Sophie se despertó sobresaltada.
- ¡Es el día, hoy es el día! Vamos, chicas, tenemos que levantarnos ya. Oskar me dijo que llamara por teléfono a primera hora si quería saber algo de mi familia. Haré la conferencia desde el teléfono del hostal . Después habrá que hacer guardia frente al cuartel de la Gestapo, allí están pernoctando los nuevos oficiales que se adhieren a Auschwitz, después pasan al campo. Saldremos a las 9:30.
- Perdona, ¿cómo sabes eso?- preguntó Celine.
- Garbo, Pujol, me interceptó ayer cuando compraba el pan. Estuvimos hablando y él me dio la información. En caso de que encontremos el cuadro hoy, él nos encontrará y nos dará los billetes y pasaportes estadounidenses.
- Pero, ¿cómo sabremos que no lo localiza él y nos deja en la estacada?- insistió Celine.
- A ellos les intereso yo también. Mi tesis está muy desarrollada, pero si estuviese yo, ellos irían más rápido con su proyecto. Si voy yo sin la información no les sirve, me costaría meses poder generar de nuevo todos esos datos, y si va la información sin mí, les costaría años ponerla en práctica. El tiempo es más que oro en una guerra.
Sophie bajó y contrató la conferencia con recepción.
- Sophie, hoy es tu día de suerte. Hemos localizado a tus familiares, pero Rudolf me está pidiendo por ellos muchos marcos. Dice que valen lo mismo que pagué por cien. Si los pago, perdería el dinero con el que podría salvar 97 vidas. Necesitamos ese cuadro por adelantado, así podré venderlo para obtener liquidez. Te prometo que el dinero lo invertiré íntegro en rescatar almas de ese maldito infierno.
-No te preocupes. Lo tendrás- respondió enérgicamente Sophie.
- En el momento en que me lo entregues, gestionaremos la venta. Daos prisa, os aseguro que eso es un infierno. ¡Suerte, chicas!
Tras leer la narrativa aún en sus habitaciones, el alumnado debía deducir el plan de trabajo para la primera misión.
Estar preparados en el hall a las 9:30
Visitar el Cuartel General de la Gestapo
Estar atento al nuevo código WhatsApp, ya que tras recibirlo, comenzaría la persecución del Capitán Weber por las calles de Cracovia.
- ¡Hemos visto a Weber salir con el lienzo!, va dirección el centro de la ciudad.-Gritó Margot que estaba vigilando el flanco derecho del cuartel.
Las chicas lo siguieron con sigilo hasta el centro.
- Se ha metido en un sótano de la plaza de la Basílica, dicen que es un lugar para negocios turbios- comentó Ivette.
- Perfecto. Mirad, es posible que no haga la transacción en la dirección que nos dieron. Debéis seguirle todas y saber dónde lo deja. Mientras tanto yo iré a la dirección acordada para ultimar el plan A. ¡Vamos!, ¡id todas a ese sótano!, ¡nos vemos!- Comentó Sophie.
Tras la lectura de la narrativa en la calle, debían deducir que el plan a seguir era el siguiente:
Localizar el sótano bajo la plaza.
Constatar que actualmente es un museo e informarse del horario de apertura.
Adquirir las entradas y buscar el cuadro allí.
Weber salió del sótano después de hablar con unos tratantes. Se paró en la plaza y entró en un restaurante repleto de nazis.
Garbo localizó a Sophie junto a la entrada del edificio que había comentado el teniente Müller.
- Buenas tardes, hemos interceptado a un mensajero directo del Führer. Llevaba una comunicación de Weber donde dice que entregará el cuadro hoy a las cuatro de la tarde aquí, y que después el mensajero lo recogerá para entregárselo directamente al Führer. Para recoger el cuadro, el mensajero deberá identificarse como “Sra. Braun”. Sólo así podrá acceder al edificio y contactar con la persona que le dará las instrucciones de acceso al mismo.
- Gracias, Garbo, cuando los tenga serán tuyos los documentos. Cuenta con ellos- respondió Sophie.
- Ve mañana por la plaza de la Basílica al mediodía. Yo os localizaré. Entonces realizaremos la transacción. - y se despidió deseándole mucha suerte.
Cuando llegó Celine, le indicó la posición de Weber.
- Esta es la posic...
- Cálla, calla. Necesito que vengáis unas cuantas aquí ya. El resto seguirá a Weber por si hay algún cambio en sus planes. Debéis evitar que nadie entre aquí antes de las cuatro de la tarde. Y no me refiero a usar el sistema de alarma. Hay cambio de planes. Debéis evitarlo a toda costa. Es importante, tenéis que conseguirlo sea como sea. Corre, llama a las demás, ahora os cuento.
Cuando estuvieron todas reunidas, Sophie les contó que Weber tenía planes de dejar el lienzo en el edificio a una persona de confianza, la cual tenía contacto con el mensajero. Esa persona era la bibliotecaria. Ella tenía las instrucciones de acceso al cuadro. Se trataba de un código escondido horas antes en la biblioteca.
- Tenemos que entrar en el edificio, contactar con la bibliotecaria, que nos dé las instrucciones y después encontrar el cuadro. También sabemos la hora de llegada del correo, las cuatro de la tarde. Es crucial que vosotras evitéis que nadie entre mientras yo me hago pasar por el mensajero.
El resto estuvo siguiendo a Weber cerciorándose de que todo seguía su curso. Éste salió del restaurante a las 2:30 p.m., se dirigió al Barrio Kazimierz y paró en calle Jozefa, 12.
Ya eran las cerca de las 4:00 p.m. Las Rosas, se dirigieron a la calle Kanonicza, 12, el lugar de la entrega, al ver que Weber no salía.
La información que deberían deducir tras la lectura, era la siguiente:
Entender que tienen hasta las 14:30 para comer
Dirigirse al Barrio Kazmierz. Antiguo barrio judío, muy colorido y popular por contar con muchos de los emplazamientos donde se rodó la Lista de Schindler.
Localizar la Calle Jozefa, 12. En la película, ese fue el lugar donde un niño ayudó a una señora mayor y su hija a esconderse cuando durante el saqueo del Gueto. Los alumnos lo reconocieron y visualizamos en el móvil esa escena.
Ir a calle Kanonicza, 12, que es la sede actual del Instituto Cervantes en Cracovia.
Hacerse pasar por la Sra. Braun.
Seguir las instrucciones de la bibliotecaria para obtener el código.
Previo al viaje, contactamos con el Instituto Cervantes para ver en qué medida podrían colaborar con nosotros en vista de ser un posible sitio para hallar el cuadro. Estos accedieron, pero solo en horario de tarde, cuando no hubiera alumnos.
Horas antes de llegar, una profesora quedó en el Instituto para informar de cómo deberían colaborar. Una vez en las puertas del Instituto Cervantes los alumnos se presentaron como la Sra. Braun.
La bibliotecaria “real” les preguntó: “¿Os gusta “El Esperpento”?”. Los alumnos asociaron “El Esperpento” a Valle Inclán, que “accidentalmente” lo estaban tratando el Lengua y Literatura, buscaron libros de ese autor, había muchos. Entre ellos había uno que no cuadraba con Inclán: “Franco”. Ese era el libro que contenía el código “Hendaya 23-10-1940”. Dicho código fue entregado a la “Sra Braun”, la cual accedió a la entrega del bien más preciado para las Rosas: “El Astrónomo”.
Esto supuso el colofón del proyecto. El objetivo desde el inicio era recuperar el cuadro, que ocultaba tras él, las investigaciones de Sophie sobre fisión nuclear que podrían ser determinantes para el desarrollo de la bomba atómica, por lo que bajo ningún concepto podría caer en las manos de los nazis.
Barrio de Kazmierz
Calle Jozefa. Emplazamiento de una emotiva escena en La Lista de Schindler
Localización del cuadro. La ilusión del alumnado es palpable en el vídeo
Frente al Instituto Cervantes de Cracovia. Mostrando orgullosos el cuadro