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Las USMIA o Unidades de Salud Mental de la Infancia y la Adolescencia son centros sanitarios especializados de apoyo a la atención médica primaria, para niños y adolescentes que presentan problemas de salud mental.
Nos dedicamos a la evaluación, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de trastornos mentales en la población infanto-juvenil hasta su recuperación o paso a las USMA (Unidades de Salud Mental de Adultos).
PASO 1: Valoración Inicial:
Evaluación por un pediatra o médico de familia de Atención Primaria (AP): Antes de ser derivado a la USMIA, el paciente debe ser examinado por un médico de AP. Incluso si el paciente ya tiene informes previos, la valoración médica inicial es necesaria.
Exploración física: Todos los pacientes remitidos a la USMIA deben contar con una exploración física reciente (de los últimos 3 meses).
PASO 2: Autorización de los Padres:
Si el paciente no ha cumplido los 16 años y sus padres están separados o divorciados, ambos deben firmar la autorización para la derivación, si no lo están también es recomendable que la firmen.
Si existe una sentencia judicial que atribuye la PATRIA POTESTAD en exclusiva a uno de los progenitores, y es éste quien solicita la asistencia, no es necesaria esta autorización.
--- Atención: tener la custodia NO es suficiente---
Si hay problemas para obtener la firma de ambos progenitores, el caso debe ser remitido al Trabajador social del centro de salud (AP) del paciente.
PASO 3: Derivación (Solicitud de Interconsulta)
La derivación a las Unidades de Salud Mental solo es posible por otros facultativos de la Conselleria de Sanitat.
Por cuestiones de eficiencia NO se nos deben remitir pacientes nuevos (nunca antes vistos por nosotros) próximos a su mayoría de edad (mayores de 17 años).
Su derivación a la USMA (Adultos) evita tiempos de espera dobles, cambios de terapeuta y estrategias discordantes, y asegura la continuidad de la asistencia.
Descripción del problema: Explicación detallada del motivo de la consulta, especificando las alteraciones psicopatológicas presentes, en qué ambientes ocurren y desde cuándo.
Interferencia en la vida diaria: Describir la limitación que los síntomas causan en la vida diaria del paciente.
Factores de estrés: Mencionar si existen factores de estrés relevantes que puedan estar contribuyendo al problema.
Consumo de sustancias o tratamiento: Indicar si el paciente consume sustancias tóxicas o está bajo algún tratamiento médico.
Resultados de exámenes físicos recientes: Informar de los resultados de cualquier examen físico relevante realizado en los últimos 3 meses.
Pruebas solicitadas o realizadas: Detallar las pruebas complementarias que se han solicitado o realizado, así como cualquier cuestionario completado.
Motivación del paciente para el cambio: Reflejar con las propias palabras del paciente su motivación para mejorar o cambiar su situación.
Sospecha o diagnóstico de trastornos psicóticos, trastorno bipolar, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), y trastorno depresivo.
Trastornos de la conducta alimentaria (TCA): cuando hay pérdida de peso significativa o síntomas graves.
Trastornos del neurodesarrollo: Como el Trastorno del Espectro Autista (TEA) o el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Trastorno de estrés postraumático (TEPT), mutismo selectivo.
Otros trastornos de ansiedad (como fobias específicas, trastorno de ansiedad por separación, trastorno de pánico, agorafobia, fobia social, trastorno de ansiedad generalizada).
Discapacidad intelectual: cuando coexiste con problemas de conducta importantes o con otros trastornos psiquiátricos.
Trastornos adaptativos: cuando se cronifican y presentan síntomas desproporcionados al estímulo estresor, causando incapacitación social y académica.
Duelo complejo persistente: cuando el sufrimiento emocional es extremo, existe obsesión constante con el fallecido, interferencia significativa en la vida diaria, o los síntomas persisten más allá de 6 meses.
Tics con repercusión grave: cuando tienen un impacto significativo en la vida del paciente.
Trastornos que interfieren gravemente en la vida familiar, social o académica: Como trastornos somatomorfos, disociativos, del sueño, del control de impulsos o enuresis y encopresis funcionales, cuando sus repercusiones son claramente significativas por excesivas.
Las situaciones URGENTES que no requieren asistencia inmediata o que se remiten desde Urgencias hospitalarias:
Intento o riesgo inminente de suicidio
Trastorno de la conducta alimentaria con riesgo vital
Agitación o agresividad grave
Deterioro cognitivo o de autonomía repentino
Los código suicidio:
Ideas de suicidio actuales
Las situaciones preferentes:
Autolesiones o ideas pasivas de muerte
Síntomas psicóticos, como alucinaciones o delirios.
Síntomas afectivos o de ansiedad graves
Trastornos alimentarios graves.
En general, problemas atendidos por otros recursos: Atención temprana, UDP, Servicios Sociales...
Problemas de conducta normales para la edad: Especialmente discusiones y conflictos relacionados con el establecimiento de normas y límites.
Conflictos familiares sin patología mental asociada: Situaciones de cambio, como separaciones y conflictos familiares, requieren intervención dirigida a los padres, no a los niños. En estos casos se recomienda contactar con el Trabajador Social del Centro de Salud (AP) del paciente para orientar el caso hacia servicios del Ayuntamiento o el IAF.
Problemas sociales: requieren intervención por servicios sociales, no por salud mental.
Adicciones: se atienden unidades especializadas en problemas con el consumo de sustancias o nuevas tecnologías, no por salud mental.
Situaciones de abuso o maltrato, que deben ser derivados a servicios sociales, no a salud mental.
Problemas relacionados con la salud sexual o identidad de género: deben ser derivados a su Unidad de Salud Sexual y Reproductiva de referencia, no a salud mental.
Solicitudes de peritajes: Se realizan en Juzgados, no en salud mental.
Problemas o trastornos del lenguaje de cualquier tipo: son valorados por ORL o NRL PED, no por salud mental.
Problemas o trastornos del aprendizaje, que son responsabilidad de los profesionales del aprendizaje, no de salud mental.
De 8:00 a 15:00 horas: Atención en Urgencias del Hospital de la USMIA.
De 15:00 a 8:00 horas y fines de semana y festivos: Atención en Urgencias del HU de Sant Joan.
La Exploración Física, como la Entrevista clínica y la Anamnesis, forma parte de la buena práctica habitual en la evaluación y tratamiento de cualquier paciente.
No es, por tanto, un requisito específico de la USMIA. Es una necesidad médica.
BUENA PRÁCTICA
Habitualmente no.
Aún cuando muchos padres tienen una formación remarcable en temas de salud, creemos que la decisión de derivar o no a un menor a Salud Mental Infantil debe depender de la hipótesis diagnóstica realizada por un profesional médico, tras la anamnesis y exploración pertinente.
BUENA PRÁCTICA
Pediatría.
Tan pronto como un pediatra sospeche que un niño precisa atención temprana DEBE SER DERIVADO de inmediato para que la reciba. Solo los pediatras pueden realizar esta derivación.
La USMIA NO ES UN SERVICIO DE ATENCIÓN TEMPRANA, NI DE GESTIÓN DE LA MISMA.
PROTOCOLOS OFICIALES
Versión corta
Sí. Desde el Servicio de Orientación Escolar que activa las UDP.
Versión larga
Desde 2025 existe en nuestro Departamento una Unidad de Detección Precoz (UDP) compuesta por psicólogos, que trabajan directamente en colaboración con los centros educativos, aunque dependen directamente de nuestro Servicio de Salud Mental.
Su objetivo principal es la prevención y la detección temprana para evitar que los problemas de salud mental se agraven.
Actúan como un filtro cualificado en los colegios:
para resolver problemas incipientes in situ y
para asegurar que a la USMIA solo lleguen solo los casos que realmente lo necesitan
Las UDP
No sustituyen a las Unidades de Salud Mental (USMIA)
Se activan cuando el colegio o IES les pide ayuda.
POR TANTO ANTE UNA SOSPECHA DE PROBLEMAS DE SALUD MENTAL PRESENTES EN EL ENTORNO ESCOLAR SE DEBE REMITIR A LA FAMILIA AL ORIENTADOR DEL CENTRO PARA QUE ACTIVEN LOS PROTOCOLOS ESTABLECIDOS (ENTRE ELLOS LA UDP)
FUNCIONES DE LA UDP:
Detección y Cribado: Identificar necesidades psicológicas en el alumnado y determinar si requieren derivación a servicios especializados (USMIA) o si pueden ser atendidos con una intervención inicial.
Intervención Inicial: Realizar intervenciones de baja intensidad (como psicoeducación o regulación emocional) directamente en el centro para casos de malestar emocional o síntomas leves/moderados.
Asesoramiento: Orientar al profesorado y a las familias sobre pautas de manejo y promoción del bienestar emocional.
Seguimiento y Apoyo: Acompañar la reincorporación y adaptación escolar de alumnos con Trastorno Mental Grave o tras ingresos hospitalarios.
PROTOCOLOS OFICIALES
Por supuesto.
Pero no es nuestra función (de la misma manera que también se orienta en Pediatría y en Medicina de Familia, pero no es la labor encomendada).
Según el Código Civil español, cuando ambos padres comparten la patria potestad, y hasta que el hijo cumpla los 16 años, SÍ.
Vea más en el menú lateral, apartado 4. Temas legales.
TDAH
En la USMI somos de la opinión que los tratamientos y valoraciones deben acercarse al paciente y su familia. Por eso creemos que las constantes deben valorarse donde resulte más cómodo para el paciente, que habitualmente es el Centro de Salud asignado.
Creemos que lo lógico sería que Enfermería se encargara de su determinación, con consulta al Pediatra o Médico de Familia según los hallazgos, y bajo el protocolo que cada CS tenga establecido, pero este punto escapa a nuestras competencias.
TDAH
En casos de TDAH bajo tratamiento farmacológico SÍ.
Todos los fármacos para el TDAH pueden acelerar el pulso, elevar la tensión arterial y disminuir el apetito (y con ello probablemente desacelerar el crecimiento). Las Guía de Práctica Clínica son unánimes al respecto al recomendar su control periódico. No hacerlo, además, contravendría las indicaciones específicas de las Autoridades Sanitarias Españolas.
TDAH
En la toma de constantes ha de prevalecer el criterio clínico.
En cualquier caso las GPC coinciden en que, cuando un paciente toma medicación frente al TDAH, hay que valorarlas antes del inicio del tratamiento, con todo cambio de dosis o fármaco, y luego cada 3-6 meses.
En nuestra USMIA recomendamos determinarlas (1) Antes del tratamiento, (2) A la semana de iniciado el tratamiento, (3) Al mes de iniciado el tratamiento, y (4) Antes de cada siguiente visita de valoración en nuestra USMI.
La Guía Clínica británica (NICE) -que es un referente mundial-, aconseja que la tensión y el pulso se controlen rutinariamente cada tres meses.
La obesidad es un problema francamente grave, cuyo tratamiento efectivo es difícil sin la colaboración de muchos profesionales (médicos y no médicos).
Pero no forma parte de la cartera de servicios de las Unidades de Salud Mental.
La GPC del Ministerio de Salud (pendiente de reevaluación) establece la siguiente recomendación: "Se recomienda derivar a la consulta de endocrinología de referencia a niños, niñas o adolescentes con obesidad y sospecha de enfermedades subyacentes causantes de la misma, presencia de obesidad en edades muy tempranas, coexistencia de patologías asociadas o grados extremos de obesidad y a la unidad de salud mental de referencia si existe patología psiquiátrica asociada."
El criterio, por tanto, para remitir a un paciente a la USMI será la existencia de patología mental.