"Abramos nuestro corazón para acoger la sorpresa que Jesús nos trae”. Papa Francisco
Este año jubilar que pronto acaba ha estado centrado en la esperanza, como la primera vela del Adviento.
¿Qué tal hicimos ayer nuestro propósito?
Señor, Jesús,
en este tiempo de Adviento,
ponemos en Ti nuestra confianza.
Fortalece nuestra espera
para saber descubrirte
ya presente en nosotros.
Descubrirte en la gente buena
que pasa por la vida haciendo el bien.
Despiértanos de nuestros sueños
y levántanos de nuestro egoísmo.
Prepara nuestros corazones
para que se conviertan en la casa
amable y humana
en la que Tú puedas nacer.
Te esperamos y salimos a tu encuentro.
Cuando llegues, llenos de alegría
te daremos el mejor de nuestros abrazos.
Señor, que este tiempo de Adviento
nos ayude a vivir centrados en Jesús.
En este Adviento le ofrecemos a la Virgen nuestro esfuerzo por preparar un pesebre cálido en nuestro corazón para Jesús.
Oh Señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco en todo a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.