La moneda romana durante la mayor parte de la República romana y la mitad occidental del Imperio romano consistió en monedas incluyendo el áureo, el denario, el sestercio , el dupondio y el as.
El sestercio (del latín sestertius, semistertius) es una antigua moneda romana de plata, cuyo valor equivalía a un cuarto de denario, a la centésima parte de un áureo, y a dos ases y medio
Roma acuñó monedas de plata llamadas denarios (1 denario = 10 ases = ¾ de libra de cobre) y sestercios (1/4 de denario = 1 sestercio = 2,5 ases) que sustituyeron al as. Pesaban 1,137 gramos. Siglos después el sestercio se acuñó en bronce.
Denario. Circa 134 a.C. Anv.: Busto de Roma a la derecha, X debajo de la barbilla y modio detrás. 98,00 € IVA inc.
El talento era una unidad de medida monetaria utilizada en la antigüedad. Tiene su origen en Babilonia pero se usó ampliamente en todo el mar Mediterráneo durante el período helenístico y la época de las guerras púnicas.
Roma acuñó monedas de plata llamadas denarios (1 denario = 10 ases = ¾ de libra de cobre) y sestercios (1/4 de denario = 1 sestercio = 2,5 ases) que sustituyeron al as. Pesaban 1,137 gramos.
En un principio Roma, como toda antigua civilización, utilizaba el trueque para el comercio. La primera unidad de medida fue la unidad del ganado, llamada pecua o pecunia, que dio origen al término "pecuniario". La unidad de medida de los romanos era la libra. Una libra romana corresponde a 324 gramos actuales.
Los intercambios comerciales eran pagados inicialmente en bueyes u ovejas. La primera moneda fue la libra de cobre y después vinieron las monedas de plata (denarios y sestercios).
El comercio tendió al uso del sistema monetario basado en el áureo (latín aureus, dorado), aunque circulaba la plata y había una relación del valor oro-plata fijado legalmente.
Pero la moneda efectiva era la de plata. La moneda de plata pasó de 1/72 a 1/84 de libra (327,45 g) en la segunda guerra púnica, y no se modificó en tres siglos. Las monedas de cobre se empleaban para las fracciones, por lo que desaparecieron del gran comercio, y después dejaron de acuñarse los ases. En todos los trueques tenía que estar presente un soldado del ejército para que no hubiera timos y para asegurarse de que quedaba constancia por escrito de que se había realizado un trueque. Se puede apreciar en la siguiente imágen:
Otras monedas utilizadas en la antigua Roma eran monedas de los antiguos pueblos, las cuales circulaban porque facilitaban el comercio y la integración de las provincias en el mercado romano. Entre ellas destacan la dracma griega antigua, el dicalco y el tetradracma griegos; el talento y la mina, monedas de Mesopotamia; los victoriatos, usados frecuentemente en España; por último, el cistóforo de Pérgamo, el óbolo, el shekel, el triobolo y el trishekel, entre otras, usados en las colonias griegas y fenicias.
Las monedas de plata y bronce fueron introducidas en la Hispania Citerior, pero la moneda de plata fue retirada progresivamente y quedó la de bronce como única moneda. Entre el 218 a. C., año de la llegada de los romanos, y el 212 a. C. aparecieron las dracmas ibero-romanas acuñadas en Emporium y en otras cecas, siendo muy uniformes en cuanto a estilo.3
El sistema monetario constituía la base del comercio romano, aunque no siempre fue así. En un principio Roma, como toda antigua civilización, utilizaba el trueque para el comercio. La primera unidad de medida fue la unidad del ganado, llamada pecua o pecunia, que dio origen al término "pecuniario". Este sistema de trueque fue reemplazado durante el inicio de las relaciones comerciales, estabilización de la situación interna romana y el contacto con los griegos, aproximadamente en el siglo V a.C. Las unidades de los primeros sistemas monetarios romanos eran unos lingotes irregulares de bronce y cobre, sin marca o inscripción, llamados aes rude; su valor dependía del peso, el cual variaba desde los ocho hasta los trescientos gramos. Esta moneda se siguió produciendo durante un largo periodo, llegando a pesar en algunos casos hasta 1.600 g . En ocasiones incluía inscripciones de animales u objetos. La unidad de medida de los romanos era la litra o libra; una litra romana corresponde a 324 gramos actuales.