Según el libro: Castilla y León en el siglo XI. Estudio del reinado de Fernando I; de "Alfonso Sánchez Candeira". Edición de Rosa Montero Tejada. REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA: “La Batalla de Tamarón tuvo lugar el 30 de Agosto o el 4 de Septiembre según otros autores, del año 1037”.
Por tanto, en el 2037, se cumplirán 1.000 años.
Fernando y García deciden frenar a Vermudo y sus tropas antes de que se acerquen a la ciudad de Burgos. El valle de Tamarón es el lugar elegido para cortarle el paso.
…Fernando y García, su hermano, agregadas tropas de fortísimos soldados, mientras se apresuran a combatir al enemigo, he aquí que Vermudo con los suyos, pasada la frontera de los cántabros adelántase al encuentro de ellos armado. Y ya sobre el valle de Tamarón los dos opuestos ejércitos se observaban con sus fúlgidas armas,…
No podemos olvidar ni negar las diferentes versiones sobre el lugar exacto de la Batalla de Tamarón. Para algunos fue en tierras de Palencia. Del Libro de los Reyes de León, editado por el "Diario de León" en 1996 extraemos el siguiente párrafo: “… Ambos cuñados, Vermudo y Fernando, al frente de sus ejércitos se enfrentaron el 1 de Septiembre en la llanada de Tamarón, a la vista de la villa palentina de Támara….”
También aparece en el epitafio de la tumba nº 6 del Panteón de los Reyes de León (San Isidoro de Léon), donde se encuentran los restos de Vermudo III: “Aquí está sepultado Bermudo el Mozo, Rey de León, hijo del Rey D. Alfonso. Éste tuvo guerra con su cuñado el gran Rey D. Fernando y fue muerto por él peleando en Támara, año de mil treintaisiete”. Transcripción de los epitafios iniciada por A. Morales (1513-1591), continuada por D. Prudencio Sandoval, obispo de Pamplona (1612-1620) y que transcribe con las mismas palabras Fray Antonio Yepes (fallecido en 1618).
Sepulcro de Bermudo III, a la izquierda, y de su padre, Alfonso V, en San Isidoro de León. // Foto: Vicente G. Olaya
Contra estas versiones exponemos estas otras de diferentes publicaciones y creemos que lo suficientemente documentadas como para demostrar que no fue en Támara sino en Tamarón donde se produjo la Batalla. Hacemos especial mención a la última de ellas (nº 9) con la que creemos que el posible contencioso queda definitivamente resuelto
En el mismo Libro de los Reyes de León aparece el texto que el Padre M. Risco escribió en La Historia de la ciudad y corte de sus Reyes. Editado en Madrid en 1792 pag. 28 y 29:
Don Vermudo presentó la batalla a los dos hermanos (García y Fernando) en un valle que se dice Tamarón, pero sucedió, que trabándose un combate muy porfiado y sangriento, el mismo Rey, llevado de su espíritu juvenil y ardiente, hirió su caballo, que era famoso por su ligereza, con ánimo de romper y desordenar el exército enemigo, y no pudiendo los suyos seguirle, se vio solo y sin defensa metido entre los contrarios, cuyas lanzas le derribaron muerto del caballo. Este fue el fin desgraciado de la sangre varonil de los gloriosos Reyes de León, acabándose en un Rey joven, y digno de los mayores elogios por las eminentes virtudes de su alma, las quales obligaron al "Silense" á poner en su Cronicón las expresiones más sentidas por tan triste suceso.
Distintas versiones de los hechos difieren tanto en las fechas (30 de Agosto, 1 de Septiembre o 4 de Septiembre) como en el emplazamiento de la batalla; Tamarón (Burgos) ó Támara de Campos (Palencia).
Las crónicas Najerense y Silense y los escritos de Lucas de Tuy recogerán que la batalla tuvo lugar después que Vermudo pasó la frontera de los cántabros y que tuvo lugar super vallem Tamaron, y Tamarón es el actual pueblo de Burgos que se halla en el marcado valle que forma el arroyo Sambol. Támara que nunca fue llamada Tamarón, no está situada en ningún valle.
Según Toponimia Latina y Textos Latinos Medievales de España de Ricardo Martínez Ortega (Universidad de La Laguna) es con Rodrigo Jiménez de Rada donde viene la confusión ya que dicho autor situaba la batalla junto al río Carrión en Támara (Palencia).
Rodrigo Jiménez de Rada o Ruy Ximénez de Rada, el metropolitano toledano, es considerado hoy en día como el manipulador por antonomasia y de hecho también fue el autor de la primera crónica que habla de la Batalla de Clavijo que según el Diccionario de Historia de España: “La existencia de esta batalla ni siquiera se plantea un historiador serio"
Este es otro de los textos de Rodrigo Jiménez de Rada, escrito en el siglo XIII: “Más adelante surgió un contencioso entre los reyes Fernando de Castilla y Vermudo de León. La causa fue ésta: el rey Sancho había ocupado todo lo que hay desde el río Cea hasta Castilla. Pero a la sazón, Fernando, hijo del rey, que había casado con Sancha, hermana del rey Vermudo, ocupaba las tierras de la discordia en paz y tranquilidad, puesto que habían sido cedidas libremente a él y a su esposa por el rey Vermudo con ocasión de su boda. Al morir el rey Sancho, Vermudo, que no había olvidado la antigua afrenta, no cumplió lo que había prometido y quiso recuperar lo que había regalado a su hermana y a su cuñado. Al darse cuenta el rey Fernando, tras llamar a su hermano García, rey de Navarra, salió al encuentro del rey Vermudo que venía con todas las fuerzas de su ejército, y llegó al valle de Tamarón; y chocando allí los ejércitos, se infligieron mutuamente graves pérdidas; y el rey Vermudo, que hacía gala de la rapidez y la fuerza de su caballo, se lanzó en persona, lleno de ardor y valentía, entre las filas enemigas con la intención de herir con su propia espada al rey Fernando. Pero el rey Fernando aguantaba en el otro bando con no menor bravura y gallardía. Y en el momento en que el rey Vermudo se dejaba llevar por el ímpetu de su caballo, alcanzado por una lanza cayó a tierra, perdiendo al mismo tiempo la victoria y la vida… El cuerpo del rey Vermudo, llevado a León, fue enterrado junto con su esposa Teresa” (Rodrigo Jiménez de Rada, Historia de los hechos de España). (Narración realizada 200 años después de ocurridos los hechos y con errores evidentes).
“…hubo escaramuzas y enfrentamientos entre las partes contendientes… enclavados en la tierra objeto de la disputa que no era otra que los Campos Góticos, y que muy probablemente fue desarrollándose hasta el lugar conocido como Tamarón que es el punto histórico oficial de la derrota de Vermudo y de otras muchas consecuencias que iban a restar protagonismo al esplendoroso reino de León. Al conde Fernando le ayudaba su hermano el rey García III Sánchez de Navarra. El enfrentamiento general, para algunos, tuvo lugar el 1 de Septiembre, en Tamarón, un pueblín situado a unos veinticinco kilómetros al Oeste de Burgos… Las tropas leonesas harían recular a las castellanas hasta este lugar de Tamarón…”
Del libro Castilla y León en el Siglo XI, estudio del reinado de Fernando I, tesis doctoral de "Alfonso Sánchez Candeira", presentada el 15 de Marzo de 1950 y publicada por la Real Academia de la Historia, se puede leer lo siguiente: “…Teniendo en cuenta el hecho de que la batalla definitiva entre Fernando y Vermudo en Septiembre de 1037, dando por cierto que el que avanzó fue el rey leonés, se desarrolló en el valle de Tamarón, situado al Este de Castrojeriz, en territorio plenamente castellano…Fue el ejército de Vermudo el que avanzó en busca del enemigo; cruzando el límite de Castilla, o sea el límite del Pisuerga, y en la cuenca de aquel río, en el valle de Tamarón, arroyo situado al Este de Castrogeriz, que vierte sus aguas en el río Arlanzón…En aquella memorable batalla de Tamarón que tuvo lugar en un estrecho valle castellano, un miércoles del mes de Septiembre del año 1037, se decidió la suerte de los estados occidentales de la península…Es seguro que aquella batalla tuvo lugar en territorio castellano: tanto el Silense como el Tudense y la Crónica Najerense (Lib. III.9) hacen constar que fue Vermudo quien avanzó contra el enemigo cruzando los límites de Cantabria; por Cantabria se entiende sin duda alguna Castilla, ya que pocas líneas más adelante Don Lucas de Tuy llama “mitum Cantabrorum” a los guerreros castellanos; por tanto, teniendo en cuenta que Vermudo durante esta época dominaba no sólo toda la zona comprendida entre el Pisuerga y el Cea, sino que se hallaban también bajo su dominio las zonas de Castrojeriz, Villadiego y Amaya, es forzoso que el límite de Cantabria se refiere a la línea del Pisuerga. O aún acaso a otra situada todavía más al Este. Esto nos obliga a descartar la posibilidad de que la batalla se hubiera desarrollado en la villa de Támara, situada en la provincia de Palencia al Oeste del Pisuerga. Todas las crónicas aluden al lugar de la batalla con el nombre de valle Tamarón y demostrado que este punto tiene que hallarse en territorio castellano, creemos lícito identificarlo con el valle que forma un riachuelo que vierte sus aguas en el Arlanzón, en el cual está enclavada actualmente la localidad de Tamarón (Burgos).
En el libro Toponimia Latina y Textos Latinos Medievales de España de Ricardo Martínez Ortega (Universidad de La Laguna), podemos leer:
…En verdad, la localización e identificación de topónimos en fuentes medievales no resulta nada fácil, sino que se convierte en una labor realmente ardua, lenta, laboriosa. Son muchísimos los errores que se encuentran en los “Índices de Lugares” de las diferentes ediciones de colecciones documentales, crónicas medievales, obras de literatura, etc., errores acrecentados por la costumbre tan humana y tan española de no leer lo que ha escrito el vecino. Muchos de esos errores han pasado a los libros de texto, enciclopedias e incluso lápidas conmemorativas, divulgándose muy perniciosamente.
Les voy a mostrar un ejemplo de esto último, de una inscripción que falta a la exactitud y, por qué no decirlo, falta también a la verdad. En la villa palentina de Támara, a unos 6 km al Sur de Frómista, en el centro de las cuencas del río Carrión y del río Pisuerga, delante de la fachada de su imponente iglesia parroquial, se encuentra un monolito con la siguiente inscripción:
“En esta villa tuvo lugar la primera unión de los reinos de Castilla y León tras la batalla de Támara en el año 1037. Támara 21 de Mayo de 1995”
Este hecho se debió a que el rey Vermudo III de León quiso recobrar las comarcas del río Cea que regía su cuñado Fernando, y en la empresa se le unieron la mayor parte de los magnates del Reino astur-leonés. De este modo, Vermudo III cruzó el Cea y atacó a Fernando de Castilla, quien tuvo que pedir el auxilio militar de su hermano García Sánchez III de Navarra. Las huestes leonesas se encontraron con las castellanas en el valle de Tamarón, y tras un durísimo combate, el rey Vermudo moría en medio de la batalla. Muerto el monarca leonés que no tenía descendencia, Fernando no sólo quedaba vencedor sobre el campo de batalla, sino que sucedía a su cuñado en el ejercicio de la potestad regia sobre el reino de León.
Sin embargo, las fuentes no hablan en ningún momento de Támara, sino de otro lugar. Por ejemplo, los Anales Toledanos dicen: “Mataron al Rey Veremunt en el Val de Tamaron, Era MLXXVII”
Los Anales Compostelanos dicen: “Era MLXXV. Interfectus est Rex Veremundus in Valle Tamaron”
El texto latino de la Historia Silense ofrece con toda claridad y sonoridad el lugar de la batalla:
“Fernandus igitur et Garsias frater eius, agregatis fortissimorum militum copiis, dum ad expugnandum hostem properant, ecce Veremundus, cum suis traniecto Cantabriensium limitte, eis armatus obuius procedit. Et iam super vallem Thamaron due opposite acies circunspiciebant se…”
Casariego traduce este párrafo de la siguiente manera:
“Fernando con García, su hermano, concentrados sus muchos y fuertes guerreros, se disponen a la lucha. Pero Bermudo cruza la frontera de los cántabros y sale con sus armas a su encuentro. Y sobre el valle de Tamarón se avistan las dos huestes opuestas…”
Podemos leer el mismo nombre de esta batalla en la denominada Crónica Najerense del siglo XII, cuando dice:
“Qui cum suis congregati dum ad expugnandum hostem properant, ecce Veremundus fuit cum suis. Transiecto Cantabriensium limite eis armatus occurrit. Et iam super uallem Tamaron due opposite acies se uidebant…”
Son suficientes todos estos testimonios para no dar por válida la identificación con Támara en Palencia, sino para trasladarnos a Tamarón en Burgos. Aunque sólo sea con la imaginación nos podemos permitir ya arrancar el monolito de Támara y trasladarlo a su legítimo dueño, delante de la iglesia de Tamarón.
De la correspondencia personal con el Catedrático D. José Mª Mínguez:
“… Por lo que se refiere al tema de Támara y Tamarón, es un viejo error; pero hace muchísimos años que está ya subsanado. Se creía en un tiempo que eran lo mismo y se achacaba la diferencia a una especie de vulgarización del topónimo de Támara que en su origen, se decía, debía llamarse Tamarón. Semejante barbaridad hace mucho que se ha enmendado y ya a nadie se le ocurre incurrir en semejante error. Tamarón es indudablemente el lugar de la batalla. Y podéis estar tranquilos que nadie va a arrebatar a vuestro pueblo el honor de haber sido el escenario de un acontecimiento trascendental para la historia de Castilla y León y, en definitiva, de España…”
Del libro Historia de España de la Edad Media: “…en 1037, Bermudo III trató de recuperar las tierras entre el Pisuerga y el Cea, pero el 4 de septiembre fue derrotado por Fernando en la batalla de Tamarón, a 15 kilómetros al oeste de Burgos, muriendo el monarca leonés en el campo de batalla”. Capítulo 12. La Multiplicación de los Reinos (1035-1072). César González Mínguez. Universidad del país Vasco. Miembro de la Real Academia de la Historia.
(Tamarón sí está al oeste de Burgos pero su distancia es de 33 km por la carretera actual y no menos de 20 en línea recta. Todavía no hemos sido capaces de mostrar al mundo dónde se encuentra nuestro pueblo).
El 30 de Abril del año 1997, en el Boletín Oficial de Castilla y León, se resuelve declarar al Pueblo de Támara de Campos (Palencia) Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico en base a diferentes razones entre las que se incluye que:
Allí tuvo lugar el 4 de Septiembre de 1037 la batalla de Támara entre las tropas de Bermudo III de León y el Rey don Fernando I de Castilla…”
D. Miguel Frías, alcalde de Tamarón (1995-2011) en aquel momento, solicitó la colaboración de D. Gonzalo Martínez Díez, Profesor y Catedrático en diferentes Universidades, Miembro de la Real Academia de la Historia y Académico numerario de la Institución Fernán González; quien de forma desinteresada emitió un riguroso y contundente informe que acaba en unas conclusiones que dejan claro el derecho histórico del pueblo de Tamarón para reclamar para sí el honor de haber sido el lugar donde se produjo la batalla que lleva su nombre.
(Breve nota acerca del lugar exacto de la misma)
A.- La fuente más próxima y por lo tanto más de fiar que nos ha narrado esta batalla es la llamada “Crónica Silense”, escrita hacia 1120, esto es, unos 80 años después de los sucesos. He aquí lo que respecto del lugar escribe esta Crónica:
Ferdinandus igitur et Garsias frater eius, aggregatis fortissimorum militum copiis, dum ad expugnandum hostem properant, ecce Veremudus cum suis transiecto Cantabriensium limite eis armatus obvius procedit. Et iam super vallem Tamaron due opposite acies circumspiciebant se fulgentibus armis, que podemos traducir así:
“Mientras Fernando y su hermano García, habiendo reunido abundancia de aguerridos soldados, avanzan para atacar al enemigo, he aquí que Vermudo, bien armado, cruzando la frontera de los Cántabros marcha a su encuentro. Y ya en el valle de Tamarón, brillando las armas, los dos ejércitos se contemplaban”.
Dos son los datos topográficos:
PRIMERO, los dos ejércitos se encuentran en el valle de Tamarón. El nombre está muy claro: TAMARÓN, no Támara. Además, Támara es llano, mal se puede hablar de VALLE, mientras en Tamarón el terreno ondulado sí forma un valle.
SEGUNDO, Vermudo con su ejército ha atravesado la frontera de los Cántabros: “Transiecto Cantabriensium limite”. Este límite o frontera para el autor de esta crónica es el Pisuerga, y así nos lo dice expresamente:
“Ceterum Veremudus infans a finibus Galleciensium usque ad fluvium Pisorga, qui Cantabriensium regnum separat, obeunte patre rex constituitur.”
Esto es: “Muerto su padre, el niño Vermudo se constituye en rey desde los extremos de los gallegos hasta el río Pisuerga, que separa del reino de los cántabros”.
Es evidente que el ejército de Vermudo había atravesado el Pisuerga viniendo de León en dirección a Burgos, y que la batalla se dio en la ribera burgalesa del río.
Cántabros llama el mismo cronista a los reyes de Navarra: Sancho el Mayor y a su padre García, y por lo tanto como tales considera a sus hijos García y Fernando. Entrar en Cantabria era para el cronista entrar en los dominios de Fernando, en el condado de Castilla.
B.- La segunda fuente que podemos utilizar es la llamada Crónica Najerense escrita hacia 1155, unos 120 años después de la batalla. He aquí el texto de esta segunda crónica en lo que atañe al lugar:
“Quicon suis congregati, dum ad expugnadum hostem properant, ecce Ueremudus fuit cum suis, transiecto Cantabriensium limite, eis armatus occurrit. Et iam super uallem Tamaron due opposite acies se uidebant.
En castellano: “Los cuales (García y Fernando) habiendo reunido a los suyos, he aquí que Vermudo bien armado con los suyos, cruzando la frontera de los cántabros, marcha a su encuentro. Y ya en el valle de Tamarón los dos ejércitos se contemplaban”.
Vemos que la Crónica najerense depende de la llamada Silense, a la que sigue literalmente, por lo que la interpretación que hemos hecho de la primera vale en todo por igual para la segunda.
C.- De 200 años casi exactos después de la batalla es la crónica de don Lucas, obispo de Tuy, escrita hacia 1236, también se ocupa de nuestro encuentro:
“Fernandus igitur et Garsias frater eius aggregti fortissimorum militum copiis, dum ad expugnandum hostem properant, ecce rex Veremundus cum suis transieto Cantabriensium limite eis armatus occurrit, et iam in ripa fluminis de Pisorga super vallem Thamaron exercitus oppositae acies conspiciebant se fulgentibus armis”.
“Mientras Fernando y su hermano García, habiendo reunido abundancia de aguerridos soldados, avanzan para atacar al enemigo, he aquí que Vermudo, bien armado, cruzando la frontera de los Cántabros marcha a su encuentro. Y ya en la orilla del río Pisuerga, en el valle de Tamarón, brillando las armas, los dos ejércitos se contemplaban.”
Don Lucas de Tuy sigue en todo a la llamada Crónica Silense, manteniendo la localización en el valle de Tamarón, únicamente sitúa a orillas del Pisuerga el val de Tamarón; pero esta ubicación nada tiene de extraño pues don Lucas escribe desde muy lejos, desde León o quizás desde Tuy.
D.- Más tardía, ya que fue cerrada después del año 1243, esto es, pasados más de 200 años después de la batalla del valle de Tamarón, es la Crónica del arzobispo de Toledo, don Rodrigo Jiménez de Rada, el cual escribe acerca del lugar de la misma:
“Quod percipiens rex Fernandus, adcrito Garsia fratre suo Rege Navarrae, contra regem Veremundum, qui cum toto potentiae suae exercitu veniebat, iuxta fluvium Carrionis occurrit, ibique exercitus congredientes ad invicem pluribus caedibus se laeserunt.”
“Viendo lo cual el rey Fernando, habiendo llamado a su hermano García rey de Navarra, salió al encuentro junto al río Carrión del rey Vermudo que con todo el ejército de su poderío venía contra él, y allí habiéndose encontrado los dos ejércitos se atacaron unos a otros con grandes golpes.”
En el texto editado por Lorenzana no se menciona ni a Támara ni a Tamarón, pero dos códices de la misma crónica tienen una variante en la que dicen veniebat (Vermudo) in vallem Tamaron.
El arzobispo don Rodrigo escribe mucho más tarde y examinada toda su narración encontramos más bien que no añade ningún elemento nuevo histórico sino que interpreta y reescribe lo que sabía por las dos primeras crónicas. Lo del río Carrión es un elemento tardío e interpretativo del propio arzobispo que por sus orígenes navarros no conociendo Tamarón quizás pensó en Támara, más importante y conocida, y la sitúa en el Carrión cuando Támara dista en línea recta de este río 14 kilómetros y 12 del río Pisuerga, del que se halla más cerca.
E.- Finalmente la Primera Crónica General, escrita bajo la inspiración de Alfonso X el Sabio pasados dos siglos y medio, sigue muy de cerca al arzobispo de Toledo y escribe:
“Cuando esto sopo el rey don Fernando touo por bien de destoruarle que lo non fiziesse. Et enuió estonces por su hermano don García, rey de Nauarra, et fueron amos apoderados contral rey don Uermudo que uiniera con todo su poder el estaua ya cercal río de Carrión en un lugar que dicen Llantada en Val de Tamarón.”
Aquí tampoco se habla de Támara y se sitúa la batalla en Llantada, que estaba situada en la misma orilla del Pisuerga lindando con sus aguas, y a unos 27 kilómetros del río Carrión en línea recta y a unos 18 kilómetros de Támara.
Por su carácter tardío y alejada de los sucesos no podemos tomar demasiado en consideración esa ubicación únicamente expresada en esta crónica.
Los tres cronistas más antiguos, desde 1120 a 1236 sitúan la batalla unánimemente en el valle de Tamarón.
Don Rodrigo la ubica junto al río Carrión, y en algunos de los manuscritos de su crónica se dice también expresamente en el valle de Tamarón.
Las crónicas del ciclo Alfonsí la ubican en la Llantada que se bañaba en el Pisuerga un par de kilómetros al sur de Lantadilla.
Ninguna fuente histórica la ha situado en Támara.
Únicamente historiadores modernos generales, no especializados, o eruditos locales han colocado la batalla en la palentina villa de Támara, error que por negligencia o ligereza se ha reiterado muchas veces, pero que es una prueba de cómo los errores tienen más éxito que los estudios serios y documentados.
El mejor historiador palentino, el insigne medievalista y riguroso investigador don Julio González González, escribía como no podía ser menos, en su Historia de Palencia, tomo I, p. 176 editada por la Diputación provincial el año 1984: “Unos años más tarde (1037), él mismo (Vermudo) fue con su ejército y atravesando tierras del antiguo condado de Monzón, pasó el Pisuerga y llegó hasta Tamarón, donde Fernando I, reforzado por su hermano mayor, le derrotó. El camino que condujo al desgraciado monarca a la derrota y muerte sería el de Carrión hacia Castrojeriz. El cronista leonés creía que Castilla empezaba en el Pisuerga y por eso dice que Bermudo III pasó la frontera de los cántabros para combatir a su cuñado.”
Coincidimos en todo con el insigne medievalista palentino, Catedrático Emérito.
Dicho informe se envió a la Dirección General de Patrimonio y Promoción Cultural con fecha 3 de Octubre de 1997.
Consecuencia de esta actuación, en el B.O.C y L. del 12 de Marzo de 1998 se vuelve a declarar Bien de Interés Cultural, con Categoría de Conjunto Histórico, al Pueblo de Támara (Palencia), pero entre las razones ya no aparece ninguna referencia a la batalla de Tamarón.
Esto deja abierto el camino para que algún día el pueblo de Tamarón reclame para sí el reconocimiento que le corresponde por ser en su territorio donde tuvo lugar aquella batalla que probablemente cambió los destinos de lo que más tarde sería España.
Desde La Asociación Cultural Tamarón, queremos expresar nuestro reconocimiento a Don Gonzalo Martínez Díez por abrirnos la puerta y dejar en nuestras manos el derecho a reclamar dicho reconocimiento.