Jean Jacques Rousseau
Para continuar aprendiendo qué son el respeto y la tolerancia, os proponemos este cuento, ¡es uno de mis favoritos!: El cazo de Lorenzo.
¿Crees que Lorenzo quería tener el cazo al principio del cuento? ¿y al final?
¿Qué "cazo" tienes tú, que no te permite a veces hacer alguna cosa?
¿Qué cazo ves en algún compañero, y acabas de darte cuenta de que no elige llevarlo?
Amigo Jesús, hoy te damos gracias por esta enorme lección: tenemos que ser toleran-tes, aceptar a cada uno como es, intentar que los defectos de cada uno se vayan superando y no tener prejuicios de los demás.
Que seamos personas abiertas, dialogantes, sobre todo en casa, con aquellos que más nos quieren.
Gracias Jesús.
Vamos a ofrecer esta semana al Capital de Gracias nuestro pequeños gestos de respeto hacia los demás. Escuchar al que nos habla, ceder el paso, hablar bien de todos, ... Le damos gracias a Dios por sentirnos dignos de respeto, por sentirnos queridos y apreciados.
Oh Señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco en todo a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.
Lector: REINA DE LA FAMILIA Y MAESTRA DEL HOMBRE NUEVO
Todos: ¡Ayúdanos en la misión!