Las Rosas Azules acceden a su tercera misión a través del Genially general. Estos son los contenidos de la misma:
Cuéntaselo a Kitty.
Una vez a salvo en las habitaciones de atrás de la oficina de los Frank y con la información del paradero del Vermeer, Marie escuchaba atentamente la conversación que Otto mantenía con su hija menor, con quien se encontraba cuando las rosas llegaron. Ana le había preguntado por qué había que ir al mercado con una cartilla de racionamiento; tenía que entenderlo, de lo contrario no podría contárselo a Kitty, el nombre que le había dado a su diario.
“La culpa es de la guerra, hija. Todo se lo lleva la guerra”, concluyó Otto Frank.
Al observar la duda que se dibujó en el rostro de la pequeña, Marie decidió acercarse para intentarlo ella. De algo tendría que servir su cum laude en pedagogía económica.
1. Para empezar, habría que explicarle a Ana Frank qué es una cartilla de racionamiento y por qué se usa en época de guerra
2. “Está bien”, contestó Anna Frank, pero ¿por qué el gobierno no da ayudas? Entonces Marie le habló de las enormes cantidades de dinero que los países prevén en sus presupuestos para la compra de armamento.
“La guerra se lo lleva todo...”, le había dicho su padre. Una comparativa entre Gran Bretaña y Alemania serviría bien para ejemplificarlo.
a) Elabora un gráfico que represente la evolución del gasto que Inglaterra y Alemania dedicó en su presupuesto a armamento entre 1899 y 1914 (millones de dólares).
A continuación, interpreta y comenta el gráfico, señalando las razones históricas por las que se produjo este incremento del gasto en esta partida presupuestaria.
b) Elabora un gráfico que represente la evolución del gasto que Inglaterra y Alemania dedicó en su presupuesto a armamento entre 1933 y 1939 (millones de dólares)
A continuación, interpreta y comenta el gráfico, señalando las razones históricas por las que se produjo este incremento del gasto en esta partida presupuestaria.
3. ¿Pero de dónde sacan los países tanto dinero para pagar la guerra?”, exclamó Anna. Es fácil, contestó Marie: "Se endeudan". Explícale a Ana la diferencia existente entre déficit público y deuda pública.
4. Viendo que la conversación entre su hija y Marie no tenía fin, Otto Frank intervino para darla por concluida, pues no quería que su hija la fatigara. Para no contradecirle, Marie le prometió a Anna que le pondría todo por escrito: “En un informe, como hacen los economistas”, le acabó diciendo.
Un rato después la conversación giraba hacia otros derroteros. Ante una Anna extasiada que no perdía detalle porque tenía la intención de contárselo todo a su diario, Jannete, la lingüista, había comenzado a hablar sobre lo ocurrido durante la cena de gala...
Igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum
Para las chicas, asistir a aquella cena de gala se estaba convirtiendo en una auténtica tortura. Intentar mantener la compostura ante aquellos altos mandos que se jactaban de sus apodos sanguinarios y de las atrocidades cometidas podía llevarlas al límite de sus fuerzas.
Era patente como en este ambiente de celebración, la cúpula del sistema nazi, entre charlas y bromas distendidas, daba rienda suelta a aquellas obsesiones que habían forjado no solo la simbología del Tercer Reich sino también su dimensión más irracional y esotérica. Hablamos de la obsesión nazi por la Roma clásica. Ellos encontraban en la Antigua Roma un ejemplo de pureza racial a la que aspirar, así como un modelo para la sociedad militarista y expansionista que estaban construyendo.
Entre copa y copa, las chicas oían como se afirmaba que los romanos, griegos y alemanes poseían la misma alma nórdica y que estudiando latín se emparentaban con los logros políticos del Imperio y con las antiguas virtudes (virtutes) romanas. ¡Sorprendente! Pensaban en Roma como un verdadero talismán que ayudaría a Alemania a ganar la guerra.
Al día siguiente, las chicas empezaron a comentar la desagradable experiencia de la gala. Janette empezó a reirse sola y al mirarle las compañeras sin saber qué estaba pasando, ella les recordó el juego "Igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum" al que jugaban aquellos mandatarios en latín. Ana, escuchando sus risas se acercó a ellas y les imploró que por favor jugasen a ese juego. Janette se puso a explicar...
"LUDIMUS :
1. De forma individual, hay que elaborar una lista de 10 latinismos y busca su traducción e interpretación.
2. A continuación, elaboraréis tarjetas con tus 10 latinismos.
3. Cuando las tengáis preparadas, reta a las compañeras y anota sus resultados:
a) Primera prueba: “rapidez”: tras leer el latinismo el primero en ofrecer una traducción e interpretación ajustada gana un punto.
b) Segunda prueba: “tabú”: explica tu latinismo sin utilizar ninguna de las palabras que contiene. Gana un punto aquel que sepa encontrarlo en primer lugar.
c) Tercera prueba: “preguntas”: para saber de qué latinismo se trata debes hacer preguntas y adivinarlo. Gana un punto aquel que consigue deducir de qué frase se trata.
¡A jugar!", Terminó Janette retando a las chicas.