History will call them best friends
Tres relatos esenciales LGTBIQ+ que rompen con la historia cisheteropatriarcal.
M.Recio (06/03/2024)
Tres relatos esenciales LGTBIQ+ que rompen con la historia cisheteropatriarcal.
M.Recio (06/03/2024)
Toda historia conocida es historia de vencedores, de esta mayoría que ha tenido la posibilidad de manchar el papel de relatos sin ser castigados por ello. La cantidad de fuegos avivados por palabras indeseadas es desafortunadamente incalculable, lo que ha llevado a una perspectiva del desarrollo histórico intolerante y monocromática. No son necesarios más que un par de dedos de frente para percatarse de la manipulación, bien consciente o inconsciente, de la realidad que esta visión conlleva.
Uno de los aspectos más olvidados y enterrados en la historia occidental es la homosexualidad, así como la transexualidad y otras sexualidades y géneros del colectivo LGTBIQ+. Hablar de poca visibilización es hacer un uso excesivo de eufemismos, pues no se trata de un olvido sino de una condena que ha llevado a individuos a la opresión, a una tortura psicológica y física e incluso a la muerte. En más países de lo esperado, estos casos siguen siendo reales y no hechos del pasado. Sin embargo, no está de más hacer un pequeño recorrido histórico y sacar a la luz algunas de las historias LGTBIQ+ más conocidas, controvertido y sorprendentes de la cultura occidental que aún hoy en día son tratadas como “excentricidades” o, peor aún, “amistades”.
Aquiles y Patroclo
No podría empezar con otra pareja más que estos dos controvertidos guerreros griegos. El gran Aquiles, el de los pies alados, y su compañero de armas, Patroclo. Son dos personajes que han causado diferentes tipos de disputas desde Platón hasta la actualidad, la principal de ellas siendo si su relación era romántica o tan solo una íntima amistad. Por supuesto, la posibilidad de que eran primos se encuentra descartada más allá de la película de 2004 Troya (Peterson).
Antes de presentar su historia y la naturaleza de esta, cabe aclarar quiénes eran Aquiles y Patroclo. Bien, Aquiles es un personaje reconocido por la audiencia general como el guerrero estrella de los griegos en la guerra de Troya. Solo se muestra fiel a él mismo y a su querido “compañero”, Patroclo, de quien se dice que mató accidentalmente a un niño cuando era joven y, para impedir que fuese condenado a muerte, su propio padre lo entregó al de Aquiles. La película Troya, pues, no va tan desencaminada, ya que es cierto que Aquiles y Patroclo sí que se criaron juntos. Sin embargo, parece ser en lo único en lo que se ciñe a la verdad.
La naturaleza de la relación de Aquiles y Patroclo ha sido controvetida conforme la historia se ha impregnado de homofobia. Los griegos lo tenían claro, y no era necesaria la mención explícita del romanticismo de la relación que mantenían en La Ilíada (Homero). Aunque la normalización de la pederastia homosexual es un factor influyente en la rápida aceptación de esta relación homoerótica, hay otros aspectos de la relación y de los propios personajes relatados en La Ilíada que llevaron a los griegos a esta conclusión que, más allá de los prejuicios implantados por la cultura siglos más tarde, es obvia. Aquiles es explícitamente descrito como arisco y soberbio con cualquier soldado o general, fuese este superior o no a él, a excepción de Patroclo, por quien se deja tranquilizar, dominar e incluso dirigir tropas a su nombre, razón por la que Patroclo será asesinado por Héctor.
Cuando Aquiles descubre la muerte de Patroclo, su ira no es comparable a la que sirve de apertura del poema épico, y puede que solo sea necesario el testimonio de la dignidad arrebatada al cuerpo de Héctor una vez es asesinado en venganza para corroborar la magnitud de la ira. El último y culminante detalle que demuestra la verdadera naturaleza de la relación entre Aquiles y Patroclo es el deseo póstumo del segundo transmitido por su espíritu a Aquiles. Demanda nada menos que, una vez muerto también Aquiles, se asegure de que mezclen sus cenizas y las entierren juntos para poder pasar la eternidad junto a su amado.
Después de pasajes donde Homero marca el tipo de relación que los dos guerreros mantenían, los griegos no veían la posibilidad de debate en la homosexualidad de su relación. Incluso Platón los menciona en su obra, un ejemplo de amor ejemplar entre iguales: “…lo vengó, y buscó la muerte no meramente por sí mismo sino con el objetivo de unirse a él cuya muerte había arrebatado. Por esto, los dioses lo admiraron con tanto entusiasmo y le concedieron un honor distinguido, ya que le había otorgado un valor tan magnánimo a su amante.” (Plat. Sym. 180a). Sí que había una discusión más ferviente, empero, en cuanto al papel de cada uno en la relación. Mientras que algunos le atribuían a Aquiles el papel de erastes, es decir, el mayor y dominante, por su gran importancia en la literatura y en la obra en sí como guerrero, lo cierto es que era Patroclo el responsable de Aquiles y quien le superaba en edad, pues como bien defiende Platón, firme creyente de que Aquiles era eromenos, “Esquilo es incongruente cuando dice que era Aquiles quien estaba enamorado de Patroclo: pues el superaba en belleza no solo a Patroclo pero, por supuesto, a todos los demás héroes, constando aún de ninguna barba y, para más, siendo con creces el más joven, como es descrito por Homero.” (Plat. Sym. 180a).
Así pues, la única discrepancia que existía entre los Antiguos Griegos en cuanto a la relación de Aquiles y Patroclo era la de los roles adoptados por cada uno de ellos, e incluso este debate podía ser disuelto, pues lo cierto es que Homero describe a Patroclo con barba mientras que Aquiles solo tiene “unos pocos pelos en la barbilla”.
Desde mi punto de vista, el resto de interpretaciones tales como las de una simple amistad o una conexión sanguínea son descartables y justificadas por el contexto histórico. Que Aquiles fuese un guerrero que llevase a cabo relaciones homosexuales y, para colmo, fuese quien adoptaba el rol pasivo, suponía una contradicción de la masculinidad construida a lo largo de la historia en la que muchos otros rasgos de Aquiles participaban, y es por eso por lo que se ha llevado a cabo una tergiversación del relato y del tipo de amor entre los dos hombres.
Alejandro Magno y Hefestión
Extrañamente relacionados con la anterior pareja, encontramos a Alejandro Magno y Hefestión. No es necesaria la introducción de Alejandro, y es difícil hablar de Hefestión sin mencionarlo. Podría decir que fue uno de los generales más preciados del gran conquistador, pero escribo con el temor de caer en la heterosexualidad implantada en la historia. Lo cierto es que, a pesar de la falta de escritos contemporáneos a ellos que lo corroboren, todo apunta a que eran amantes. La razón por la que no hay fuentes que lo demuestren, a mi parecer, es tan simple como la ordinariez de su relación. Era común en las élites macedonias las relaciones entre hombres más allá de sus matrimonios heterosexuales. En pocas palabras, la bisexualidad que hoy en día se considera “una moda” lleva siendo común desde hace siglos.
Alejandro y Hefestión fueron ambos -aunque de nuevo, no puede afirmarse con rotundez- discípulos de Aristóteles, por lo que su relación se remonta a la infancia de ambos. Hefestión se convirtió en la mano derecha militar y personal de Alejandro, hasta el punto de que el general afirmaba que su amante era “también Alejandro”. En sus conquistas, Alejandro y Hefestión hicieron una parada en Troya para rendir tributo a las tumbas de Aquiles y Patroclo, quienes afortunadamente aún eran considerados amantes: mientras que Alejandro Magno se dirigió a la tumba de Aquiles, Hefestión se arrodilló ante la de Patroclo.
¿Queda alguna duda?
Hefestión murió antes que su amante, de quien se cuenta que pasó semanas en la cama sin comer ni beber e hizo incinerar su cuerpo delante de todo el ejército. Alejandro Magno murió unos meses antes de la finalización de la construcción de un templo a Hefestión que había encargado a construir.
Heliogábalo
Heliogábalo, emperatriz romana, es una de las personas de la Antigua Roma a la que actualmente designaríamos como “transgénero”. Los romanos no tenían la concepción del género actual, por lo que historiadores desde Dión Casio a los más actuales le tratan en masculino. Presentaba características atribuidas a personas transgénero, por lo que será tratada en femenino.
La emperatriz exigió el uso de términos como “reina” y “esposa” y participó en actividades tradicionalmente femeninas, como trabajar con lana, llevar redes en el pelo o depilarse. Otro indicador de su transexualidad es la relación con Hierocles, a quien llamaba públicamente “su marido” y quiso nombrar César, a pesar de que los matrimonios homosexuales estaban prohibidos.
Sin embargo, en la Antigua Roma no existía el concepto de transexualidad, por lo que Heliogábalo fue considerado un hombre y su comportamiento fue visto únicamente como una extravagancia, que aceptaron. No era ilegítimo ni punible, y en el relato de su biografía tiene un papel secundario. Heliogábalo, emperatriz romana, presentaba características hoy en día atribuidas a las mujeres trangénero. Para arrojar un poco de luz, a continuación podemos ver unas pocas palabras que Dión Casio dedica a la emperatriz en Historiae Romanae: Y finalmente, para volver ahora a la historia que comencé, fue otorgado en matrimonio y fue llamado esposa, amante y reina. Trabajaba con lana, a veces usaba una red para el cabello y se pintaba los ojos, embadurnándolos con plomo blanco y alkanet. Una vez, de hecho, se afeitó la barbilla y celebró un festival para conmemorar el evento; Pero después de eso le arrancaron los pelos, para parecerse más a una mujer. Y a menudo se reclinaba mientras recibía los saludos de los senadores. Los romanos no tenían la concepción del género actual, por lo que historiadores desde Dión Casio a los más actuales le tratan en masculino.
Sin embargo, en la Antigua Roma no existía el concepto de transexualidad, por lo que Heliogábalo fue considerado un hombre y su comportamiento aceptado y visto únicamente como una extravagancia. No era ilegítimo ni punible, y en el relato de su biografía tiene un papel secundario.
Bibliografía:
Patroclo y Aquiles: una amistad legendaria en la guerra de Troya (histoires-du-monde.com)
Patroclus and Achilles: The Truth Behind Their Relationship (ancient-literature.com)
Patroclo - Enciclopedia de la Historia del Mundo (worldhistory.org)
Hefestión: quién fue y qué relación tenía con Alejandro Magno | National Geographic
Hefestión - Enciclopedia de la Historia del Mundo (worldhistory.org)