Suicidio:
Es el acto deliberado mediante el cual una persona causa su propia muerte. Se entiende como un proceso complejo que suele estar precedido por sufrimiento psicológico intenso.
Ideación suicida:
Pensamientos acerca de suicidarse, con diversos grados de intensidad y elaboración. Sentimiento de estar cansada/o de la vida, la creencia de que no vale la pena vivir y el deseo de no despertar del sueño. Si bien estos sentimientos (o ideaciones) diferentes expresan distintos grados de gravedad, no existe necesariamente una continuidad entre ellos.
Planeación suicida:
Proceso en el que una persona con ideación suicida comienza a organizar y estructurar los pasos concretos para llevar a cabo el acto suicida, lo cual incluye elegir el método, el momento, el lugar y los recursos necesarios.
Intento de suicidio:
Acto de violencia dirigido hacia uno mismo, que tiene la intención de terminar con la vida, sin que este acto sea mortal.
Autolesión:
Es un término más amplio que se refiere al envenenamiento o a la lesión autoinfligida intencional, que puede o no tener una intención o resultado fatal.
Conducta autolesiva no suicida:
Daño corporal intencional sin intención de morir. Su función suele ser aliviar emociones intensas.
Señales de alarma:
Son todas aquellas acciones o conductas que realiza una persona que reflejan que se encuentra en riesgo inmediato.
Factores de riesgo:
Son los elementos que pueden repercutir de manera negativa en la vida de una persona al aumentar su vulnerabilidad respecto al acto del suicidio.
Factores protectores:
Son los elementos que pueden repercutir de manera positiva en la vida de una persona al disminuir la vulnerabilidad respecto al acto del suicidio.
Prevención del suicidio:
Estrategias y acciones dirigidas para evitar, ya sea de manera individual o con el apoyo de organizaciones e instituciones, el acto de terminar con la vida propia (campañas de información y sensibilización, atención psicológica, actividades recreativas y culturales, el apoyo familiar, la reducción del acceso a medios considerados peligrosos como las armas, pesticidas y otros artefactos).
Trastorno mental: Es una alteración en el pensamiento, las emociones, el comportamiento o la forma de relacionarse con el entorno, que provoca malestar significativo y dificulta el funcionamiento en la vida diaria de las personas.
Características principales
Cambios persistentes en el estado de ánimo, la conducta o la cognición.
Afecta la vida personal, social, laboral o académica.
Puede requerir tratamiento psicológico, médico o interdisciplinario.
No es signo de debilidad personal, sino una condición de salud.