Las Notas Musicales
Las notas musicales corresponden a sonidos que emergen de una vibración de frecuencia fundamental de tipo constante. El número de notas que se utilizan en Occidente son doce, de las cuales siete son notas naturales (Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si) y cinco corresponden a alteraciones denominadas sostenidos o bemoles, que surgen de variaciones en semitono de las notas anteriores, tales como Do sostenido (Do#), Re sostenido (Re#), Fa sostenido (Fa#), La sostenido (La#), Do bemol (Dob), Re bemol (Reb), Mi bemol (Mib), La bemol (Lab), Si bemol (Sib). Para ser más precisos, al avanzar en el conocimiento musical podemos incluso hallar casos donde existe un doble bemol, doble sostenido, etc. Por ejemplo ¿puede haber una nota Mi sostenido (Mi#)? claro que si. Esa nota correspondería a lo que conocemos como Fa, pero desde el punto de vista teórico y riguroso es perfectamente posible hablar de un Mi#, de un Fa##, y asi sucesivamente.
Veamos en el piano, las diferentes posibilidades de expresión de las notas:
Nótese que estamos utilizando la notación más simple donde C = Do; D = Re; E = Mi; F = Fa; G = Sol; A = La; B = Si. Ahora bien, cuando avanzamos por la escala del teclado hacia la derecha en intervalos de semitono (tecla a tecla) vemos que la alteración de Do en un semitono hacia arriba es Do# (C#), la alteración de Re en un semitono hacia arriba es Re# (D#) y así sucesivamente, que se representan en el piano a través de las teclas negras. Pero, en rigor teórico, como dijimos anteriormente, también habría un Mi sostenido (E#) y un Si sostenido (B#), que se expresarían en teclas blancas. Ahora, veamos la situación inversa, si camináramos desde derecha a izquierda cuáles serían las alteraciones.
Al retroceder nota a nota estamos bajando en un semitono, así que ahora hablamos de alteraciones bemol. Si bajamos en un semitono desde Do pasamos a la nota Si, aunque también equivale a un Do bemol (Cb). Si retrocedemos un semitono desde Si llegamos a Si bemol y así sucesivamente. Al ver esto, pareciera que es lo mismo un Re bemol que un Do sostenido. En música a esto se le llama Enarmonía y, siendo rigurosos, en apariencia y superficialmente pueden parecer similares, pero es incorrecto, pues no son iguales. En primer lugar el nombre varía en función de la tonalidad que esté escrita una obra. Por ejemplo, en la escala de Sol Mayor existe un Fa sostenido. Si se escribe una obra en la tonalidad de Sol Mayor esto implica que todas las notas Fa que se encuentren en dicha obra deberán ser aumentadas en un semitono y ser ejecutadas en Fa# y no en Fa. En segundo lugar, aunque en la convención parezcan similares un bemol y un sostenido específico, la física de la naturaleza nos indica que sí existen diferencias: un re sostenido se encuentra un poco por arriba de un mi bemol y en algunos instrumentos es posible establecer esa diferencia, como es el caso de la flauta traversa o del violín. Por lo tanto, rigurosamente no es lo mismo un sostenido que un bemol.
La Octava
La Octava se denomina al conjunto de siete notas más la primera nota que ahora se encuentra en un nivel o altura mayor. Por ejemplo, si recorremos el piano desde el primer Do que existe a la izquierda, pasamos a Re, Mi, Fa, Sol, La, Si y llegamos a un nuevo Do más agudo. Cada escala posee octavas que van desde la nota fundamental o tónica que establezcamos hasta aquella misma que encontremos más arriba o más abajo. Por ejemplo, si partimos de Re subiendo por la escala, pasamos por Mi, Fa, Sol, La, Si, Do y llegamos a un Re más agudo, es decir, una octava más arriba. Haciendo el ejercicio a la inversa, bajamos desde el Re hasta el nuevo Re más grave (o menos agudo) con lo cual tenemos una octava más abajo.
Las Figuras Musicales
Las figuras musicales consisten en representaciones simbólicas que agregan información respecto a las características que debe asumir una nota o un conjunto de ellas. Las figuras musicales NO son NOTAS, sino representaciones circunstanciales de notas específicas que incorporan información sobre la duración y a través del ordenamiento y configuracoón incluyen información rítmica. Los símbolos que se utilizan son básicamente las llamadas "redondas", "blancas", "negras", "corcheas", "semicorcheas", "fusas", "semifusas". Veamos la siguiente imagen que ilustra estos símbolos:
Así, cualquiera de estos símbolos puede representar a una nota, es decir, una redonda puede representar a Do, Re, Mi o cualquier nota. Lo mismo para una negra, una blanca, una corchea, etc. ¿Qué distingue a una figura de otra en el fondo? La principal distinción es la duración de la nota que represente. La figura de mayor duración es la Redonda. A partir de la duración de la Redonda, todas las demás figuras se subordinan al valor de la Redonda. Por ejemplo, si a la Redonda se le da un valor equivalente a cuatro tiempos de un segundo cada uno, entonces la blanca tendrá un valor de la mitad de la Redonda, es decir, dos tiempos de un segundo cada uno. Y la negra tendrá un valor de la mitad de la blanca, es decir, de un tiempo de un segundo. Y la corchea tendrá un valor de la mitad de la negra, es decir, de un tiempo de medio segundo, y así sucesivamente. Veamos el caso de las cuatro primeras figuras y sus equivalencias:
Si a la Redonda le damos un valor de 4 tiempos de un segundo, las blancas tendran un valor de 2 tiempos de un segundo cada una, y las negras un valor de 1 tiempo de un segundo cada una y, finalmente las corcheas tendrán un valor de medio tiempo cada una. Esto significa que una Redonda equivale a 2 blancas, o bien a cuatro negras, o bien a ocho corcheas. También podemos decir que una blanca equivale a dos negras y que una negra equivale a dos corcheas, o que una redonda se puede representar mediante dos blancas, cuatro negras u ocho corcheas.
Estas relaciones adquieren importancia para efectos de ritmos y velocidades. Por ejemplo, si se escribe cualquier obra en una referencia de redonda que sea igual a cuatro tiempos de un segundo y queremos que la obra refleje un ritmo muy rápido, entonces en vez de escribir las notas representadas por redondas lo haremos representándolas en negras, o en corcheas definiendo con ello la velocidad de ejecución que se requiere para dicha obra. Tocar redondas en el piano o en cualquier instrumento es muy diferente que tocar corcheas, ya que en las segundas deberemos "llenar" los cuatro tiempos de duración (4 segundos en nuestro ejemplo) con ocho pulsos que duran 1/8 del tiempo total, es decir, cada pulso de medio segundo. Imagínese por ejemplo que un Bombo es tocado 1 vez cada 4 segundos y que un tambor es tocado 8 veces en el mismo lapso de tiempo. Obviamente se puede advertir la rapidez de la ejecución del tambor y la lentitud de la ejecución del Bombo ¿no es cierto?. Esto quiere decir que la escritura de las notas del Bombo estarán expresadas en redondas y las del tambor estarán expresadas en corcheas, para de esta manera reflejar la velocidad a la cual debe ejecutarse cada instrumento y en qué intervalo de tiempo debe golpearse uno y otro.
Equivalencia entre Figuras Musicales
Veamos las siguientes relaciones para profundizar en las equivalencias:
La Redonda = 2 blancas = 4 negras = 8 corcheas = 16 semicorcheas = 32 fusas = 64 semifusas
La Blanca = 2 negras = 4 corcheas = 8 semicorcheas = 16 fusas = 32 semifusas
La Negra = 2 corcheas = 4 semicorcheas = 8 fusas = 16 semifusas
La Corchea = 2 semicorcheas = 4 fusas = 8 semifusas
La Semicorchea = 2 fusas = 4 semifusas
La Fusa = 2 semifusas
Considerando la redonda como la Unidad de Valor tenemos entonces que:
La Blanca = la mitad de la Redonda (1/2)
La Negra = un cuarto de la Redonda (1/4)
La Corchea = un octavo de la Redonda (1/8)
La Semicorchea = un dieciseis avo de la Redonda (1/16)
La Fusa = un treintaydos avo de la Redonda (1/32)
La Semifusa = un sesentaycuatro avo de la Redonda (1/64)
También existen equivalencias entre Silencios:
Silencio de Redonda = silencio 2 blancas = silencio 4 negras = silencio 8 corcheas = silencio 16 semicorcheas = silencio 32 fusas = silencio 64 semifusas
Silencio de Blanca = silencio 2 negras = silencio 4 corcheas = silencio 8 semicorcheas = silencio 16 fusas = silencio 32 semifusas
Silencio de Negra = silencio 2 corcheas = silencio 4 semicorcheas = silencio 8 fusas = silencio 16 semifusas
Silencio de Corchea = silencio 2 semicorcheas = silencio 4 fusas = silencio 8 semifusas
Silencio de Semicorchea = silencio 2 fusas = silencio 4 semifusas
Silencio de Fusa = silencio 2 semifusas
El Puntillo o Ligadura
Dado el valor que se asigne a la redonda (por lo general 4 tiempos), ya sabemos que los valores de las demás notas se relativizan en función del valor de la redonda. Ahora bien, existe la figura del puntillo, que consiste en un punto que se escribe al lado derecho de la figura musical. Este puntillo nos indica que el valor de la nota se extiende o prolonga por la mitad del tiempo de cada nota. Por ejemplo, si escribimos una blanca con un puntillo, entonces esta nota durará 3 tiempos en vez de los dos tiempos originales. Se trata de algún modo de un "truco" para extender la duración de una nota específica en un lugar específico de la obra. Para la mayoría de las demás partes en que se utilice esta nota el valor original se mantendrá dentro de la partitura. Teóricamente cualquier figura puede acompañarse de un puntillo si así se requiere.
Existen casos en que se agrega más de un puntillo a la figura, lo que quiere decir que la nota se prolonga en la mitad y luego en la mitad de la mitad y así progresivamente. Existen casos de notas con dobles y triples puntillos. El doble puntillo prolonga la nota en 1 3/4 del valor original y, en el caso del triple puntillo la prolongación es de 1 7/8 del valor original. Sin embargo son pocas las obras donde aparecen estos casos.
En la figura siguiente podemos ver algunos casos del uso de puntillos.
Por ejemplo una redonda con un puntillo se prolonga en el equivalente a sumar una blanca. Una negra con puntillo se prolongaría en el equivalente a sumar una corchea. Una redonda con dos puntillos se prolonga en el equivalente a sumar una blanca y una negra.
Los Silencios
Cada nota musical posee un silencio con el mismo valor de la nota que silencia. El silencio significa que no se toca la nota en el instante que el silencio asociado lo determina. Las funciones del silencio pueden ser varias, entre las cuales está el propio silencio, pero también puede ocurrir que aparezcan como un descanso (especialmente en el canto lírico). Por otro lado, un silencio también puede acompañarse de un puntillo para su prolongación. Veamos los silencios más utilizados en el siguiente cuadro.
El Compás y la Duración
El compás en música corresponde a una unidad métrica que se define en un espacio específico refiriendo a una definición primaria del tiempo que debe notarse dentro de este espacio. Dada la complejidad de este tema, se tratará en una sección específica, pero por el momento diremos que existe una definición básica al lado derecho de la Clave de la Armadura y las alteraciones que puede determinar la tonalidad de una obra. Por ejemplo, podemos ver que aparece una expresión fraccionaria del tipo 4/4. ¿qué significa esta expresión? Significa que en el espacio denominado compás se utilizarán 4 tiempos o pulsos (numerador) y, en el denominador se está explicitando que para esos 4 tiempos se usarán figuras musicales negras, o equivalentes a negras (por ejemplo, corcheas, semicorcheas en la cantidad que equivalgan a negras). Como recordaremos, las negras valen 1/4 del tiempo de una redonda de 4 tiempos, es decir, un tiempo o pulso cada negra. Por ello es que se escribe 4 en el numerador indicando el número de tiempos y 4 abajo en el denominador para indicar el tipo de figura musical que debe emplearse como unidad o referencia (en este ejemplo, negras).
La finalización de cada compás se explicita con una línea vertical, línea que también indica el comienzo de un nuevo compás.
En definitiva, un compás "pinta" el paisaje en tiempo y figuras musicales de un espacio limitado de la obra. La obra en sí misma y completa emerge desde la composición y ejecución de todos los compases que la determinan y sus expresión figurativa a través de los símbolos musicales.
Es pertinente señalar que en una misma obra es posible cambiar la definición de tiempos y duración. Imagine que un pianista está interpretando una obra de Bach en 4/4 y de pronto pasa a un vals peruano que implica cambiar a 3 tiempos de negras (3/4). Aunque se vea escasamente este ejemplo, lo puede hallar en muchos casos de humor musical como lo podemos observar en el gran pianista y humorista danés Victor Borge, o en trazos de Igudesman junto al pianista Joo. Pero técnicamente es posible hacerlo y en música seria, como el caso de piezas para ballet que combinan ritmos rápidos con otros muy lentos donde los tiempos por cada cierto número de compases pueden variar.
Veamos gráficamente un compás típico.
La letra C con una línea vertical cruzándola se utiliza para designar compases de 4/4. Algunas obras utilizan ese símbolo mientras que otras explicitan simplemente la fracción 4/4. Este es un compás clásico para piano, con dos pentagramas (uno para cada mano). Es interesante observar (y aún más, escuchar) el compás N° 1 para la mano derecha, puesto que se utiliza una blanca con puntillo más una negra. Para que no exista confusión, recordemos lo que hemos dicho más arriba: el denominador nos refiere a negras o a equivalentes de negras. Una blanca representa a dos negras. Con el puntillo se prolonga en la mitad, es decir, otra negra más. Así que la blanca con puntillo representa a 3 negras y se es consistente con la definición 4/4. Esto quiere decir que durante la ejecución del compás, la blanca con puntillo se ejecuta y suena con una duración de 3 tiempos y se termina cuando se ejecuta la negra, que sólo dura un tiempo, completándose así los 4 tiempos que formula la duración del compás en el numerador.
La Tonalidad de una Obra Musical y las Alteraciones
Una obra musical puede estar escrita en una escala específica. Si se trata de escalas con alteraciones, como por ejemplo la escala de Sol Mayor que posee una alteración (Fa sostenido), se debe indicar explícitamente al lado de la Clave. De este modo se está indicando que cada vez que se ejecute esa nota deberá hacerse como sostenido salvo que se indique lo contrario (que se explicita en el pentagrama y al lado izquierdo de la nota con el símbolo llamado becuadro) y la nota se ejecute en su modo natural.
Las alteraciones, en la práctica son signos que modifican el sonido de las notas a las cuales afectan. El sostenido (que se escribe con el símbolo #) aumenta la nota en un semitono o la entonación sube en un semitono. El bemol (que se escribe con una letra b minúscula) reduce la nota en un semitono o reduce la entonación de la nota. Y el becuadro (en la partitura de más abajo aparece el símbolo del becuadro) elimina el efecto tanto del sostenido como el bemol; si la nota era sostenida, la vuelve a su tono natural eliminando el incremento de un semitono. Si la nota era un bemol, la vuelve a su tono natural eliminando la reducción de un semitono.
Cuando las alteraciones se exhiben al principio de la partitura en la armadura de clave, afectarán a todas las notas correspondientes que se ejecuten, salvo que se indique lo contrario. Lo mismo cuando se exhiben al principio de un compás cualquiera, aunque se encuentren en diferentes octavas dentro de un compás específico. En cambio, cuando se escriben al lado de la nota, corresponde a alteraciones accidentales. Cabe señalar que también es posible la ocurrencia de dobles sostenidos (##) o doble bemol (bb) que incrementan/reducen el doble de la entonación de la nota que afectan.
Para visualizar estos aspectos, veamos por ejemplo, el preludio N° 4 en Mi menor de Chopin, el cual está escrito en Tonalidad de Mi menor, escala cuya escala relativa Mayor es Sol Mayor, por lo cual la escala de Mi menor hereda el Fa sostenido. En los primeros compases de esta obra hay varios cambios de la nota Fa entre sostenido y Fa natural. Cuando se requiere que se ejecute un Fa natural se acompaña con el símbolo becuadro y si, después de ello se requiere volver a Fa sostenido se explicita. En aquellos compases que no ocurre este cambio dentro del mismo, simplemente hay que atenerse lo que señala la armadura de Clave en el principio, es decir, ejecutar el Fa sostenido. En el preludio citado se puede observar que esto ocurre en varias oportunidades como se aprecia en el trozo de la partitura que a continuación vemos.
Primero, veamos que en la armadura de Clave indica que la nota Fa es sostenida. Esto se muestra tanto en la clave de Sol como en la clave de Fa. Segundo, en el compas N° 2 se indica en la clave de Fa, que el Re es sostenido y en el compás N° 3, ocurren las dos cosas: El Re se inicia sostenido y luego cambia a Re natural (lo que se explicita con el becuadro). Un aspecto importante de lo anterior es que se trata de alteraciones denominadas accidentales por cuanto NO son alteraciones propias de la escala en la cual se basó la obra (Mi menor). La única alteración propia de la escala de Mi menor es Fa#. Dicho esto, y continuando con el examen de los compases ilustrados, para el caso de la nota Fa, esta comienza a ejecutarse en el compás N° 2, (el acorde está formado por Fa#-La-Mi) y como se indica en la armadura, se trata de Fa#. No se escribe al lado de la nota porque al haberlo señalado en la armadura se está indicando que en toda la obra el Fa es sostenido, salvo que se indique lo contrario. Pero en el compás N° 3 ya se señala (a través del becuadro) que la nota Fa vuelva por unos instantes a su cualidad natural (esto ocurre en el acorde de Fa-La-Re#). Otro aspecto de interés que surge en esta ilustración es que el becuadro no se pone en cada nota Fa de cada uno de los acordes, porque al estar dentro del mismo compás y no existir cambios, basta con ubicarlo al principio del compas y al lado de la nota por una vez para que se entienda que durante la ejecución de este acorde específico (y en este compás específico) todos los Fa serán naturales.