1956 Violín y otras cuestiones, 1959 El juego en que andamos, 1961 Velorio del solo, 1962 Gotán, La rosa blindada, 1965 Cólera Buey, 1969 Los poemas de Sidney West. 1971 Fábulas, 1973 Relaciones,
1980 Hechos y relaciones, 1980 Si dulcemente 1982 Hacia el Sur, 1982 Citas y comentarios, 1984 Exilio 1985 La junta luz, 1985 Hacia el sur 1986 Com/posiciones, 1988 Anunciaciones, 1988 Interrupciones I 1988 Interrupciones II 1989 Carta a mi madre, 1993 Salarios del impío, 1994 Dibaxu,
1997 Incompletamente, 2001 Valer la pena, 2004 País que fue será, 2007 Mundar, 2009 De atrásalante en su porfía, 2011 El emperrado corazón amora, 2013 Hoy, 2014 Amaramara,
https://www.juangelman.net/obra-poetica/
https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-239002-2014-02-02.html
Citas de Gelman en El universo desnudo Por Horacio Verbitsky
http://www.ruinasdigitales.com/revistas/Evita%20Montonera%20-%20Operacion%20Mellizas.pdf
Mujeres
http://www.cedema.org/ver.php?id=238
Ruptura de Galimberti y Gelman con la Dirección de Montoneros. 22 de febrero de 1979
22 de agosto de 1972
¿Era rubia la pulpera de Santa Lucía? ¿tenía losojos celestes?¿y cantaba como una calandria la pulpera?¿reflejaban sus ojos la gloria del día?¿era ella la gloria del día inmensa luz?JUGUETES (Partes, 1963)
Gelman
Me llega una pregunta: ese “antiguo dirigente” que es Firmenich –como Perdía, Vaca Narvaja y otros– ¿nada tuvo que ver con “la dilución de la identidad montonera”? ¿Nada tuvo que ver con la política suicida y suicidante que él encabezó antes y después del golpe del 24 de marzo de 1976?
Esa conducción esperaba el golpe con ganas, “tanto peor, tanto mejor”, decía Mao. Mejor hubiera esperado a Godot. La soberbia política de tales dirigentes pensó que podía disputarle y aun arrebatarle a Perón el liderazgo del movimiento peronista. Aplicaron los mismos métodos que la burocracia justicialista y tiraron “sobre la mesa” el cadáver de Rucci “para tener fuerza de negociación”, explicaban. Autoclandestinizaron su aparato militar en 1974 dejando al aire ya sabemos el qué de miles de militantes públicos y al descubierto de la JP, la UES, la JTP, la JUP, el frente villero, el de mujeres, que integran ahora la lista de desaparecidos. Esos dirigentes fraguaron en 1979 y 1980 dos contraofensivas militares desde afuera contra una dictadura que había ya aniquilado al ERP y a Montoneros.
https://www.pagina12.com.ar/2001/01-08/01-08-05/contrata.htm
2005
Oscar del Barco. No matarás
“Aunque pueda sonar a extemporáneo corresponde hacer un acto de contrición y pedir perdón. El camino no es el de ‘tapar’ como dice Juan Gelman, porque eso –agreda– ‘es un cáncer que late constantemente debajo de la memoria cívica e impide construir de modo sano’. Es cierto. Pero para comenzar él mismo (que padece el dolor insondable de tener un hijo muerto, el cual, debemos reconocerlo, también se preparaba para matar) tiene que abandonar su postura de poeta-mártir y asumir su responsabilidad como uno de los principales dirigentes de la dirección del movimiento armado Montoneros. Su responsabilidad fue directa en el asesinato de policías y militares, a veces de algunos familiares de los militares, e incluso de algunos militantes Montoneros que fueron ‘condenados’ a muerte. Debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad. No un perdón verbal sino el perdón real que implica la supresión de uno mismo. Es hora, como él dice, de que digamos la verdad. Pero no solo la verdad de los otros sino ante todo la verdad ‘nuestra’. Según él pareciera que los únicos asesinos fueron los militares, y no el EGP, el ER y los Montoneros. ¿Por qué se excluye y nos excluye, no se da cuenta de que así ‘tapa’ la realidad? Gelman y yo fuimos partidarios del comunismo ruso, después del chino, después del cubano, y como tal callamos el exterminio de millones de seres humanos que murieron en los diversos gulags del mal llamado ‘socialismo real’. ¿No sabíamos? El no saber, el hecho de creer, de tener una presunta buena fe o buena conciencia, no es un argumento, o es un argumento bastardo. No sabíamos porque de alguna manera no queríamos saber. Los informes eran públicos. ¿O no existió Gide, Koestler, Victor Serge e incluso Trotski, entre tantos otros? Nosotros seguimos en el partido comunista hasta muchos años después que el Informe Khrushchev denunciara los ‘crímenes de Stalin’. Esto implica responsabilidades. También implica responsabilidad haber estado en la dirección de Montoneros [...] Los otros mataban, pero los ‘nuestros’ también mataban. Hay que denunciar con todas nuestras fuerzas el terrorismo de Estado, pero sin callar nuestro propio terrorismo. Así de dolorosa es lo que Gelman llama la ‘verdad’ y la ‘justicia’. Pero la verdad y la justicia deben ser para todos. Habrá quienes digan que mi razonamiento, pero este no es un razonamiento sino una contrición, es el mismo que el de la derecha [...] No creo que ese sea un argumento. Es otra manera de ‘tapar’ lo que pasó. Muchas veces nos callamos para no decir lo mismo que el ‘imperialismo’. Ahora se trata, y es lo único en que coincido con Gelman, de la verdad, la diga quien la diga. Yo parto del principio del ‘no matar’ y trato de sacar las conclusiones que ese principio implica. No puedo ponerme al margen y ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, o a la inversa. Yo culpo a los militares y los acuso porque secuestraron, torturaron y mataron. Pero también los ‘nuestros’ secuestraron y mataron.”