El Análisis Funcional (en adelante AF) es la herramienta clínica básica de toda terapia psicológica. Su objeto de análisis es el comportamiento de las personas, aunque por definición se puede aplicar a cualquier tipo de comportamiento animal. El objetivo fundamental del AF es explicar el mantenimiento del comportamiento: ¿por qué un organismo se comporta como lo hace?
De forma más específica, al elaborar el AF de un comportamiento se busca:
a) Identificar los antecedentes y consecuentes que lo controlan o se relacionan funcionalmente con él, analizando y describiendo las relaciones entre estos elementos en secuencias funcionales de tipo Estímulo – Respuesta – Estímulo.
b) Identificar las variables estructurales del organismo y del entorno que puedan estar modulando o influyendo sobre alguno o varios de los elementos de las secuencias funcionales.
c) Formular hipótesis que expliquen por qué se produce el comportamiento (hipótesis sobre el origen del comportamiento e hipótesis sobre su mantenimiento).
d) Complementariamente, describir a un nivel topográfico (forma, duración, intensidad, etc.) dicho comportamiento.
Aunque esta guía se presenta como una herramienta para realizar análisis funcionales
de problemas psicológicos, es importante dejar claro que el AF puede aplicarse a cualquier
comportamiento humano y, por tanto, también al comportamiento adaptativo.