Salomé
Letra: Sakurai Atsushi
Música: Hoshino Hidehiko
Goteando un rojo carmesí
Yo bailo
Con los siete velos revoloteando (1)
He de emborracharte
He de enloquecerte
Déjame besarte (2)
Dime, femme fatale
Dime, si esto sabe a sangre
Este vino tinto mojado en las llamas
Dime, femme fatale
Si, tus ojos zafiro
Y el olor a almizcle para detener mi respiración
Rosa de Babilonia
Tus labios, tan calientes como el Infierno
Goteando un rojo carmesí
Yo bailo
Con los siete velos revoloteando
He de emborracharte
He de enloquecerte
Déjame besarte
Dime, femme fatale
Dime, mis labios están teñidos con tu sangre
Dime, femme fatale
El telón se cierra
Las Mil y una Noches teñidas de rojo (3)
Tus labios, tan calientes como el Infierno
Goteando un rojo carmesí
Yo bailo
Con los siete velos revoloteando
He de emborracharte
He de enloquecerte
Déjame besarte
Nota: Salomé es una figura bíblica, era la hija de una noble, Herodias.
Heridas incumplió las leyes de su época al divorciarse de su primer esposo para luego casarse con Herod II, hijo de Herod el Grande. Salomé no era la hija de Herod II, sino que la hija del primer esposo de Herodias, así que Herod II no era su padre - quizás esta fue la razón por la que su historia en la Biblia se volvió tan sexualizada (a pesar de que los lazos familiares nunca detuvieron la sexualidad en la Biblia, como podemos ver claramente en el caso de las hijas de Lot en el artículo sobre Babel)
De cualquier forma, el divorcio violaba las leyes de la época, así que Juan Bautista, un popular líder religioso condenó a Herodias como una pecadora, lo que la llenó de ira. Herod II encerró a Juan por haber insultado a su esposa, pero dudó en matarlo porque Juan era bastante popular entre la gente. Sin embargo, Herodias quería a Juan muerto. Ella vió su oportunidad cuando Herod llevó a cabo un festín e invitó a muchos personajes ilustres. Le ordenó a su hija Salome que baile para el rey y sus invitados; el baile de Salomé satisfago tanto a Harold que él le ofreció cumplirle lo que sea que ella desease. Salomé, siendo joven, le pidió consejo a su madre Herodias, y obviamente ella dijo “pide la cabeza de Juan en una bandeja”. Herold rápidamente se arrepintió de haberle hecho aquella promesa a Salomé, pero no podía faltar a su palabra, así que mandó a decapitar a Juan y a que le lleven su cabeza a Salomé.
La cosa es que, a Salomé nunca se le menciona en esta historia bíblica, a excepción de “la hija de Herodias”. Algunos historiadores la conectaron con el nombre Salomé basados en árboles genealógicos no bíblicos de las familias nobles de la época. Los distintos evangelios dan distintas versiones de la ejecución de Juan Bautista, pero casi todos concuerdan en que Salomé fue un peón en todo ese juego. Pero sin embargo, a través de los siglos, la interpretación de la historia de Salomé se transformó en un cuento bastante distinto - uno en el que Salomé era la arquetípica femme fatale, encantaba hombres con su erotismo y los guiaba a su perdición. Salomé fue sujeto de varias obras de arte de notables artistas, tales como Gustave Moreau y Aubrey Beardsley. Y de las más notorias, ella fue la inspiración para la obra de 1893 de Oscar Wilde, “Salome”, que fue negada tan rápidamente por las autoridades Británicas que, para poder llegar a presentarla en Inglaterra, Wilde tuvo que escribir el texto en Francés, luego traducirlo al Inglés e importarlo de vuelta a su país. En la obra de Wilde, Herod es encantado por Salomé, mientras que ella está enamorada de Juan Bautista. Juan rechaza a Salomé, así que ella pide su cabeza como venganza por su rechazo.
(1) En la obra de Wilde, en baile de Salomé es descrito como “El Baile de los Siete Velos” con una gran implicación a que era algún tipo de striptease. Las danzas del vientre inspirados en “bailes de velos” eran bastante populares en Europa a fines de 1800, y es bastante probable que Wilde haya obtenido su inspiración de esto. Richard Strauss tomó la obra de Wilde y la convirtió en una ópera en donde El Baile de los Siete Velos se toma siete minutos en el escenario, y mientras Strauss clamaba que él pretendió que el baile se lleve a cabo de una forma “familiar”, la mayoría de los directores no perdieron la oportunidad de erotizarlo, así que El Baile de los Siete Velos ha sido equivalente a “baile sexy de stripper oriental” en el ojo público desde ese entonces - pero es importante el hacer notar que no hay ninguna mención de este baile en la Biblia.
(2) Los tres primeros versos de este párrafo están escritos desde la perspectiva de Salomé, mientras que los siguientes tres están escritos desde la perspectiva de un hombre. Todo el resto de los versos están escritos desde la perspectiva masculina.
(3) Las Mil y Una Noches es otro nombre de Los Cuentos de una Noche Arábica. Aunque la Salomé de la Biblia no era árabe, la mención de las Noches Arábicas encaja con las asociaciones orientales que fueron dejadas en el Baile de los Siete Velos. El antiguo Sumer y Babilonia estaban también localizados en lo que ahora es Irak, y algunos estudiosos han conectado la idea de los “siete velos” con el antiguo cuento Sumerio del Descendiente de Inanna. Innana era la diosa del amor, sexo, belleza, fertilidad, guerra, y poder; y también era alabada por los antiguos Babilonios como Ishtar. Antes de embarcarse en su descenso hacia el Inframundo, Ishtar se vistió con siete elementos mágicos que representaban aspectos de su poder, sólo para sacárselos uno a uno mientras pasase las puertas a la tierra de los muertos. Ishtar era también representada como poderosamente sexual, violenta, libidinosa y caprichosa, y puede que haya tenido más influencia en las representaciones modernas de Salomé que la Biblia misma.