"Misioneros de esperanza entre los pueblos".
"Jesús en la Eucaristía es el culmen y la fuente de la misión ". (Papa Francisco)
¿He sido misionero alguna vez? ¿Cuándo podría serlo? ¿Intento repartir Amor (con mayúscula, el de verdad, el de Jesús)? Mirad cómo explica San Pablo a los Corintios el verdadero Amor:
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.
Padre bueno, haznos "gente de primavera",
con una mirada siempre llena de esperanza
para compartir con todos.
Ayúdanos a mantener encendida
la llama de esa esperanza
, para que se convierta en una gran hoguera
que ilumine y dé calor
a un mundo abrumado por densas sombras.
Te pedimos por los misioneros y misioneras
que, siguiendo tu llamada,
han ido a otras naciones para dar a conocer
el amor que nos has tenido en Cristo.
Haz de ellos y de todos nosotros
misioneros de esperanza entre los pueblos,
impulsados a acoger, como Él y con Él,
el clamor de la humanidad.
Te lo rogamos por medio de María,
Madre de Jesucristo, nuestra esperanza.
Amén.
Hoy vamos a ofrecer a la Virgen nuestro esfuerzo por cumplir la Misión que Jesús nos ha encomendado: llenar el mundo de su Amor.
Oh señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco en todo a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.
Lector: REINA DE LA FAMILIA Y MAESTRA DEL HOMBRE NUEVO
Todos: ¡Ayúdanos en la misión!