En estos días de tensión emocional y económica por la pandemia ocasionada por el coronavirus, he escuchado (leído) a los creyentes mencionar diferentes pasajes de la Biblia con promesas de Dios que nos dan seguridad de su cuidado y protección.
Esto es muy bueno e interesante, porque vemos que conocen pasajes de la Palabra de Dios, pero me preocupa la aplicación que le dan a dichos pasajes sin tomar el contexto de la promesa. Viendo esto me gustaría analizar esta pregunta: ¿Que tanto amamos a Dios? Ya que en muchos pasajes de su palabra Dios pone reglas para manifestar su amor. Como en nuestra familia terrenal todo Padre pone reglas en su familia
Quiero aclarar que estas reglas no son para la salvación, Dios ha hecho todo para salvarnos, pero en la vida diaria el creyente tiene muchas cosas que hacer y la mayoría de ellas, por no decir que todas, dependen de cuanto amamos a Dios.
De la misma manera estos pasajes nos dicen que las promesas de las que hablan, es para los que le aman. De nuevo, no hablamos de hacer algo para salvarnos, sino de nuestra vida diaria, en la cual se demuestra nuestro amor por Dios y el poder disfrutar de las bendiciones que allí se prometen.
Romanos 8:28. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Para comenzar, generalmente decimos “todas las cosas nos ayudan a Bien” y lo que dice es: “Todas las cosa les ayudan a Bien”. Es decir si amamos a Dios estamos incluidos en “Les”, en ese grupo, en ellos, los que aman a Dios. Si no le amamos no estamos incluidos. Esa es la condición en este versículo.
Ahora bien ¿quién cuantifica o establece la cantidad y calidad del amor a Dios? Dios mismo, y eso es diferente en cada creyente, la relación con Dios siempre debe ser una relación personal.
Por otra parte cabe aclarar que este tema y los estudios incluidos no son solo para esta situación del coronavirus sino para todas las circunstancias de nuestra vida donde haya la relación: Amor a Dios /disfrute de bendiciones.
Romanos 8:28. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
No a todos, la promesa es para los que aman a Dios
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Salmo 70:4 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.
Buscarle.
Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.
Amar lo que él ha hecho por nosotros, especialmente la salvación.
Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.
Cumple “su pacto” y mantiene su misericordia
Deuteronomio 7:9 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.
Para los que le aman y guardan sus mandamientos
Deuteronomio 7:9 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.