Hoy nos pondremos nuestros pañuelos y nos acordaremos mucho de todos los niños y niñas que están enfermos.
Querido Jesús, nos ponemos en tus manos,
porque tú sabes lo que más nos conviene y necesitamos;
sea lo que sea, te damos las gracias
por este tiempo cargado de oportunidades.
Nuestro Capital de Gracias será por todos los niños enfermos, rezaremos y pediremos por todos ellos y sus familias.
Oh Señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.
Lector: REINA DE LA FAMILIA Y MAESTRA DEL HOMBRE NUEVO
Todos: ¡Ayúdanos en la misión!