Cuando hablamos de armonía estamos hablando especialmente de relaciones. En muchos otros ámbitos se refiere la armonía igualmente a las relaciones, tanto entre seres humanos, entre colores, entre personas en el trabajo, en fin. En música, la armonía se preocupa de estudiar los acordes (que ya sabemos que relacionan dos o más notas musicales), analizar cómo se conectan y cómo pueden ser utilizados con un sentido lógico.
Para iniciar el estudio de la armonía es básico contar con un par de definiciones muy simples: la primera, el intervalo, que no es más que la distancia entre dos notas cualquiera. Por ejemplo, entre Do y Do# existe una distancia de un semitono, mientras que entre Re y Fa existe un intervalo de tres semitonos (o, lo que es lo mismo, un tono y medio que proviene de sumar Re#+Mi+Fa).
Ahora bien, aunque ya vimos en forma informal la estructura de los acordes en la sección Construcción de Acordes, ahora los observaremos desde una perspectiva más formal desde la teoría de la música.
Acordes Mayores de Tríada
Los acordes mayores de tríada se forman de tres notas en una secuencia en donde tenemos como primera nota la Tónica o Fundamental del acorde, la segunda nota será la Tercera y la tercera será la Quinta. Para ello nos ubicamos en la escala cromática. Esta escala es la que se forma de todas las notas naturales más las alteraciones (sostenidos o bemoles). Veamos una imagen de la escala cromática en el piano.
Vemos que, partiendo desde Do (C) hasta el Do siguiente se expresan todas las notas naturales y sus alteraciones. Ahora, supongamos que queremos crear el acorde tríada de Do Mayor. Entonces nos ubicamos en la nota Do (C) y esa será nuestra Tónica o Fundamental del acorde. ¿Cuál es la tercera nota después de la Tónica? Mi (E). Ya tenemos las notas Do y Mi (C y E). Nos falta la tercera nota del acorde, y para ello vamos en busca de la quinta nota despues de la Tónica. ¿Cuál es esa? Sol. Así que ahora tenemos las tres notas del acorde: Do, Mi y Sol (en cifrado americano (C, E y G). Para ayudar a entender las posiciones veamos la escala de acuerdo con sus grados:
Esta es la forma de ubicarnos para la extracción de acordes. Sea cual sea la Tónica, nos ubicamos en ella y desde allí nos trasladamos a su tercera y luego a la quinta. La tercera es la que diferencia si el acorde es mayor o menor. En el caso de un acorde mayor, la tercera mayor se ubica a cuatro semitonos de la Tónica (o dos tonos). En nuestro ejemplo, Mi se encuentra a cuatro semitonos de Do. La quinta, si se encuentra a exactamente siete semitonos (3 1/2 tonos) de la Tónica se denomina Quinta Justa.
Si seguimos con el método de Acordes Mayores (Tónica+3a + 5a) podemos buscar cualquier otro. Por ejemplo, el acorde de Re Mayor estaría formado por la nota Re, su tercera Fa# y su Quinta que es La. Si contamos los semitonos desde Re hasta La, veremos que tenemos que sumar los semitonos correspondientes a Re#+Mi+Fa+Fa#+Sol+Sol#+La, es decir justo 7 semitonos o 3 1/2 tonos, por lo cual podemos decir que la quinta del Acorde de Re Mayor es una Quinta Justa.
Como se puede ver, lo único que hemos cambiado es el lenguaje en relación a lo que examinábamos en la sección Construcción de Acordes. Ahora, en vez de hablar de Tónica + 4 semitonos (2a nota del acorde) + 3 semitonos (3a nota del acorde) hablamos de la Tónica, su tercera y su quinta.
Dado que estamos en el ámbito de las armonías, es oportuno señalar que los acordes mayores se utilizan bastante para expresar sensaciones enérgicas, alegres, luminosas brillantes. Un ejercicio interesante es escuchar la sinfonía 40 de Mozart en Do Mayor y luego en Do menor para observar la diferencia que produce en el estado de ánimo de los oyentes cada una de las versiones.
Los Acordes Mayores en el Piano
Es importante aprender los mejores y más eficaces métodos de ejecución del piano. En este caso, para los acordes mayores, podemos agrupar estos acordes en tres grupos:
Grupo I = Acordes que sólo utilizan notas naturales (teclas blancas).
Grupo II = Acordes que utilizan una nota alterada (dos teclas blancas y una negra)
Grupo III = Acordes que utilizan dos notas alteradas (una tecla blanca y dos negras)
Si se realiza el ejercicio con la estructura Tónica, Tercera y Quinta para cualquier acorde Mayor, hallaremos que en el primer grupo se localizan Do Mayor, Fa Mayor y Sol Mayor. En el segundo grupo estarán Re Mayor, Mi Mayor y La Mayor. Y finalmente, en el tercer grupo hallaremos sólo el acorde de Si Mayor. Desde la perspectiva de la técnica de ejecución de los acordes, si se tocan los acordes de un mismo grupo, en cualquier orden, es posible mantener la mano en una posición invariable, formando un molde y moviendo ligeramente el brazo llevamos el pulgar (dedo 1 de la mano derecha) a la Tónica del acorde y siempre "caerán" los otros dos dedos en las notas correctas. Vale la pena señalar que en la mano derecha el dedo 1 es el pulgar, el dedo 2 el índice, el dedo 3 el medio o mayor, el dedo 4 el anular y el quinto el meñique. Pruebe con la fórmula de los dedos 1-3-5 en la mano derecha y verá que es un método que no falla para la ejecución de acordes mayores con esa combinación. Para la mano izquierda es a la inversa. Recordemos que en ambas manos el dedo 1 es el pulgar y, en la mano izquierda el dedo 2 será el índice, el 3 el dedo medio o mayor, el 4 el anular y el 5 el meñique. La fórmula es 5-3-1.
Inversión de Acordes Mayores
Este es un campo más interesante para el estudio de la armonía. Si comenzamos a entender que armonizar es, de algún modo buscar el mejor modo de expresar de un modo lógico pero a la vez que se cumpla el objetivo expresivo de un acorde, la inversión de acordes es un ámbito tremendamente poderoso de explorar. Por ejemplo, analicemos el acorde de Do Mayor. Este acorde está formado por la Tónica Do en la posición de sonido más grave y la nota Sol en la posición de sonido más agudo. Pero ¿qué ocurre si dejamos en la posición de sonido más grave a la nota Mi en vez de la Tónica Do? Pues que existe un cambio perceptual interesante, aunque ¡¡¡no hemos dejado de tocar el mismo acorde de Do Mayor!!! puesto que seguimos ejecutando las mismas notas Do-Mi-Sol, sólo que en diferentes posiciones. No es lo mismo escuchar el Do grave que el Mi grave. Y también podríamos explorar la opción de dejar la nota Sol como la más grave y la Tónica como la más aguda. Veremos que también hay un efecto interesante. A este proceso se le denomina inversión de acordes. Veamos una imagen del acorde original y luego las imágenes del acorde en primera inversión (la segunda nota del acorde como más grave) y del acorde en segunda inversión (la tercera nota como la más grave).
Pruebe a ejecutar este acorde en sus distintas posibilidades. Escuche atentamente el acorde en estado fundamental y luego escuche y distinga la diferencia de la sonoridad en la primera y segunda inversión. Esto ya es una herramienta para armonizar. La música al servicio de la expresividad y la creatividad.