Oración de la mañana

“La oración es la mayor fuerza educativa en el cielo y en la tierra”

P. José Kentenich

PRESENTACIÓN

  • Esta página web es una material que quieres ayudar en la tarea educadora al realizar la reflexión-oración de la mañana
  • En este documento se presentan distintos ejemplos de oración, porque que las situaciones de reflexión son variadas.
  • Algunos días la oración está inspirada en el evangelio del día, otros es una canción, un vídeo, un cuento una noticia de actualidad lo que nos ayudará a presentar nuestra plegaria.

CARACTERÍSTICAS DE LA ORACIÓN-REFLEXIÓN DE LA MAÑANA

  1. La oración de la mañana es un espacio educativo escolar breve en el que el educador propone una serie de actividades que facilitan la interiorización personal, la lectura crítica de los problemas de las personas y de la sociedad, el encuentro con Dios y el compromiso por mejorar.
  2. Es una herramienta para acercar la realidad a la escuela, de la educación en valores y una plataforma de evangelización.
  3. Es una actividad diaria que tiene una duración entorno a los 8 minutos y se realiza de forma preferencial al iniciarse la mañana en el lugar que comienza la actividad escolar (aula, laboratorio, polideportivo...)
  4. Está animada por el tutor o profesor al que corresponde esa hora. Bajo su orientación también podrá ser animada por los alumnos cuando estén habituados y tengan la suficiente madurez y formación.
  5. Se caracteriza por ser breve, actual, motivadora y práctica.
  6. Es una comunicación en tono más afectivo que intelectivo. Ha de ir a la profundidad del educador al ser profundo del alumno. Éste debe captar que la especulación y la teoría más la actitud del educador ante los temas que se exponen. deben estar hechas desde la convicción y el corazón.
  7. Toda reflexión, tras crear un clima de silencio, de oración, de tranquilidad, debería completar los cuatro pasos metodológicos siguientes:
  • Exposición: Dar información. (texto evangélico, vídeo, cuento, canción...)
  • Análisis: Profundización, reflexión, plantear cuestiones...
  • Interiorización: (conviene que al principio sea un tiempo guiado) silencio, meditación, compromiso.
  • Expresión: Oración, canto, silencio... Tiempo para el diálogo con Dios.