La República de Roma dominaba tierras con una gran cantidad de recursos naturales y humanos. La economía en la antigua Roma se mantuvo concentrada en la agricultura y el comercio. El liberalismo agrícola cambió el paisaje de Italia, y en el siglo I a. C. , las grandes fincas de uva y aceituna habían sustituido a los campesinos yeoman (término inglés que designa a campesinos que cultivaban su propia tierra) . La anexión de Egipto, Sicilia y Túnez en el norte de África aportó un suministro continuo de grano. El aceite de oliva y el vino eran las exportaciones principales de Italia.
Algunos economistas consideran que el Imperio Romano era una economía de mercado. Por economía de mercado se entiende la organización, asignación de la producción y el consumo de bienes y servicios que surge del juego entre la oferta y la demanda.
Los romanos, auténtico pueblo de agricultores, poseían la dureza característica del campesino. Ni los terratenientes ricos consideraban indigno empuñar la manera del arado. El romano pudiente tenía gala ser considerado un buen agricultor y residía en el campo; en la ciudad solo poseía unos aposentos para cuando los negocios le llamasen a Roma.
La base de la economía romana era el sector agrícola y ganadero. Los romanos consideraban que la tierra formaba parte del ager publicus, en su mayor parte propiedad del Senado de la que se desprendía como pago a determinadas personas que habían hecho algo a este.
La agricultura introdujo nuevas técnicas y extendió cultivos . Se practicaba en colonias agrícolas y en latifundios alrededor de villas .
El comercio favoreció la Pax romana y el crecimiento económico. Tuvo como centro Roma e importaba materias primas procedentes de provincias. Se desarrollaba por vía terrestre a través de calzadas y por vía marítima construían puertos. Usaban moneda única.
Roma es un importante centro financiero, cultural y económico a nivel europeo y mundial. La ciudad produce el 7,6% del PIB nacional y es la segunda área metropolitana de Italia que más riqueza genera. Esto significa que si Roma fuera un país, sería el 58º más rico del mundo por PIB, economía similar a la de Vietnam y cercana a la Ucrania. Además, Roma alberga las sedes de la mayor parte de las empresas más importantes de Italia, así como la sede de tres de las trescientas empresas más grandes del mundo: Enel, Eni y Telecom Italia. Roma también alberga importantes organizaciones internacionales políticas y culturales y se encuentra en el puesto 28º en la clasificación del Global Cities Index.