La Gasolina en Venezuela. ¿Barata o Regalada?
Vladimir Adrianza Salas.
Vladimir Adrianza Salas.
En mi humilde opinión, aunque se disponga en abundancia de un determinado bien, este no debe derrocharse. Es este el caso de la gasolina en Venezuela, cuyo precio actual es de 0,04 centavos de dólar por litro, valuado al cambio oficial.
La gasolina es un derivado del petróleo, que por definición, es un recursos natural NO RENOVABLE. Ya ese solo hecho indica que debe racionalizarse su uso lo mas posible y mas aún, cuando se ha alcanzado el cenit petrolero en la producción mundial de petróleo convensional, que es uno de los principales factores de la crisis que afecta a los países desarrollados en estos momentos.
Como en todo país del orbe, sin energía nada se mueve. Barcos, aviones, vehículos terrestres y todo el complejo industrial existente, requiere de los derivados del petróleo para su funcionamiento. Venezuela ha sido un país bendito por Dios al dotarnos de tantos recursos naturales que no hemos sabido usar para nuestro propio desarrollo.
Si la gasolina se usara en nuestro país, principalmente para impulsar nuestra economía, estaría muy bien que el colectivo recibiera un subsidio tan grande en un rubro tan importante; pero la mayor parte de su consumo, está dirigido a dos grupos que en nada ayudan a nuestro desarrollo: Primero, al contrabando de gasolina hacia los países vecinos y en especial, hacia Colombia. Segundo, hacia su consumo en vehículos particulares, en los cuales deambulan usualmente, solo con su propietario.
El transporte pesado utiliza el diesel para su funcionamiento y las maquinarias industriales usan gas natural, por lo que no se justifica semejante despilfarro de recursos económicos.
Si el gobierno nacional, incrementara su precio por lo menos hasta alcanzar su costo de producción, aun sería un gran subsidio para toda la población que consume este producto, permitiendo liberar el dinero que se dedica a mantener un precio artificialmente bajo, para invertirlo por ejemplo, en el desarrollo de medios de transporte masivos que permitan una mayor eficacia en el uso de ese recurso, especialmente, en lo relacionado con el transporte de personas hacia sus lugares de trabajo.
Si se desea presentar alternativas para que el ciudadano de clase media o para que los profesionales del volante, sean menos impactados por el cambio de precios, varias vienen de inmediato a la mente y entre estas:
El uso del gas (GNV) para impulsar vehículos con no mas de cinco (5) plazas.
Optimizar el modelo de transporte colectivo nacional, para lograr una mayor eficiencia en el traslado de personas, principalmente, hacia sus lugares de trabajo.
En el caso de la primera, es necesario que el Ministerio del Poder Popular para la Energía y el Petróleo junto a PDVSA, presenten algún plan que permita incorporar la tecnología necesaria, al parque automotor ya existente, e impulsar la fabricación de nuevos vehículos que hagan uso del gas como combustible.
En el caso de la segunda alternativa, mediante la incorporación de nuevas rutas urbanas y extra-urbanas, atendidas por colectivos cómodos y en buen estado. Intensificar la construcción de ferrocarriles y metros, a la par de implantar algunas medidas, que desestimulen el uso de vehículos particulares y en especial, en el casco urbano de nuestras principales ciudades, sin que esto se entienda como un medio para cercenar la libertad de transito de los ciudadanos, pues la gente no nace con carro.
Las alternativas expuestas no son excluyentes. Pueden combinarse para lograr resultados óptimos, unido a una campaña de concientización de la ciudadanía.
El dinero liberado en el actual subsidio a la gasolina, debe ir directamente al gasto social, entendiéndose como parte de este, el mejoramiento de sistema público de transporte para beneficio de todos los ciudadanos.
Continuará ...