Para entender qué es la autoestima primero necesitaremos definir qué es el autoconcepto.
El autoconcepto es la representación mental que cada uno tiene de sí mismo refiriéndose a cómo nos ven física, personal y socialmente. Esta representación o descripción se realiza a partir de la imagen que la persona capta de sí misma en los principales contextos en que se mueve: escolar, social, familiar, laboral, etc.
Un niño, por ejemplo, puede pensar que tiene una inteligencia normal (autoconcepto) y ello le desagrada ya que la querría tener superior (autoestima).
Si la diferencia entre la imagen que tiene el niño de sí mismo y la ideal es muy grande, la autoestima será baja; si la diferencia es pequeña la autoestima será alta.
El autoconcepto se refiere a las ideas, creencias, conocimientos, habilidades, actitudes y valores que una persona tiene sobre sí misma. En otras palabras, es la percepción que cada persona tiene sobre quién es, sus atributos y su lugar en el mundo.
La autoestima, por otro lado, es la valoración emocional que una persona tiene de sí misma. Es el sentimiento de aprecio, valor y dignidad que una persona tiene hacia sí misma.
En resumen, el autoconcepto es lo que una persona cree sobre sí misma, mientras que la autoestima es cómo se siente con esa creencia.