"Que el árbol de nuestra vida esté adornado de optimismo. Que el árbol de nuestra vida esté adornado de amistad. Que el árbol de nuestra vida esté adornado de dignidad. Que el árbol de nuestra vida esté adornado de equidad". Tomado de la Red de Liturgia del CLAI
Hoy, celebrando el Adviento, vamos a fijarnos en una figura esencial en el nacimiento de Jesús: su madre, la Virgen María.
El lunes celebramos una fiesta muy importante, la fiesta de la Inmaculada Concepción. La Virgen, para ser madre de Jesús, nació sin el pecado original. Nos lo explican mejor en el siguiente vídeo:
¿Qué planes tengo para este fin de semana largo? Recordemos celebrar en familia esta fiesta tan importante.
¿Cómo voy con los propositos de los compañeros? ¿Estoy ayudando a lograrlos, o más bien soy de los que le está costando más? ¿Estoy ayudando a los demás?
Señor, Jesús,
en este tiempo de Adviento,
ponemos en Ti nuestra confianza.
Fortalece nuestra espera
para saber descubrirte
ya presente en nosotros.
Descubrirte en la gente buena
que pasa por la vida haciendo el bien.
Despiértanos de nuestros sueños
y levántanos de nuestro egoísmo.
Prepara nuestros corazones
para que se conviertan en la casa
amable y humana
en la que Tú puedas nacer.
Te esperamos y salimos a tu encuentro.
Cuando llegues, llenos de alegría
te daremos el mejor de nuestros abrazos.
Señor, que este tiempo de Adviento
nos ayude a vivir centrados en Jesús.
En este Adviento le ofrecemos a la Virgen nuestro esfuerzo por preparar un pesebre cálido en nuestro corazón para Jesús.
Oh Señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco en todo a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.