Después del descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago a principios del s. IX, Santiago de Compostela se convirtió en uno de los destinos de peregrinación más importantes del mundo. Viajeros de la Edad Media comenzaron su peregrinación desde sus hogares, por lo que la ciudad apostólica recibía visitantes desde diferentes puntos de la geografía europea.
Con los años el Camino de Santiago de Compostela se ha convertido en una de las rutas más importantes de peregrinación junto a Roma y Jerusalén. Así mismo, en 1987 ha sido declarado como el primer Itinerario Cultural Europeo.
Tradicionalmente el Camino de Santiago se realiza a pie, en bicicleta o a caballo. La división de etapas es diferente para quienes decidan hacer el Camino de Santiago a pie o a caballo, que suelen hacer etapas de 20 kilómetros, en bicicleta las etapas son en torno a 50 kilómetros.
Aquellos peregrinos que realizan al menos los 100 últimos kilómetros del Camino de Santiago a pie o a caballo o bien aquellos que realizan al menos los últimos 200 kilómetros en bicicleta, en ambos casos por motivos religiosos o espirituales reciben un certificado llamado “La Compostela”
Las rutas del Camino de Santiago no se reducen a una sino que, al igual que los peregrinos del medievo venían desde diferentes lugares, en la actualidad perviven diferentes rutas oficiales de las cuales el Camino Francés, el Camino Primitivo y el Camino del Norte han sido incluidos en las listas Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
El Camino Francés es considerado el Camino de Santiago con más tradición histórica y es el más conocido. En él confluyen la mayor parte de las rutas medievales, aunque no existe un punto de inicio definido. En general, el Camino Francés recorre el norte de España compartiendo tramos en común con otros caminos. También supone conocer paisajes cambiantes, desde el verde de las montañas en los Pirineos hasta el rugir del Atlántico en Galicia. Pasos de montaña, fértiles valles, aldeas solitarias, mercados, ferias, etc. aparecerán de forma natural a nuestro paso.
En cuanto al Camino del Norte, es la segunda ruta del Camino de Santiago de Compostela que ha sido incluida dentro de la lista Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 2015. El Camino del Norte parte históricamente de alguno de los puntos del Cantábrico para seguir por el norte de España hasta Santiago de Compostela.
El tercero de los Caminos de Santiago de mayor importancia es el Camimno Primitivo, Patrimonio de la Humanidad, es quizás uno de los más históricos en cuanto a su aparición en el siglo IX debido a la peregrinación del rey Alfonso II que se había dirigido a Santiago de Compostela para visitar la tumba del Apóstol Santiago el Mayor.
Es importante aclarar que existen varias rutas alternativas bien definidas a las tres opciones anteriores. Algunos ejemplos son:
El Camino Portugues, la segunda ruta más elegida y que como su nombre indica, tiene como punto de partida la ciudad de Lisboa en Portugal.
La Vía o Ruta de la Plata, que parte desde la zona sur de España.
El Camino Inlges, que nace en la Edad Media con la llegada de peregrinos de Inglaterra e Irlanda que iniciaban su peregrinación en Ferro o A Coruña.
El Camino de Invierno, creado por peregrinos franceces que, para evitar las nevadas invernales, unieron Ponferrada con Santiago de Compostela. Esta ruta recorre tramos de menor elevación a lo largo del río Sil.
Hacer el Camino es encontrarse con sensaciones, arte y cultura, pero también supone descubrir a cada kilómetro verdaderos tesoros gastronómicos, desde el vino Rioja hasta el afrutado vino Albariño, o desde tiernos vegetales a contundentes y enérgicos asados. Reconfortantes caldos, diferentes tipos de quesos como el D.O Arzúa-Ulloa surgen a cada paso, pan de pueblo o la famosa tarta de Santiago son solo algunos de los ejemplos.
El Camino de Santiago se puede transitar solo o en grupo tanto a pie como en bicicleta. El viaje individual tiene como ventaja que el pasajero puede comenzar el día y en el lugar que desee. Ya sea solo o en pareja, o con amigos, se recomienda que los pasajeros reserven con antelación los alojamientos en cada parada del camino para así disfrutar de la peregrinación sin preocupaciones.
Operadores turísticos especializados en este producto han desarrollado distintas combinaciones para satisfacer las necesidades de cada turista. Se puede encontrar itinerarios en donde el traslado de equipajes, vehículos de asistencia para casos de emergencia, guías especializados e incluso bicicletas adaptadas, ya son asuntos resueltos al comienzo del viaje.
Consejos para el camino: planifica tu recorrido con unos 20-30 km al día. Sal temprano, al que madruga Santiago le ayuda. Lleva frutos secos y chocolate en tu mochila. Ten siempre vigiladas tus pertenencias. Evitar las ampollas: no utilices botas o calzado nuevo. Usa doble calcetín. Evita el sudor en los pies con polvos de talco. Si tienes una ampolla, atraviésala con aguja e hilo desinfectados con alcohol y no retires la piel. Hidratate bien, lleva una mochila con un botiquín de primeros auxilios.
Significa “más allá y más arriba” y, en Santiago, es un saludo típico entre peregrinos. Si te saludan con un "ultreia", acuérdate de responder "et suseia".