“Bendita tú entre las mujeres” (Lucas 1,42).
¿Cuánto queréis a María?
¿Vosotros le rezáis?
Te pedimos María para que la vida sencilla y humilde que llevaste en Nazaret,
ayudando, enseñando y acompañando a Jesús, sea imitada por nuestras familias; y que
nosotros seamos hijos e hijas obedientes, serviciales y agradecidos como Jesús niño. Amén.
Cada clase elige su Capital de Gracias.
Oh Señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.
Lector: REINA DE LA FAMILIA Y MAESTRA DEL HOMBRE NUEVO
Todos: ¡Ayúdanos en la misión!