y era mixta hasta los doce años. Un grammaticus era el responsable de enseñarle a los niños los autores clásicos y la mitología, mientras que a las niñas, consideradas adultas a los catorce años (domina, kyria), podían tener uno que le enseñara los clásicos. La educación tenía lugar en el gymnasium o en la palaestra. En oriente, las principales materias eran Griego, Homero, Retórica, Filosofía, Música y Deporte. En cambio, en la mitad occidental, se enseñaba además latín, en detrimento de la música y el deporte. A los dieciséis o diecisiete años, había una bifurcación en el camino de los jóvenes, que tenían que decidirse por el ejército, o los estudios.
El ludus litterarius componía un sistema educativo con tres niveles de enseñanza:
En la primera etapa educativa, el niño aprendía con un maestro (magister ludi, litterator y calculator) a leer, escribir y hacer cuentas. La disciplina era severa, pero los niños jugaban con letras de madera o marfil y con ellas aprendían a leer y a escribir. Por eso a esta escuela le llaman «juego» (ludus) y el maestro era magister ludi. La escuela se situaba en un pequeño cuarto (taberna, pergula), en una cabaña o en el jardín (según el tiempo y las posibilidades). El maestro tenía una silla (cathedra) o un taburete (sella). Los niños se sentaban en escaños (subsellia).
La segunda etapa podía ser privada o pública. El profesor era el grammaticus que enseñaba a entender y comentar los textos literarios. Comentando los textos clásicos, los niños aprendían de todo: geografía, historia, física, religión, etc. Con el tiempo, la grammatica empezaría a ser también estudio sobre la lengua que hablaban y esta innovación acabaría eliminando el primitivo concepto de grammatica.
La tercera etapa preparaba en la elocuencia al futuro político romano. El profesor era el rhetor (maestro de oratoria). Quintiliano, por ejemplo, escribió muchas notas pedagógicas de cómo formar al orador. Entre los ejercicios frecuentes estaba la realización de juicios ficticios en los que unos alumnos acusaban y otros defendían.
Las escuelas a cargo de un ludi magister ("maestro"), que impartían la educación elemental (Ludus Principalis).
Las escuelas a cargo de un ludi grammaticus ("gramático"), que correspondían a lo denominado actualmente enseñanza secundaria (Ludus Grammaticus).
Las escuelas a cargo de un ludi rhetor ("retórico"), establecimientos de educación superior que iniciaban con la retórica y, seguían con la enseñanza del derecho y de la filosofía, una especie de universidad (Ludus Rhetoricae).
De pequeños podían tener un magister ("maestro),en casa, que generalmente era un esclavo o liberto griego o bien ir a una escuela llevados por un esclavo (pædagogus) que después también les repasaba las lecciones en casa.