Roma es una de las civilizaciones antiguas que más innovación nos ha aportado a la sociedad actual en la que vivimos, y sus primeros avances en urbanismo, ingeniería y construcción sentaron las bases de la creación moderna de ciudades.
Roma, este estado creado en la antigüedad es inseparable de la cultura latina. Tuvo sus primeros indicios en el siglo VIII a.c. y terminó dominando todo el mundo mediterráneo así como la Europa Occidental.
Uno de sus mayores testimonios, que hoy en día podemos disfrutar de forma directa, fue su arquitectura. Si hay algo en lo que los romanos destacaron fue en sus grandes dotes como arquitectos y constructores.
Hoy veremos cuáles son los rasgos principales de la arquitectura en la Antigua Roma.
Los romanos, los grandes inspiradores de nuestros días, tuvieron a su vez los mejores maestros: los griegos. De hecho, los órdenes arquitectónicos que los romanos emplearon comenzaron siendo los órdenes clásicos de la arquitectura directamente traídos de la Antigua Grecia: el dórico, el jónico y el corintio.
Eso sí, en su gusto por la ornamentación añadieron otros dos más al elenco: el toscano y el compuesto, estos ya de creación propia.
El toscano, muy similar al dórico griego pero esta vez el friso irá decorado con guirnaldas y bucráneos o cráneos de buey, el fuste liso y la basa compuesta por el plinto y el toro.
En el orden compuesto, se mezclaron los órdenes jónicos y corintios, con las volutas del capitel tan características del orden jónico de los griegos, así como las hojas de acanto superpuestas pertenecientes al corintio.
El orden dórico fue uno de los tres órdenes de griego antiguo y más tarde romana arquitectura; los otros dos canónicos órdenes fueron el jónico y el corintio . El dórico es el más fácil de reconocer por los simples circulares capitales en la parte superior de las columnas . Originarios de la región occidental de Dorian Grecia, es el más antiguo y en su esencia el más simple de los pedidos, aunque todavía con detalles complejos en el entablamento anteriormente.
Sabías que las columnas de este orden eran las favoritas de los griegos asiáticos. Es la aportación del mundo oriental, bajo planteamiento griego. Produce impresión de elegancia, fragilidad y riqueza las cuales retomaron los romanos para seguir con su arquitectura.
El orden Jónico se utiliza para la construcción de templos jónicos solo en Jonia.
Este es uno de los cinco órdenes arquitectónicos de la arquitectura clásica romana, caracterizado por ser una derivación del orden corintio, cuyo capitel tiene las hojas de acanto combinadas con las volutas del orden jónico y otros detalles elaborados.
Sabías que las columnas de este orden son una variante muy peculiar del orden dórico griego y por esta razón también se le conoce como orden dórico-romano. Teniendo como diferencia que la las columnas de orden Toscano si poseen basa, todo lo contrario a las de orden dórico que no poseen.
Las columnas de este orden son el resultado de la fusión de elementos de la Grecia Clásica más elementos del mundo oriental. Su novedad está en el capitel, donde podemos observar una decoración vegetal, producto de los capiteles orientales. Es naturalista, muy empleado por los arquitectos helenísticos, expresa el sentido fastuoso y femenino del mundo alejandrino.
Te contaré un dato curioso: Se dice que su invención fue casual, al poner una joven una cestilla llena de flores sobre un pilar roto
El genio arquitectónico romano tiene su máxima expresión en las obras, espacios y monumentos públicos que, como las TERMAS, TEATROS, ANFITEATROS, ARCOS DE TRIUNFO, etc., se agrupaban alrededor del FORO de la ciudad, constituyendo impresionantes y grandiosos conjuntos monumentales insertados dentro de la trama urbana.
Así, de esta forma podemos afirmar que no existe ninguna ciudad romana por pequeña que sea o apartada que se encuentre, que no cuente con su propio foro. El centro orgánico de la ciudad y donde tienen lugar todos los actos administrativos.
En el foro se encuentran la basílica, los templos y todos los monumentos conmemorativos. La basílica, lugar de encuentro por excelencia, fue el espacio de las reuniones comerciales, mercados y también fue empleada como tribunal. Su forma alargada y su objetivo como espacio aglutinador de los ciudadanos fue lo que la hizo ser inspiración para las basílicas cristianas.
Las ciudades de la Antigua Roma fueron el núcleo de estructura civil y social para esta civilización antigua. Su sistema de calzadas romanas atravesaban de punta a punta sus tierras poniéndo cada de estas ciudades en comunicación con el resto.
Durante su expansión, ante nuevos territorios Roma no destruía los núcleos de población sino que creaba en ellos un paisaje urbano característicamente romano con sus edificios públicos necesarios. De esta forma su esquema urbano se extendió por todo el imperio, creando las ciudades en retícula de forma ordenada y con todo el sistema administrativo propio de cualquier ciudad del mismo.
Auténticos forofos de la diversión y los espectáculos públicos, los romanos contaban con multitud de espacios de esparcimiento, como el teatro, el circo y el anfiteatro.
Mientras que la configuración de los teatros es de inspiración griega, el anfiteatro es una construcción genuinamente romana.
Mítico espacio de la lucha entre los gladiadores, o entre los hombres y las fieras. Su planta elíptica surge es exactamente el resultado de unir dos teatros, contaba con una zona de exhibición de brutales espectáculos, la arena. Frente a esta, la cavea o gradería desde donde las masas enfervorizadas jaleaban a sus protagonistas.
El Teatro Romano es, sin duda, el monumento más representativo de Mérida. Y, por extensión, también es el escenario más emblemático de la larga trayectoria de su Festival Internacional de Teatro Clásico, que se desarrolla en él desde 1933. A día de hoy, sigue siendo un lujo poder disfrutar de una representación teatral en una noche de verano en el mismo lugar donde ya se hacía hace más de dos mil años.
Y es que, según consta en una inscripción realizada en el propio teatro, su construcción se produjo entre los años 15 y 16 a.C. por instancia del cónsul Maco Vipsanio Agripa.
El anfiteatro tiene forma circular u ovalada, mientras que el teatro es semicircular. También hay que diferenciar el anfiteatro del circo, que era utilizado para espectáculos de carreras y tenía una forma elíptica.
Su arena de 79,35 × 47,20 constaba de una cávea de 187,75 × 155,60 m. Con cincuenta y seis filas, divididas por clases sociales, y 80 arcadas que conformaban la planta baja y conducían a través de corredores internos hasta 160 bocas “vomitoria”
Los sótanos de la arena estaba completamente unido por un corredor subterráneo a la gran parte donde se encontraban los gladiadores que estaba en las cercanías del anfiteatro.
Circo Romano. El circo romano fue una de las instalaciones lúdicas más importantes de las ciudades romanas. Junto con el teatro y el anfiteatro forma la trilogía de grandes instalaciones destinadas a divertir al pueblo.El circo romano tiene sus orígenes en los antiguos hipódromos helénicos, de Grecia, cuyo modelo fue copiado por los reyes etruscos de Roma para proporcionar diversión al pueblo en los días sagrados.
Era un recinto de forma elíptica con gran capacidad(más de 150.000 personas, el circo Máximo) donde se celebraban juegos públicos (los ludi circenses), aunque los más famosos eran las carreras de cuadrigas y carros.
El templo romano era un lugar de culto a los dioses en la Antigua Roma. Desde el estudio de la arquitectura romana se conoce que este tipo de templo fue originario de las ideas conjuntas entre los templos etrusco y griego con planta rectangular. A través de los años fue modificando su estructura que en su origen tenía una base entre la cella o templo etrusco y el pórtico de columnas del templo griego. Difiere en el orden toscano descrito por Vitrubio que era cuadrado sobre un zócalo al que se accedía por una escalera anterior o podium. Por tratarse de la morada que acogía a los dioses, el templo romano era construido cuidadosamente con materiales de primera calidad, además, era un lugar exclusivamente reservado a los sacerdotes, quienes se encargaban del culto, mientras la feligresía, solo participaba desde las áreas exteriores.
La uniformidad que extendió el imperio romano en todos los campos también se reflejó en la arquitectura religiosa. Esto produjo una forma de construcción similar, fundamentalmente en los templos -de los dioses, todos iguales-, y no tanto en las tumbas -de los humanos con distintas creencias-. Además, en los templos únicamente podían entrar los sacerdotes; eran la casa de los dioses en cada ciudad; se oraba fuera de ellos. Por lo tanto, podemos destacar estas dos construcciones como representación y legado de la Roma religiosa en España: los templos y las tumbas
Los Templos.
Es una evolución del Templo Etrusco: se edifica en lo alto de un podium, con un solo acceso frontal con escalinata que comunica con un pórtico in antis de columnas que se extienden por todo el perímetro -períptero- o se incorporan al muro -pseudoperíptero- . La cella -nave interior- habitualmente es rectangular con un altar para el dios en forma de nicho y cubierta interior de madera y exterior a dos aguas.