"La victoria más difícil es la victoria sobre uno mismo." Aristóteles
Buenos días a todos:
Hoy, os voy a plantear una pregunta: ¿rezáis a Jesús en alguna ocasión? ¿Cuándo? Bueno, estas preguntas cada uno las podrá responder personalmente, pero hoy quiero contaros un sencillo cuento que nos puede ayudar a reflexionar sobre si rezamos:
Cuando el Sabio invitó a un hombre de negocios a practicar la oración, y éste le dijo que estaba muy ocupado, la respuesta del Maestro fue:
‐ Me recuerdas a una persona que caminaba por la jungla con los ojos vendados y decía que estaba demasiado ocupada para quitarse la venda.
Pues nada, que este sencillo cuento nos ayude a ver la importancia de dedicar cada día un pequeño ratito a darle gracias a Jesús.
¿Es importante quitarse la venda si vas a caminar? ¿Por qué?
Esta semana podemos ofrecer al capital de gracias, nuestras metas y objetivos. Los proyectos, las ilusiones, todolo que queremos alcanzar. Tener proyecto nos hace movernos. Le pedimos a Jesús que los bendiga y a María que nos anime con su ejemplo a conseguilos.
Jesús, amigo, hoy quiero esforzarme mucho más; hoy quiero comenzar con un nuevo espíritu, con un nuevo ánimo a trabajar, y quiero hacerlo junto a todos mis compañeros de clase.
Ayúdame a respetar el silencio, el trabajo, a saber intervenir levantando la mano y respetando a mis compañeros.
Gracias Jesús, por animarme a seguir creciendo como persona y como cristiano.
Oh señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco todo a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.
Lector: REINA DE LA FAMILIA Y MAESTRA DEL HOMBRE NUEVO
Todos: ¡Ayúdanos en la misión!