La escultura de Roma se desarrolló en toda la zona del este del país de influencia romana, con su foco central en Roma , entre los siglo VI a. C. y V d.C. El origen derivó de la escultura griega, principalmente a través de la herencia de la escultura etrusca, y luego directamente, por contacto con las colonias de la Magna Grecia y la propia Grecia, durante el periodo helenístico. La tradición griega siguió siendo una referencia constante durante todo el curso del arte escultórico en Roma, pero contradiciendo una creencia antigua y extendida de que los romanos eran solo meros copistas, ahora se reconoce que no solo fueron capaces de asimilar y desarrollar sus fuentes con maestría, sino también aportar una contribución original e importante a esta tradición, visible especialmente en el retrato, género que consiguió un gran prestigio y que dejó ejemplos singulares de gran técnica y de alta expresividad, y en la escultura decorativa de los grandes monumentos públicos, donde se desarrolló un estilo narrativo de gran fuerza y carácter típicamente romano.
La escultura se dividió fundamentalmente en tres tipos de técnicas:
Bajo relieve.
Alto relieve.
Bulto redondo.
El bajo relieve es una técnica escultórica para confeccionar imágenes o inscripciones en los muros que se consigue remarcando los bordes del dibujo, rebajando el muro y tallando las figuras que sobresalen ligeramente del fondo, con lo que se obtiene un efecto tridimensional.
Esta técnica fue concebida y profusamente utilizada con maestría en el Antiguo Egipto, donde, una vez erigidos los muros y pilonos de los templos, un experto artista, buen conocedor del canon de perfil y de las proporciones sacras, procedía a dibujar el perímetro de las figuras y los rasgos principales, incluso los jeroglíficos que describían la escena; una vez rebajado el contorno y tallado el interior de las figuras, se pintaba todo el conjunto en vivos colores.
Las figuras resaltan más de la mitad de su grosor sobre su entorno, se utiliza para identificar aquellas figuras esculpidas que resaltan del plano más de la mitad de su volumen. Los relieves pueden observarse en el exterior de los edificios monumentales, específicamente las esculturas de alto relieve se visualizan generalmente en los templos, arcos del triunfo y en alguna domus de patricios adinerados, con la finalidad de contar historias y dar a conocer los sucesos más importantes o relevantes.
Bulto redondo es una de las formas de escultura, propia de la estatuaria o escultura exenta, donde se representa la tercera dimensión en verdadera proporción, a veces a tamaño natural, a diferencia de lo que se realiza en el relieve de medio bulto, que lo hace con una ligera reducción; mientras que en el altorrelieve (y sobre todo en el bajorrelieve) la reducción es mayor.
La gloria de la escultura romana fue, indudablemente, el retrato.
El retrato romano tiene su origen en el arte etrusco, en el mundo griego helenístico y en las imágenes mayorum, máscaras en cera de los muertos que se guardaban en las casas para rendirles culto y sacarlas en procesiones.
Los materiales más utilizados en el retrato fueron el bronce y el mármol y la estatuas eran apolícromas, salvo en un primer momento en que los ojos se coloreaban, práctica que se abandonó para ser tallados.
En la escultura romana se considera una mejoría del mundo romano, ante las esculturas griegas y etruscas donde proviene el arte que estos desarrollaron, estas obras tienen como objetivo expresar en el retrato romano o en las estatuas romanas la veracidad en la representación fisionómica y la objetividad, para ellos en estas esculturas no eran de mucha importancia de estar bien dotados, si no lo que podría transmitir la virtud romana.
La historia de Roma y el mármol antiguo. Hablaremos de este material porque es el reflejo vivo del poder que llegaron a tener los romanos en el pasado, desde Augusto hasta la crisis del siglo III, época en la que se considera que la gloria del Antiguo Imperio Romano comenzó a desaparecer. Explicaremos la reutilización de los materiales en las iglesias romanas del medievo y sus misteriosas formas de estilo cosmatesco hasta llegar al Renacimiento y al retorno de los papas a Roma, quienes reconstruyeron la ciudad y la convirtieron, de nuevo, en una de las ciudades más bellas del mundo.
Junto al mármol fue el material más utilizado el bronce es un tópico con el que se designa a un texto o una idea digna de la eternidad, representada en la permanencia que otorga ser escrita en bronce. Grabar en piedra, que también otorga gran duración, lo que se recoge en un tópico similar ("palabras lapidarias" o "discurso lapidario" -digno de ser grabado en piedra-), es considerado tópicamente como menos permanente; como ocurre en el éxodo con las primeras Tablas de la Ley que Moisés bajó del Sinaí, y que rompió al contemplar la impiedad de los israelitas.
Uno de los aspectos que más ayudan a comprender las esculturas de la Antigüedad y a visualizarlas tan inmersas en la vida cotidiana como de verdad se encontraban es el de la policromía: por lo general, en las culturas de la Antigüedad tanto la decoración arquitectónica como los relieves y esculturas se encontraban policromados. Quizás no por completo, quizás no de forma totalmente realista, pero siempre tenía gran presencia el color.