No hay montaña fácil...
Corría el año 2010 cuando un miembro de nuestro club lanzaba el primer intento de ascensión al Gran Bachimala (3.174 m). Primer intento... y primer abandono. Luego hubo una segunda tentativa, que terminó con el mismo resultado. Y hasta una tercera vez volvimos a intentarlo y, también entonces, la gran montaña se alíó con el viento y la niebla para enviarnos de nuevo a casa cuando nos encontrábamos a solo setenta metros de su cumbre.
Aprendida la lección de que las cimas no se pueden conquistar sin permiso de la montaña que las protege, quince años después de aquél primer abandono, ¡por fin!, el Gran Bachimala ha querido abrir sus puertas a los socios de nuestro club: Este año todas las expediciones que hemos enviado allí (una invernal y dos estivales) han regresado con el regalo de su cumbre.
(Otra lección de humildad).