Donde pasaremos la eternidad?
Donde pasaremos la eternidad?
Eden. Adan y Eva
Nuevo Cielo y Nueva Tierra.
Cristo y todos los salvos
La desobediencia del hombre no cambió los planes de Dios de que el hombre viva en la tierra
Donde pasaremos la eternidad?
¿Por qué este tema?
Hace unos 4 años estuve platicando con un líder de una iglesia, me dijo que le habían preguntado si la eternidad la vamos a vivir en el cielo o en la tierra. Me preguntó qué pienso yo acerca de ese asunto, le dije que la Biblia es muy clara en esto, vamos a estar en el cielo temporalmente, pero después del milenio y de que la tierra sea renovada, viviremos en la tierra, con Cristo para siempre.
El libro de romanos en el capítulo 8 dice acerca de la tierra: "La creación será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios".
A él le extrañó que yo creyera así y al parecer chocó con sus creencias, porque a él le ensenaron que pasaría la eternidad en el cielo.
La pregunta ha surgido en diferentes ocasiones: ¿Dónde pasaremos la eternidad?
Por otra parte hay un folleto qué se usa muy frecuentemente para evangelizar, es un buen folleto, muy bien ilustrado, corto, con una historia y una aplicación, se llama: ¿Dónde pasarás la eternidad?. Este folleto habla de la salvación, de la resurrección y de la eternidad, pero no especifica si esa eternidad la pasaremos en el cielo o en la tierra, y la idea que queda es que viviremos eternamente en el cielo.
-El asunto es que la idea de que "Vamos a vivir eternamente con Dios en el cielo" es la más generalizada.
La verdad que encuentro en la Biblia, y que es la posición que explicaré en este estudio, es: Pasaremos la eternidad aquí en la tierra con Cristo.
El razonamiento general es el siguiente:
El alma de los que mueren (duermen) en Cristo van al cielo.
En el Arrebatamiento (Rapto) las almas vienen con Cristo desde el cielo, se unen en el aire con sus cuerpos, luego nosotros en cuerpo, alma y espíritu nos uniremos a ellos y así estaremos siempre con el Señor (con Cristo), en espíritu, alma y cuerpo.
7 años seguimos con él, en alguna parte que no sabemos donde.
1000 años (el milenio) seguimos con él, aquí en la tierra.
después del Juicio ante el gran Trono Blanco, estaremos en la tierra nueva, con cielos (atmósfera) nuevos, y con la nueva Jerusalén, pero siempre con el Señor, (con Cristo).
Jesús prometió a sus discípulos: “Para que donde yo estoy ustedes también estén”. Juan 14:1,2.
Pablo les escribió a los creyentes de Tesalónica: “Seremos arrebatados...y así estaremos siempre con el Señor” Tesalonicenses 4:17
Definiendo términos. Cielo. Oxford English & Spanish dictionary
Cielo: “Parte de la atmósfera y del espacio exterior vistos desde la Tierra, en la que están las nubes y en donde se ven el Sol, la Luna y las estrellas”.
A este cielo se refiere apocalipsis con “Nuevos cielos” una atmósfera que habrá sido renovada.
Cielo: ”En determinadas religiones, lugar en que viven las almas de los justos después de muertos y donde gozan de felicidad completa y, según algunas creencias, de la presencia de Dios o de los dioses”.
A este cielo se refiere como la morada de Dios, de la trinidad, pero siempre con el contexto y respaldo bíblico, no de las creencias de otras religiones.
1.- Hay dos verdades claves que debemos entender ya que son de suma importancia para poder llegar a una conclusión correcta.
El cielo es la morada de Dios, es un lugar habitado por seres espirituales divinos (Dios trino), y angelicales, estos son ángeles con diferentes rangos y funciones.
La tierra fue creada para ser la morada del hombre. un ser con un cuerpo físico, en una tierra creada especialmente para que viva en ella, la administre y la cuide.
Ya con estos dos principios básicos sería suficiente para entender que es en el cielo donde mora Dios, y la tierra donde mora y morará el hombre. La caída de Adán en desobediencia a Dios no cambió los planes que Dios tenía para él; solo tomaría tiempo para regenerar la imagen que Dios puso en Adán y que fue deformada por el pecado; Dios también restaurará tierra de los daños que el pecado le ha hecho y le sigue haciendo.
-Ya con estos dos principios básicos sería suficiente para entender
que es en el cielo donde mora Dios, y la tierra donde mora y morará el hombre-.
La regeneración será completa será cuando finalmente el hombre regenerado viva en una tierra regenerada, en una nueva tierra, una tierra “libertada de la esclavitud de la corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios”. Romanos 8:21. Me parece sumamente interesante el verso 19 “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios”.
La tierra anhela ardientemente que la humanidad completemos nuestra redención para que ella a su vez, y a su tiempo, sea liberada, así, una humanidad redimida vivirá en una tierra renovada, incluyendo su atmósfera (los cielos de la tierra) grandemente contaminada, como dice el apóstol Pedro: “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia” 2 Pedro 3:13. Según este pasaje los apóstoles y los primeros cristianos sabían que habría nuevos cielos y tenían la esperanza de que morarían en ellos..
Romanos 8:18-23.
18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
19 “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios”.
20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;
23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
2 Pedro 3:12-14
12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!
13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
14 Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.
2.- Panorama general desde El Edén hasta el nuevo cielo y la nueva tierra.
Ruta desde el primer Adán hasta nuestro establecimiento permanente con Cristo El segundo Adán, en la “Nueva Tierra”. Romanos 8:19-21; 1 Corintios 15:45
Hay un panorama general que nos muestra nuestra la ruta de la redención desde Adán, hasta nuestro establecimiento definitivo con Jesús, el postrer Adán, como Dios, Cordero, Rey y Señor, en esta tierra renovada. Jesús como el segundo específicamente “el postrer Adán” viene a restaurar al hombre y a la creación, vino a sacarnos de la “esclavitud de corrupción” en la que nos metió el primer Adán, a la humanidad y a la creación (Romanos 8:19-21.
El pecado y sus trágicas consecuencias solo demostraron al hombre que sin Dios, la creación y la vida del hombre son un desastre, un caos y una anarquía, una esclavitud de corrupción que lo llevaría de mal en peor, que lo llevaría al deterioro completo en lo físico, moral y espiritual. Ese es el plan del enemigo pero no el plan de Dios. Jesús viene y restaura todo al plan original de Dios.
1 Corintios 15:45. “Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante”.
El pecado y sus trágicas consecuencias solo demostraron al hombre que sin Dios... lo llevaría al deterioro completo en lo físico, moral y espiritual. A la depravación completa que era y es el propósito de la serpiente antigua.
1.- Adán es creado para vivir en la tierra.
2.- Adán cae en pecado y está sujeto a la corrupción que el pecado trae consigo.
3.- Dios sujeta a la creación a la corrupción del pecado, de esta manera un hombre pecador estará viviendo en una tierra contaminada por el pecado
4.- Cristo el segundo Adán vino a restaurar la imagen de Dios en Adán.
5.- El alma de los que han muerto en Cristo, están con él, en el cielo, (hasta el Rapto).
6.- En el Rapto el alma de los que murieron regresan con Cristo y se unen con sus cuerpos.
7.- 7 Años, Durante la tribulación, seguiremos con Cristo en algún lugar. Ya todos tendremos nuestro cuerpo.
8.- En la segunda venida hasta la tierra seguimos con Cristo.
9.- En el Milenio estamos con Cristo aquí en la tierra, él gobernará con vara de hierro.
10.- En la Batalla de Gog y Magog Dios manda fuego del cielo.
11.- Conflagración de la tierra (la tierra es quemada y purificada) (Isaias, Pedro y Juan lo mencionan)
12.- Nuevos cielos y nueva tierra, purificados por fuego.
13.- Nueva Jerusalén.
14.- Cristo estará aquí en la tierra y nosotros, todos los redimidos seremos su pueblo.
Rapto - Arrebatamiento de la iglesia
3.- El alma de los que han muerto en Cristo están con él en el cielo, hasta el arrebatamiento, (Rapto). 1 Tesalonicenses 4:14, 15, 16 (13-18)
-Esta estancia con Jesús en el cielo es temporal después del arrebatamiento, la tribulación y el milenio, la tierra será purificada y transformada en cielos nuevos y tierra nueva.
Dios dice claramente que el traerá con Cristo a los que durmieron en Él, como ya hemos mencionado, el cielo es la morada de Dios y de los ángeles, son seres espirituales, aunque algunos han tomado forma humana para dar un mensaje especial de parte de Dios a algunos hombres, en ocasiones especiales, regresan a su estado angelical y espiritual.
Los creyentes que han muerto en Cristo pueden estar en el cielo porque solo es el alma la que está allá, el cuerpo se quedó en el sepulcro, o donde haya quedado aquí en la tierra, o en el mar, dependiendo de cómo fue su muerte, como fue su funeral, o si no tuvo funeral, de cualquier modo el cuerpo se queda aquí en el planeta tierra.
El alma es el verdadero ser de la persona, el cuerpo es el vehículo por medio del cual se establece la relación aquí en la tierra, las almas como seres espirituales pueden estar e interactuar en el lugar habitado por seres espirituales.
1 Tesalonicenses 4:14-18
13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.
16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.(A)
18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
Llegará el tiempo cuando el Padre diga a Jesús que regrese a la tierra, a la etapa final de la redención de la humanidad y de la creación. 14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 1 tesalonicenses 4:14. Una vez unida el alma que regresa del cielo con su cuerpo que resucita de entre el polvo de la tierra, ya no regresan al cielo porque allá no hay seres corpóreos. El cuerpo fue creado para que viva en la tierra.
4.- A partir del arrebatamiento estaremos con Jesús para siempre.
Cristo dijo: “Para que donde yo estoy ustedes también estén” Juan 14:1,2
Cristo está (Actualmente) en el cielo a la diestra del Padre. Hebreos 12:12
Allí están actualmente, en el cielo, los que han muerto en Cristo.
Regresarán para unirse con su cuerpo y estar con Jesús para Siempre.
Alguien dijo de una forma poética pero muy acertada que el cielo, refiriéndose al lugar donde estaremos con Cristo (nueva tierra y nuevo cielo) no es la belleza con que se describe, lo que le hace atractivo, la mayor atracción de ese lugar es que estaremos para siempre con nuestro Salvador.
Para los Tesalonicenses la esperanza de estar con Jesús para siempre era un motivo de gozo, en este pasaje el apóstol Pablo no menciona el cielo, solo que “estaremos siempre con el Señor” y ya este solo hecho era motivo de esperanza y de gozo para la iglesia.
Creo que la idea de estar con Dios en el cielo por toda la eternidad puede deberse a una de dos cosas:
A una interpretación equivocada del pasaje en que se basa esa idea.
O a que no se han unido todos o la mayoría de los pasajes que hablan del tema, que a final de cuentas es un error hermenéutico al establecer esa parte de la doctrina de los últimos acontecimientos (escatológicos).
La recomendación del Apóstol Pedro es que no hagamos una doctrina de manera aislada, solo tomando en cuenta un pasaje bíblico, 2 Pedro 1:20. “Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,” sino que debemos conectar todos los pajes que hablen del tema.
5.- nuevos cielos y nueva tierra
Cristo estará reinando aquí en los cielos nuevos y tierra nueva eternamente y para siempre. Apocalipsis 21:1-8; y 22:5 (3-5)
Apocalipsis 21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo” y Dios mismo estará con ellos como su Dios”.
La voz venia del cielo, del cielo de Dios y hablaba de la nueva creación, como un tabernáculo donde va a morar con su pueblo. Como en los viejos tiempos! Como en el huerto que estaba en Edén, como con Adán y Eva y mejor aun porque Dios el Padre estará presente, sin cuerpo, pero estará presente y sentiremos su presencia como la sentían Adán y Eva, cielos nuevos y tierra nueva, restaurados y aumentados, mejor aun porque la nueva Jerusalén estará aquí, mejor aun porque Cristo mismo estará aquí corporalmente, lo veremos y podremos hablar con él como lo hicieron los primeros discípulos.
Apocalipsis 22:5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.
6.- la nueva Jerusalén
Cristo corporalmente estará aquí, en los cielos nuevos y la tierra nueva, Apocalipsis 22:1-5. Habrá cielos nuevos y tierra nueva, es importante resaltar que acerca de los cielos nuevos y la tierra nueva Juan solo dice: "vi", es decir vio la misma tierra transformada incluyendo su atmosfera, el celo de la tierra. La tierra y su atmosfera como la conocemos hoy, con todos sus desequilibrios ecológicos y ambientales que están provocando tantos desastres, y la contaminación de la atmosfera, ya no va a existir más.
A la que ve descender del cielo es a la Nueva Jerusalén: "vi la santa ciudad, la Nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios". En la nueva Jerusalén ya en la tierra, en forma visible y habitable por los creyentes, estará el trono de Dios y del Cordero, (Cristo, Dios y Cordero).
Apocalipsis 21:1-27
1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.
2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
22 Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.
23 La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.
24 Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
A manera de Conclusión.
Pasaremos la eternidad aquí en la tierra, ya renovada.
Dios, el Dios trino y omnipresente Dios, estará con nosotros sin dejar de estar en el cielo, él es omnipresente e indivisible, y puede estar aquí en la tierra, y al mismo tiempo en el cielo sin dejar de ser completamente Dios
La desobediencia del hombre no cambió los planes de Dios de que el hombre viva en la tierra y el sea su Dios.
Cristo cumplirá su palabra de que estaremos siempre donde él esté. <>
Pastor Armando López