LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN.
(PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS.)
LA REGENERACION Y LA ADOPCIÓN EN LA SALVACIÓN.
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación. 2 Corintios 5:17,1817
4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. 6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre! 7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. Gálatas 4:4-7
LA SEGURIDAD DE SALVACIÓN SE BASA EN DIOS.
Preguntan: Y si yo ya no Quiero ser Salvo, puedo rechazar a Dios y perderme?
Respuesta: En una familia normal, Puede un hijo dejar de ser hijo porque ya no quiere ser hijo?
Hablando en términos simbólicos/espirituales, en relación con la adopción y la regeneración:
-Puede cambiar su Registro Civil? -El acta de adopción en el cielo.
-Puede cambiar el ADN de su sangre? - La nueva criatura espiritual.
-Puede cambiar cada célula de su ser? -La nueva criatura espiritual.
=SOMOS HIJOS DE DIOS, REGENERADOS
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17
=SOMOS HIJOS DE DIOS, ADOPTADOS
…a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. 6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre! Gálatas 4:4-7
CONCLUSION
Aun cuando nosotros pudiéramos (Hablando en términos simbólicos/espirituales) cambiar el acta de nacimiento redactada en el cielo cuando aceptamos la salvación que Dios nos ofreció, y pudiéramos quitar todas las células de nuestro cuerpo (de la nueva criatura -simbólico / espiritual- ) que dicen que somos sus hijos, aún así no podríamos dejar de ser salvos; porque la salvación no depende de nosotros sino de Dios y El sí quiere que seamos salvos.
Una vez que ponemos nuestra vida en sus manos ya no hay marcha atrás. !El está a cargo!