La sociedad humana podría recibir un gran impacto si la infraestructura eléctrica
quedara inoperativa por semanas o meses ...
Introducción.
En la historia humana, mucho se ha tratado el tema del fin del mundo a lo largo de todas las épocas. En los últimos 20 años, dos (2) han sido las fuentes mas citadas para tratar el tema. Primero que todo, La Biblia, con las diferentes interpretaciones de El Libro del Apocalipsis y en especial, lo relativo al Armagedón. En segundo lugar, se ha puesto de moda mas recientemente, interpretaciones del Calendario Maya, de donde muchos refieren que dicho calendario finaliza en 2012 y basados en esto, algunos presagian el fin del mundo para ese año.
Pero como hemos podido observar en tiempos recientes, la realidad supera la ficción en el escenario mundial y el tema que aquí trataremos da fe de lo mismo.
Los problemas generados durante los recientes tormentas, pudieron solucionarse sin mayores inconvenientes pero proporcionaron la idea de lo que sucedería especialmente en el hemisferio norte como consecuencia de una tormenta electromagnética de esa o mayor magnitud.
En este sentido la NASA ha advertido en Marzo de 2011, que como consecuencia del ciclo solar, se esperan entre 2011 y 2013, tormentas solares de grandes magnitudes, iguales o superiores a las que se presentaran en 1859 y estas podría causar grandes problemas a la infraestructura eléctrica y en especial, a la instalada en los países ubicados en el hemisferio norte.
Según lo declarado por la agencia – NASA – podrían producirse interrupciones del suministro eléctrico por semanas o meses, dependiendo de la intensidad de las fulguraciones solares, con un gran impacto sobre los transformadores instalador en la red eléctrica. También podrían producirse daños a todo tipo de aparatos conectados a la red eléctrica, en casas, apartamentos, oficinas, industrias y todo tipo de instalaciones.
En el mes de Marzo de 2011, científicos de la NASA publicaron una advertencia sobre un peligro potencial para la “civilización tecnológica” que vive el mundo actualente. Algunos de los científicos de esta agencia estadounidense, han advertido que el sol, nuestro sol, entrará en un periodo de alta actividad luego de la calma por el que actualmente atraviesa y que emitirá al espacio grandes cantidades de plasma solar, que al llegar a La Tierra, afectarían toda la infraestructura eléctrica, que permite el sostenimiento energético de esta civilización tecnológica y en la que se incluyen, todos los sistemas domésticos e industriales.
Supuestamente, el periodo en que se incrementaría la actividad solar va desde el presente año 2011 hasta el 2013. El impacto se daría en mayor escala en el hemisferio norte por varias razones entre las que figuran:
El “black out” o apagón por un tiempo de semanas o meses, produciría la paralización de los principales públicos en los países afectados, pues la inmensa mayoría de estos, dependen de la electricidad para funcionamiento de sus sistemas.
De acuerdo a varios materiales consultados, el tiempo requerido para producir un transformador eléctrico es de seis (6) meses y se requerirían miles de estos, solamente para restaurar la infraestructura dañada en los países desarrollados. En nuestro país, no existen empresas con capacidad de producir estos artefactos, por lo cual, dependemos totalmente de su importación desde los países productores, países, que en principio estaría en un momento dado, padeciendo sensiblemente del problema y de seguro, dedicarían su producción a satisfacer sus demandas internas, lo cual, generaría una gran escases de ese tipo de bienes.
De acuerdo a lo publicado en el sitio Web llamado Crisis Energética, los Presidente de EE.UU. Barack Obama y de Gran Bretaña David Cameron, han estado reuniéndose con científicos de esos países para analizar estrategias destinadas a enfrentar un fenómeno como este. En adición, esos países que poseen también plantas nucleares en operación, las cuales , se verían peligrosamente afectadas, de llegar a interrumpirse el suministro eléctrico a los sistemas de enfriamiento de los reactores nucleares.
Su cercanía al polo norte magnético terrestre.
Por residir en ese hemisferio la mayor parte de los países desarrollados del planeta que a su vez son los mayor consumidores de energía y en especial, de electricidad.
Para explicarlo, podemos simplemente recordar lo que acaba de suceder en Fukushima – Japón, en la planta nuclear del mismo nombre por motivos de fallas en los sistemas de enfriamiento producto del tsunami que afectara dichas instalaciones.
El impacto social.
Varios de los materiales consultados indican que por lo menos un tercio de la población que habita en los países del hemisferio norte, moriría a causa del caos y el colapso de los servicios públicos, debido al tiempo de interrupción estimado.
Una situación como la planteada llevaría al caos; todos los servicios públicos de los que depende la sociedad contemporánea principalmente en los países del hemisferios norte colapsarían, no descartándose un impacto mayor en la infraestructura eléctrica en todos los países del orbe. Mientras mayor sea la infraestructura eléctrica y al dependencia de la misma, mayor sería el impacto en cada país.
Antecedentes e impacto tecnológico.
Según dicen los astrónomos, el sol desde tiempos inmemoriales, ha lanzado al espacio grandes cantidades de plasma solar, que llegan en breves lapsos a los planetas que lo orbitan y en específico al nuestro. Lo que evita que estas tormentas electro-magnéticas afecten a nuestro planeta, es la existencia de la magnetosfera que el mismo posee; esta no es otra cosa que un inmenso campo magnético generado por los polos norte y sur, cuya lineas envuelven a La Tierra.
Cuando estas partículas producto de las fulguraciones solares llegan a nuestro planeta, la magnetosfera las canaliza dentro su campo magnético, evitando que las mismas impacten directamente la superficie y pongan en riesgo nuestras vidas. La interacción de estas partículas con nuestra magnetosfera puede apreciarse en la aparición de la aurora boreal o en la autora austral, las cuales, dependiendo de la intensidad y magnitud de las erupciones solares, pueden observarse en áreas lejanas a los círculos polares, ártico y antártico, y en especial, desde países ubicados muy al norte como Alaska o los países nórdicos de Europa.
Sin electricidad no se pueden mover la mayoría de los servicios que usualmente consumimos. No había iluminación eléctrica, ni en nuestras casas como en el alumbrado público, las fábricas no funcionarían, no podrían funcionar los comercios, las panaderías, los expendios de alimentos especialmente los refrigerados, los ascensores y bombas de agua en los edificios, los semáforos en las vías públicas, etc.
El impacto en los hospitales sería mayor toda vez que gran parte de sus servicios dependen del suministro de la red eléctrica para su funcionamiento y aun cuando algunos posean plantas de suministro eléctrico para emergencias, las existencias de diesel no alcanzarían para soportar una operación prolongada.
Las comunicaciones – teléfono, radio, TV, Internet, celulares – se interrumpirían por semanas o meses. Las acciones de gobierno retrocedería a las formas como se llevaban a cabo, en el siglo XIX, lo cual, de seguro produciría una gran anarquía en toda la sociedad.
Buena parte de la población reside en viviendas multifamiliares, es decir, en edificios de varios pisos, los cuales requieren de electricidad para el funcionamiento de sus servicios básicos. De la misma forma, mucha gente trabaja en oficinas ubicadas en edificios de varios pisos con la misma dependencia eléctrica o mayor, que la que tienen los edificios de habitación. Ni que hablar de los equipos contenidos en fábricas y oficinas, los cuales no podrían operar sin electricidad.
Un escenario de gravedad sería el funcionamiento de sitios de reclusión y el control interno de los mismos, solo tenemos que aplicar un poco de imaginación para ver las consecuencias que la ausencia de electricidad causaría.
No es nuestra intensión crear alarma o zozobra, solo advertir la gravedad de una contingencia como esta. En la segunda parte de este trabajo, planteamos una serie de medidas para enfrentar un potencial problema como este en nuestro país.
Vladimir Adrianza S.
4 de mayo de 2011.
Existen registros de las fulguraciones solares en épocas relativamente recientes. En 1859, la aurora boreal fue vista en EE.UU. desde ciudades como New York y en otros países cercanos como Cuba y Panamá. Este evento es llamado “la Fulguración Carrington” en honor al astrónomo aficionado que observó y documentó el fenómeno.
La Fulguración Carrington (1859), causó daños importantes sobre la infraestructura telegráfica de los EE.UU., debido a la sobrecarga de las líneas telegráficas debido a la corriente continua inducida geomagnéticamente por el fenómeno. Este evento, no causó mayores problemas a una sociedad que no dependía de la electricidad para la vida. En ese entonces, la gente se alumbraba con velas, viajaba a caballo, a pie o en tren y secaba su ropa al sol. Enviaba usualmente cartas por correo y escasamente usaba el telégrafo. La tecnología del entonces no requería mas energía que la que aportaban los seres humanos, los animales, las maquinas a vapor y el sol que calienta la tierra y con la sola excepción del telégrafo, ninguno de los servicios básicos para la vida funcionaban con electricidad.
Muy diferente es la situación tecnológica a partir de inicios del siglo XX y en especial, de los años 50s a la fecha. En 1989, también se produjo un evento similar pero de menos intensidad que causó la paralización de la planta eléctrica de Quebec – Canadá, por espacio de nueve (9) horas, ocasionando daños y pérdidas económicas de cientos de millones de dolares.
En 1994, se produjo otra tormenta solar que causó errores en dos (2) satélites de comunicaciones, afectando a los periódicos, las redes de televisión y el servicio de radio en Canadá.
Documentos anexos.
Si desea verificar las fuentes de lo planteado, favor revisar los enlaces que se presentan a continuación.
La Fulguración Carrington (1959).
NASA advierte: Tormenta solar podría poner la humanidad en riesgo.
Investiga la NASA tormentas solares.
History Channel – Tormentas Solares 1 / 2.
History Channel – Tormentas Solares 2 / 2.
Crisis Energética - El desatendido riesgo nuclear para España derivado de la temida tormenta solar de 2011-2013.