Different languages do not change the fundamental biological ability to see color, but they do influence how the brain categorizes, processes, and perceives color distinctions. This phenomenon is a form of linguistic relativity, also known as the Sapir-Whorf hypothesis, which suggests that a language's structure can affect its speakers' worldview.
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Aunque los distintos idiomas no alteran la capacidad biológica básica de ver colores, sí afectan la manera en que el cerebro procesa, categoriza y percibe las diferencias de color. Este fenómeno es un tipo de relatividad lingüística, también llamada la hipótesis de Sapir-Whorf, que propone que la estructura de una lengua tiene el potencial de influenciar la manera en que sus hablantes perciben el mundo.
🌈HOW DOES LANGUAGE REALLY SHAPES COLOR PERCEPTION?🌈
Languages that make specific lexical distinctions for certain colors can help speakers identify those differences more quickly.
Russian speakers have separate basic terms for light blue (goluboy) and dark blue (siniy), while English has only a single term, "blue". Studies show that Russian speakers can distinguish between shades of light and dark blue more quickly than English speakers.
Bilinguals show the ability to "code-switch" their color perception. Research on Lithuanian-Norwegian bilinguals found that when thinking in Lithuanian (which has separate words for light and dark blue), they distinguished between shades of blue faster than when thinking in Norwegian (which has one word for blue).
Los idiomas que hacen distinciones léxicas específicas para ciertos colores pueden ayudar a los hablantes a identificar esas diferencias más rápidamente.
Los hablantes de ruso tienen términos básicos separados para el azul claro (голубой) y el azul oscuro (синий), mientras que el inglés tiene solo un término, "blue". Los estudios muestran que los hablantes de ruso pueden distinguir entre tonos de azul claro y oscuro más rápidamente que los hablantes de inglés.
Los bilingües muestran la capacidad de "cambiar de código" en su percepción del color. La investigación sobre bilingües lituano-noruegos encontró que, al pensar en lituano (que tiene palabras separadas para azul claro y azul oscuro), distinguían entre los tonos de azul más rápido que cuando pensaban en noruego (que tiene una sola palabra para azul).
Some languages have fewer basic color terms, which can affect how their speakers categorize colors that other languages distinguish.
The Himba of Namibia have only five basic color categories and do not have a separate word for "blue". In experiments, Himba speakers struggled to differentiate a blue square from a set of green squares, a task that was easy for English speakers. Conversely, the Himba were better at distinguishing between shades of green that English speakers would categorize under a single term.
The Tsimane' of the Bolivian Amazon use a single word to refer to both blue and green. An MIT study found that bilingual Tsimane' who learned Spanish (which differentiates blue and green) began to classify colors differently than monolingual Tsimane'. They even started using existing Tsimane' words to create new categories for blue and green.
In ancient and pre-modern Japanese, the word 青 (ao) covered a wide spectrum of colors that English speakers categorize separately as "blue" and "green". Over time, a separate word for green, 緑 (midori), entered the language, but the older usage of ao remains deeply embedded in certain expressions. The "go" light on a traffic signal is called 青信号 (ao shingō), or "blue signal," even though the light itself is green. To adhere to international standards while preserving the traditional name, the green lights in Japan are often manufactured to have a slightly bluish-green tint.
Algunas lenguas tienen menos términos básicos de color, lo que puede afectar cómo sus hablantes categorizan colores que otras lenguas distinguen.
Los Himba de Namibia tienen solo cinco categorías básicas de colores y no tienen una palabra separada para "azul". En los experimentos, los hablantes de Himba tuvieron dificultades para diferenciar un cuadrado azul de un conjunto de cuadrados verdes, una tarea que fue fácil para los hablantes de inglés. Por el contrario, los Himba eran mejores para distinguir entre tonos de verde que los hablantes de inglés categorizarían bajo un solo término.
Los Tsimane' de la Amazonía boliviana utilizan una sola palabra para referirse tanto al azul como al verde. Un estudio del MIT encontró que los Tsimane' bilingües que aprendieron español (que diferencia entre azul y verde) comenzaron a clasificar los colores de manera diferente a los Tsimane' monolingües. Incluso comenzaron a usar palabras existentes en Tsimane' para crear nuevas categorías para azul y verde.
En el japonés antiguo y premoderno, la palabra 青 (ao) abarcaba un amplio espectro de colores que los hablantes de inglés categorizan por separado como "blue" y "green". Con el tiempo, una palabra separada para verde, 緑 (midori), entró en el idioma, pero el uso más antiguo de ao sigue profundamente arraigado en ciertas expresiones. La luz de "adelante" en un semáforo se llama 青信号 (ao shingō), o "señal azul," aunque la luz en sí sea verde. Para adherirse a los estándares internacionales mientras se preserva el nombre tradicional, las luces verdes en Japón a menudo se fabrican con un tinte ligeramente azul-verde.