¿Cómo puedo sembrar la paz yo hoy?
Querida Madre, ven a socorrernos en este tiempo en que estamos oprimidos por las injusticias y devastados por las guerras. Dirige tu mirada maternal a la familia humana, que ha perdido el gozo de la paz y ha extraviado el sentido de la fraternidad. Convierte los corazones de quienes alimentan el odio, silencia el ruido de las armas que provocan la muerte, apaga la violencia que habita en el interior del hombre e inspira proyectos de paz en las decisiones de quienes gobiernan las naciones.
Madre, Reina del santo Rosario, desata los nudos del egoísmo y disipa las nubes oscuras del mal, y a nosotros tus hijos llénanos con tu ternura, levántanos con tu mano bondadosa y danos tu caricia de Madre.
Hoy ofrecemos a nuestro capital de gracias nuestra oración por la paz, y nuestro compromiso de hacer de nuestras clases, nuestro colegio y nuestros hogares un lugar donde se viva la paz del Señor.
Oh señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco en todo a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.
Lector: REINA DE LA FAMILIA Y MAESTRA DEL HOMBRE NUEVO
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