¿Cuándo nos cuida el ángel de la guarda?
Al empezar el día, Querida Mater, me pongo en tus manos.
Te ofrezco todas las cosas buenas que voy a hacer hoy, las sonrisas que voy a regalar y lo bien que me voy a portar. Ayúdame a amar como Tú.
Cada clase elige su Capital de Gracias.
Oh señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.
Lector: REINA DE LA FAMILIA Y MAESTRA DEL HOMBRE NUEVO
Todos: ¡Ayúdanos en la misión!