El síndrome del cuidador quemado, también conocido como "burnout" del cuidador o síndrome de sobrecarga del cuidador, es un estado de agotamiento físico, emocional y mental que afecta a quienes cuidan de forma prolongada a una persona dependiente. Es una respuesta al estrés crónico causado por la exigencia continua de los cuidados, la falta de apoyo y el reconocimiento insuficiente.