Al Final del Vagón
Al Final del Vagón
AL FINAL DE VAGÓN
No temas porque yo estoy contigo, no desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:10
Cada año los papás de Martín lo llevaban en tren con su abuela para pasar las vacaciones de verano, y ellos se regresaban a su casa en el mismo tren al día siguiente.
Un día el niño les dijo a sus papás: "Ya estoy grande ¿puedo irme solo a la casa de mi abuela?". Después de una breve discusión los papás aceptaron.
Están parados esperando la salida del tren, se despiden de su hijo dándole algunos consejos, mientras Martín les repetía: "¡Lo sé! Me lo han dicho más de mil veces".
El tren está a punto de salir y su papá le murmuró a los oídos: Hijo, ¡esto es para ti si te sientes mal o inseguro!”. Y le puso algo en su bolsillo.
Ahora Martín está solo, sentado en el tren tal como quería, por primera vez sin sus papás. Admira el paisaje por la ventana, unos desconocidos se empujan a su alrededor y hacen mucho ruido, entran y salen del vagón. El supervisor le hace algunos comentarios sobre el hecho de estar viajando solo: “Es muy peligroso”, le dice.
Una persona lo miró con ojos de tristeza. Martín ahora se siente mal cada minuto que pasa. Y ahora tiene miedo. Agacha su cabeza... se siente solo, arrinconado, con miedo, y con lágrimas en los ojos. Entonces recuerda que su papá le puso algo en su bolsillo por si tenía miedo, era el pedazo de papel que decía: “¡Hijo, no tangas miedo, aquí estoy detrás de ti, al final del vagón!".
Crédito a la historia: Anónima, del dominio popular
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Es una anécdota muy sencilla pero creo que tiene una profunda enseñanza si lo aplicamos a la vida espiritual. En la vida familiar, los padres siempre estamos allí para ayudar a los hijos, especialmente en su niñez y en su juventud.
En la vida espiritual es también muy fortalecedor saber que en los tiempos difíciles de nuestra vida, cuando vienen miedos e inseguridades, fracasos, derrotas y desánimos, Dios está siempre a nuestro lado, más que al final del vagón , está a nuestro lado; más que a nuestro lado Dios está con su “diestra” (mano derecha) siempre extendida para ayudarnos .
Durante mi juventud Isaías 41:10 “No temas porque yo estoy contigo…” fue de mucha bendición en varias áreas de mi vida: En la escuela, en los exámenes. En los deportes, en los juegos difíciles. En mis primeras prácticas ministeriales, y aun hoy en tiempos difíciles “No temas porque yo estoy contigo” me da paz, seguridad y confianza.
De igual manera contigo hermano, hermana, adulto o joven, cuando te sientas solo y en dificultades, recuerda que Dios, más que al final del vagón en este viaje de la vida, esta a tu lado, casi podrías sentir su mano sobre tu hombro que te dice: “No temas porque aquí estoy contigo, todo va a estar bien."
Pastor A. López-Haro
No temas porque yo estoy contigo, no desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:10
Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. Isaías 41:13
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