Élida Lois
Apropiación de la voz de otro
José Hernández, de regreso en Buenos Aires a comienzos de 1872, intenta hablar con la voz de otro vencido
La dinámica narrativa inscribe un proceso de transformación que toma la orientación de una salida de madre: un gaucho maltratado por el sistema se va marginando paulatinamente y concluye por tomar la decisión de desligarse del ámbito en el que había definido una identidad frente a otros: los puebleros hacia arriba6, los inmigrantes y los negros a quienes desea ubicar hacia abajo, pero junto con todos ellos, contra otro, el indio. Sin embargo, la decisión de huir al Desierto lo impulsa a reconsiderar esos esquemas relacionales y lo obliga a redefinir, en consecuencia, su identidad. Aquí, la destrucción de la guitarra es emblemática: «Ruempo, dijo, la guitarra / pa no volverme a tentar» (I, 2275-2276). El gaucho cantor renuncia a su identidad anterior, y aunque el gesto es terminante no podía estar exento de tensión: «Y a Fierro dos lagrimones / Le rodaron por la cara» (I, 2297-2298).
Borges define al Martín Fierro como un libro muy bien escrito y muy mal leído, ·un libro cuya materia puede ser todo para todos, pues es capaz de casi inagotables repeticiones, versiones, perversiones"
Dice Borges: Sarmiento, en el Facundo, compone una acusación; Hernández, en el Martín Fierro, un alegato: Güiraldes, en el Don Segundo Sombra, un acto de fe...
Tan dilatado y tan incalculable es el arte, tan secreto su juego.
Todo gaucho de la literatura (todo personaje de la literatura) es, de alguna manera, el literato que lo ideó.
Ya veremos después que de todos los héroes de esa poesía, Fierro es el más individual, el que menos responde a una tradición. El arte, siempre, opta por lo individual, lo concreto; el arte no es platónico.
Bibliografía sobre el tema indígena: fuentes primarias y secundarias
1863 - Carta de Bartolomé Mitre a Calfucurá Buenos Aires, enero 10 de 1863
1872 - Carta de Calfulcurá al coronel Juan Boer. La Verde, marzo 5 de 1872
1877 - Carta de Bernardo Namuncurá, Manuel Namuncurá y Alvarito Reumay al Presidente de la República Argentina Nicolás Avellaneda. Salinas Grandes, diciembre 7 de 1877
¿De qué hablamos cuando hablamos de fronteras? MUSEO ROCA - INSTITUTO DE INVESTIGACIONES HISTÓRICAS
Historias. Los aborígenes que vivieron en cautivero en el Museo de La Plata
Relatos del traslado forzoso en pos del sometimiento indígena a fines de la conquista al desierto
Mensaje al Congreso Nacional de Nicolás Avellaneda sobre la “conquista del desierto”
Los campos de concentración de la “conquista del desierto”
Dice Sarmiento
Fuente: César Guerrero, Sarmiento. El pensador, Editorial Depalma, Buenos Aires, 1979.
“¿Lograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado” (El Nacional, 25 de noviembre de 1876).