1. Vida basada en el carbono y el agua: Este modelo es el más similar al nuestro. Imaginen planetas o lunas con temperaturas moderadas y presencia de agua. Los astrobiólogos lo consideramos porque el carbono es un elemento versátil para formar moléculas complejas, y el agua es un solvente excelente. Esta es la base de la búsqueda de vida en Marte, en la luna Europa, y en lugares donde el agua puede existir en estado líquido.
2. Vida basada en otros elementos, como el silicio: El carbono no es el único elemento que podría formar la base de la vida. Algunos astrobiólogos proponen la vida basada en silicio , porque también puede formar estructuras complejas, aunque no es tan versátil como el carbono. Imaginen criaturas cristalinas, o incluso que podrían sobrevivir en temperaturas extremas, en planetas rocosos o en ambientes volcánicos.
3. Organismos que utilizan otros solventes, como el metano: Algunas lunas de Saturno, como Titán, tienen mares y ríos, pero en lugar de agua, están llenos de metano y etano líquidos. En estos lugares, podríamos encontrar organismos que no usan agua como solvente, sino metano. Esto permitiría la existencia de formas de vida completamente ajenas a lo que conocemos.
4. Vida exótica en ambientes extremos: Por último, tenemos los organismos extremófilos. En la Tierra, encontramos bacterias y arqueas que viven en aguas termales, en los fondos oceánicos a presión extrema, o en acidez extrema. Estos seres nos han inspirado a pensar en formas de vida que podrían prosperar en condiciones extremas de otros planetas, como en el ácido de Venus o en la radiación de la luna Encélado.