“Ayunar de no decir nada que haga mal a otro. Pues ¿de qué te sirve no comer carne si devoras a tu hermano?”
(San Juan Crisóstomo)
¿Qué es lo que nos pide Jesús a todos?
¿Vosotros queréis a los demás como Jesús nos amó?
¿Qué hicieron los discípulos cuando resucitó Jesús?
Amigo Jesús, al lado de tu Madre, la Virgen, nuestra querida Mater, te pido que me ayudes a levantarme en mis días tristes. Que, en este tiempo de cuaresma, nuestro corazón esté lleno de amor y bondad para dar a todo el que lo necesite. Sé que de vuestra mano todo será más fácil.
Cada clase elige su Capital de Gracias.
Oh Señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti.
En prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilizame como instrumento y posesión tuya.
Amén.
Lector: REINA DE LA FAMILIA Y MAESTRA DEL HOMBRE NUEVO
Todos: ¡Ayúdanos en la misión!